Buscar


Recursos y Multimedia:

Esperanza y muerte

Espiritualidad Dominicanismo

 “Nos debemos a la muerte: nosotros y todo lo nuestro... Todo lo mortal perece”. La serenidad del clásico, con la aparente naturalidad de quien comunica el tiempo que hace o la hora del día, apenas disimula el pesimismo y la angustia ante un final sin otros horizontes. Nuestra conciencia espontánea se revela contra semejante forma de pensar. Sabemos que hemos de morir, que la vida humana es limitada, pero “nuestra” muerte, “nuestro” fin, y el de las personas que queremos, no se viven con la neutralidad que supone una constatación estadística o la experiencia diaria de la destrucción de la vida.

Revista CR “CONFIANZA. Prepárate por dentro, la respuesta te llegará”

Estudio Sociedad y valores Revista CR

Confiar es apostar, no tenemos certeza del éxito, tampoco del fracaso. Hemos de elegir entre la alternativa de confiar y la alternativa de no fiarse. Esta segunda es peor, si no arriesgamos perdemos la oportunidad y negamos la oportunidad de algo nuevo, diferente, que aporte experiencia, conocimiento, para responder a la vida, a las necesidades, a las inquietudes e interrogantes. La confianza es posibilidad. Confiar, no es nada extraño a nuestra biología, a nuestra naturaleza. Remitámonos al comportamiento de los bebés: cómo se abandonan en los brazos de los adultos. Si no fuera así, ¿a dónde llegarían? O ¿a dónde no llegaríamos?, si no se arriesga, no se avanza… somos la especie más dependiente y confiamos en el cuidado de nuestros Padres. Necesitamos de la confianza en los demás.

Revista CR: Hambre y sed de paz. “Dichosos los que trabajan por la paz...”

Revista CR

En este nuevo año que hemos comenzado el título de cada uno de los número de la revista comenzará así: “Hambre y sed de …” Tenemos hambre y sed de aplacar las necesidades que se hacen más patentes y urgentes por su ausencia. Terminamos y comenzamos un año con la ausencia de PAZ, esta ausencia nos hace conscientes de su necesidad. Hambre y sed, necesidad, urgencia, no estamos para destruirnos… ¿Es que la paz hoy no tiene lugar en el que vivir?