Camino de los altares

Un viaje largo con Fray Bartolomé de las Casas, camino de los altares, como argumento

 Por Herminio de Paz Castaño, OP

  El día 10 de Octubre salía de Sevilla para Méjico con miras a contactar con personas e instituciones cara a apresurar el Proceso de canonización de Fray Bartolomé de las Casas, O.P. Estaba esperándome en el aeropuerto de Méjico el Maestro César Tor, un entendido y fervoroso lascasista que puso a mi disposición su casa y cuantos medios pude necesitar durante mi estancia en Méjico. Previamente informados visité al P. Provincial de Méjico Gonzalo Ituarte que estuvo durante varios años de Vicario General dela diócesis de Chiapas. A continuación me entrevisté con especialistas en Las Casas. Entre los posibles testigos de officio se encontraban Monseñor Samuel Ruiz, Obispo de Chiapas durante cuarenta años, hoy emérito y Mons. Raúl Vera, O.P. que fue obispo coadjutor de Chiapas y actualmente obispo de Saltillo. Ambos me recibieron con gran alegría y notoria satisfacción. Charlamos largamente sobre la Causa de canonización del Defensor de los indios y estudiamos medios de difusión en el Pueblo de Dios. Redactores del diario La Reformame hicieron una pormenorizada entrevista.

El día 18 de Octubre emprendí viaje a Guatemala, escenario de la actividad fecunda de Fray Bartolomé. Los hermanos dominicos del Convento de Santo Domingo de la capital me recibieron muy cordialmente aunque era un momento difícil para ellos ya que estaban en plena celebración de la Virgen del Rosario Patrona nacional de Guatemala y que como a tal acuden de todos los pueblos durante todo el mes de Octubre. Dialogaron con mucho interés sobre la Causa y la propaganda que se debería hacer y los posibles testigos a declarar en el Proceso. Dado que debido a la acción mediadora de Fray Bartolomé las tierras de guerra se convirtieron en tierras de paz, la Vera Paz Alta y la Vera Paz Baja, allí me dirigí. Hablé con el obispo titular de Verapaz, Cobán, Monseñor Rodolfo Valenzuela que se mostró muy interesado, urgiéndome a que me reuniera con la Conferencia episcopal y ofreciéndose para cuanto él pudiera colaborar. Al día siguiente visité a Mons. Gerardo Humberto Flores, obispo emérito de Cobán que me recibió complacido en Villa Gerardi. Acogió con agrado el que hubiera sido elegido como testigo de Officio en la Causa de Fr. Bartolomé. Los dominicos del Centro Ak´kutan de Cobán, se portaron de maravilla mostrándose disponibles y ofreciendo los medios tanto personales como comunitarios que fueron muchos. Me acompañaron en algunos desplazamientos y facilitaron mi encuentro con el Dr. Juan José Guerrero catedrático de Medicina, investigador y escritor sobre la vida y la obra de Fray Bartolomé y que con prontitud aceptó ser testigo de la Causa. Dentro de la Verapaz Alta está Cahabón que fue una de las Casas de la Provincia de Aragón antes de la fusión de las distintas entidades con la Viceprovincia de Centro América. Aquí vivió y murió en olor de santidad el P.Terencio Huguet cuyo proceso de beatificación fue iniciado y cuya devoción está generalizada en la región. Al día siguiente concelebré con el P. Cecilio (con experiencia misionera en el lugar de más de 40 años) en k’ekchi. Me invitó a decir unas palabras sobre el motivo de mi visita que él mismo se encargó de traducir a su idioma. Fray Bartolomé que preside muchas instituciones académicas, municipios y cuya efigie está en los céntimos del quetzal no está en la conciencia explícita del pueblo, pero su recuerdo se aviva en cuanto se le habla de él. Lo pude constatar después de la misa y de la emisión de radio Santa María. Inmediatamente acudieron grupos de jóvenes interesados por su beatificación. Les entregué la propaganda recientemente confeccionada que ellos recibieron con gozo al ver la figura de aquél que defendió valientemente a sus antepasados y que bautizó aquellas tierras con el nombre de Verapaz. Una experiencia gozosa vivida en medio de esta comunidad cristiana y dominicana. Desde allí me encaminé a Rabinal de Verapaz Baja cuya fundación dan por hecho que se debió a Fray Bartolomé. En contraste con Verapaz Alta que es de una vegetación exuberante es más seca, pero con gentes muy semejantes. Celebré con las comunidades indígenas la eucaristía adelantando el día de los difuntos pues no podían celebrarla el día de la solemnidad y pude observar las tradiciones religiosas fuertemente arraigadas. Son comunidades que sufrieron mucho durante los años de guerra, padeciendo el martirio alguno de sus miembros. También pude notar, después de hablarles de Fray Bartolomé, el deseo de verle un día en los altares como algo suyo. La Comunidad de San Pablo Apóstol que así se denomina el Convento dominicano se alegró mucho del inicio del Proceso y se dispuso a comunicarlo al pueblo por medio de la catequesis en el templo, en las capillas de los indígenas y a todos por medio de la emisora de radio propia de la parroquia. Mi última visita en Guatemala se centró en la Casa de San Luís Beltrán de la capital, parroquia y Casa de formación del prenoviciado. A petición del P. Maestro hablé primeramente a los prenovicios y luego en la misa parroquial a todos los fieles. Sintonizaron rápidamente con la idea y se manifestaron fervientes admiradores y propagadores de esta gran figura que fue y es Fray Bartolomé.

Después de diez días de presencia en Guatemala, ciudad, y en Verapaz regresé a Méjico para emprender el último tramo de mi viaje, Chiapas, de donde fue obispo Bartolomé. San Cristóbal de las Casas sede de la diócesis es una ciudad eminentemente colonial, muy bella.. La Comunidad de Santo Domingo había organizado un apretado programa decelebraciones. El día 1, misa en el ámplio templo dominicano; el día 2, misa con las comunidades indígenas. El día 3 y en el Centrode Capacitación Agraria acompañado de su director, conferencia sobre actualidad de la vida y obra de Fray Bartolomé compartida por el archivero diocesano y por un profesor de la Universidad de Chiapas. El día 4, entrevistas con las dos emisoras de la ciudad. El día 5 conferencia para las comunidades indígenas tzotziles que acudieron en número de más de 350. Siguieron las explicaciones con mucho interés ya que todo fue traducido al tzotzil y todos firmaron un documento de adhesión a la Causa de Fray Bartolomé pidiendo al Santo Padre sucanonización. Por la tarde conferencia abierta a toda la ciudad con asistencia del Sr. ObispoMons. Felipe Arizmendi. Al final de la misma se abrió un interesante diálogo en el que se escucharon cuestiones muy interesantes y testimonios elocuentes sobre todo aquél en que se narraba la manifestación que hubo en San Cristóbal con motivo del encarcelamiento injusto de algunos indígenas. Reunidos multitudinariamente junto al monumento que hay en honor de Fray Bartolomé de las Casas a la entrada de ciudad, rezaron en alta voz: Tú Fray Bartolomé sí nos entiendes, ayúdanos,para trasladarse a continuación ante el otro monumento que hay junto a la Iglesia de San Francisco para presentarle las ofrendas que portaban. Así se prolongó el diálogo, interesantísimo pero que tuvo que ser abreviado para poder escuchar la lectura de atril de la SANTA FURIA, obra de la poetisa Luz María Servin, sobre Fray Bartolomé, leída por los Padres dominicos y jóvenes de la Comunidad cristiana de Santo Domingo, dirigidos por el Maestro Tort autor del Oratorio musical que esperamos tenga pronto una feliz representación.

Al regresar de Chiapas me entrevisté con el Consejo Permanente de la Conferencia episcopal. Le expliqué algunos detalles y cómo y a quién tenían quedirigir su escrito de adhesión a la canonización. Como la carta del Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo, OFM iba dirigida a la Conferencia Episcopal dijeron que como al día siguiente se celebraba la Plenaria, que entonces tratarían concretamente de la respuesta a enviar al Santo Padre, teniendo en cuenta las observaciones que les había trasmitido y que les recordaría Mons. Raúl gran impulsor del Proceso.

 

CONCLUSIONES:

1.Todo el mundo reconoce el trabajo realizado por Fr. Bartolomé ante la Corte y demás instancias tanto civiles como eclesiales en orden a mejorar la legislación y aplicarla en toda su amplitud.

2. A pesar del empeño por retirar sus escritos y silenciar su influencia poco después de su muerte, ya en el siglo XVI, su memoria siguió viva en todos los lugares tanto en los defensores como en los denigradores.

3. Frente a los enemigos de España promotores de la Leyenda Negra, debida principalmente a envidias y ansias de poder no reprimidas o a resentimientos explicables por parte de los protestantes, debido a la represión a que fueron sometidos por la Inquisición, hay que decir que los obispos franceses "constitucionales" reunidos en 1801 en el Concilio Nacional convocado por Napoleón Bonaparte y a propuesta del abate Gregoire recomendaron la canonización del obispo Bartolomé de las Casas.

4. Los Dominicos a cuya familia religiosa perteneció el P. Las Casas tenemos una gran deuda con esta figura universal que estando su memoria viva no sólo en los investigadores y demás hombres de ciencia, la hemos dejado adormecer en el pueblo sencillo.

5. La iniciativa de introducir el Procesoha sido bien recibida, aunque siempre hay que contar con voces discrepantes, aunque no muy significativas. La jerarquía a nivel de conferencias episcopales, tanto de Europa como de América, está refrendando la petición de canonización así como los más cualificados lascasistas y el pueblo especialmente de aquellos lugares que fray Bartolomé defendió y no solamente con su palabra oral y escrita, sino de obra exponiendo reiteradamente su vida a peligros de muerte.

6. El Papa Juan Pablo II que en varias ocasiones subrayó la gran labor de los misioneros, resaltando muy concretamente a Fray Bartolomé de las Casas, encontrará en el Papa Benedicto XVI su continuador más claro y cualificado y en el que confiamos llevará a los altares un día al gran defensor de los indios y en general de los derechos humanos, Fray Bartolomé de las Casas.