Peris Carbonell: «El vehículo para ver la obra no son los ojos, es el entendimiento»
El artista valenciano conversa con fray Antonio Praena OP sobre fe, creación y el papel del espectador
El artista valenciano dialoga con fray Antonio Praena OP en el Espacio O_LUMEN (Madrid).
En la inauguración de la muestra Por la cruz a la Luz, el artista valenciano Antonio Peris Carbonell (1957) mantuvo una conversación con fray Antonio Praena OP, poeta y director del Espacio O_LUMEN, centrada menos en la “técnica” y más en el núcleo de su creación: qué ocurre cuando una obra se encuentra con quien la mira.
Peris Carbonell insistió en que el arte no se completa en el estudio, sino en ese instante de comunicación con el público: la obra “mira” al espectador y el espectador, si se detiene, aprende a percibir lo que la obra le está diciendo.
“La comunicación que existe entre la obra y el espectador”
Desde esa clave, explicó por qué la serie del vía crucis —con su dramatismo inevitable— está atravesada por una espera luminosa: incluso en lo más duro, la pintura se orienta hacia un horizonte de resurrección.
Al abordar el término “expresionismo místico”, el artista fue directo: para pintar a Cristo no basta la destreza; hace falta fe. “Tienes que sentirlo”, repitió, porque sin ese sentimiento interior la expresión queda vacía, por muy brillante que sea el oficio.
Recordó, además, un periodo decisivo de búsqueda personal ligado a la cartuja de Portaceli (Valencia), donde —según contó— necesitaba “pintar los Cristos desde su interior” para captar su soledad y su misticismo.
La misma exigencia, explicó, vale para los paisajes y ciudades: no se trata de “copiar” una postal, sino de vivir un lugar y traducirlo en pintura con honestidad. Así, la obra no reproduce solo lo visto, sino lo contemplado.
En este punto, fray Antonio Praena OP vinculó el proceso creativo con una intuición dominicana: contemplar y ofrecer lo contemplado, de modo que el espectador no reciba únicamente una imagen, sino una experiencia que vuelve a suceder ante el cuadro.
La conversación derivó también hacia la relación entre fe y cultura. Peris Carbonell advirtió de un tiempo de interioridad frágil, marcado por lo superficial, y defendió que el arte verdadero requiere lentitud: “la verdad teológica es muy lenta”, pero por eso permanece.
Antes de abrir las puertas, dejó una invitación muy concreta a quien visite la exposición: mirar sin imponer criterios, pararse, meditar y volver. Si uno se abre, decía, la obra cambia con el tiempo y se vuelve más elocuente; si no, todo se reduce a una impresión rápida que se agota en segundos.
La invitación del artista
“Si tú te paras, la miras, la ves, la meditas… si vuelves mañana, la vas a ver de otro modo”
La muestra Por la cruz a la Luz puede visitarse en el Espacio O_LUMEN (calle Claudio Coello, 141, Madrid) hasta el 26 de febrero de 2026, con entrada gratuita.