El Dios encarnado por amor
Formación permanenteEn la encarnación Dios cuida de la humanidad soportando su situación y realidad. Por eso el camino que nos ofrece a cada uno de nosotros, es el de la imitación de Dios.
En la encarnación Dios cuida de la humanidad soportando su situación y realidad. Por eso el camino que nos ofrece a cada uno de nosotros, es el de la imitación de Dios.
Claves para entender qué es y cómo se gesta eso que llamamos cultura, entendiendo por esto lo que habitualmente recogen las revistas, las instituciones, los agentes que habitualmente se califican de culturales, incluyendo también aquellos que se presentan como garantes de la(s) cultura(s) alternativa(s).
Los soportes de la subjetividad. Descripción de aquellos aspectos culturales que inciden especialmente en nuestra subjetividad contemporánea.
Una aproximación a la necesidad de plantear una actitud diferente a la hora de enfrentarse a los horizontes de sentido último, distintos a aquellos en los que nos movemos habitualmente.
Una caracterización de los adolescentes de hoy, de la etapa escolar que viven (la Educación Secundaria Obligatoria, ESO) y de las reformas mínimas y de consenso sobre las que deberíamos, como sociedad, empezar a trabajar para poder afirmar un futuro digno de ese nombre para nuestros jóvenes.
Evangelio y cultura son dos realidades autónomas e independientes que no pueden ignorarse entre sí. De hecho han sabido hermanarse y complementarse durante siglos en medio de las discrepancias y dificultades inherentes a todo proceso de entendimiento.
¿Cómo llevar la palabra de Dios a nuestros pueblos y ciudades, comunidades, diócesis, colegios… cómo escuchar y hablar a los jóvenes hoy? ¿Qué estímulos positivos para la evangelización recibimos en cada Jornada Mundial de la Juventud?
¿Qué espacios para ir al encuentro de adolescentes y jóvenes hay en nuestras comunidades? ¿Qué espacios o momentos para los encuentros y el acompañamiento podemos ofrecer en el ámbito de nuestra vida y misión? ¿Cuándo y dónde escuchamos de verdad a los jóvenes cercanos a nosotros y a los más alejados de la fe?
Se destacan y ofrecen tres dimensiones de la pastoral juvenil a modo de “puentes” trazados entre dos orillas: nuestra vida y misión unida con la realidad juvenil y algunos de sus desafíos. Estos tres “puentes” llevan los nombres de: internet, atrio de los gentiles, acompañamiento e interioridad.