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Encuentro de la Comisión Internacional de la Fraternidad Laical de Santo Domingo

23 de julio de 2015

La Fraternidad de Salamanca dio la bienvenida a todos los miembros de la Comisión explicándoles la importancia de la presencia de los dominicos en la ciudad desde 1222, cuatro años después de la creación de la Universidad de Salamanca y poco después de la muerte de Santo Domingo. Señal de que desde sus comienzos la Orden mostró un especial interés por establecer los conventos en zonas próximas a las universidades, tan necesarias para su carisma de estudio y predicación. Poco después aparecerán grupos de laicos dominicos en torno a los conventos de frailes y monjas. Estos laicos dominicos participarán pronto de manera activa en la predicación, compartiendo el mismo carisma de la Orden.

Se recordó algunos de los momentos más importantes de la historia del convento de San Esteban, desde su traslado de San Juan el Blanco a la Iglesia de San Esteban, hasta el paso por él de personajes tan importantes como Vicente Ferrer, Cristóbal Colón, Pedro de Córdoba, Antón de Montesino, Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, etc. También los momentos difíciles de su historia, como la salida de los frailes a causa de la exclaustración y su posterior recuperación gracias a la intervención de dominicos franceses de la Provincia de Toulouse. En la actualidad viven en el convento en torno a una treintena de frailes de todas las edades provenientes de los cuatro continentes dedicados, no solo a la investigación y la docencia, sino también a predicar, llevar grupos de jóvenes, asistir a fraternidades, ayudar en diversos grupos sociales, etc.

La Fraternidad Laical de Santo Domingo de Salamanca está formada por tres grupos que suman treinta personas de edades diferentes que viven el carisma dominicano de la predicación y la oración en la ciudad, hablando con Dios y de Dios, en muy diversos ámbitos: la familia, la catequesis, la escuela, a través de publicaciones escritas… cada uno según sus posibilidades. El estudio y la meditación de la Palabra tienen una especial importancia para la fraternidad. Muchos de sus miembros asisten a la Escuela de Teología de San Esteban y su formación continúa en el estudio y la preparación que se lleva a cabo en el seno de los grupos de la fraternidad. También hay hermanos y hermanas que viven el carisma en su ayuda a enfermos o trabajando en Cáritas o Acción Verapaz.

Tras la presentación de la fraternidad y del convento, cada uno de los asistentes pudo compartir con los demás la labor que desempeñan los laicos dominicos en los diferentes lugares donde cada uno se encuentra, desde Salamanca hasta los Estados Unidos de América, desde Alemania hasta Nigeria, desde Filipinas hasta Puerto Rico. Fue un momento de convivencia muy enriquecedor que finalizó con la intervención de fray Rui Lopes, quien explicó el por qué de la presencia de la Comisión en Salamanca.

La oración forma parte esencial de la vida de fraternidad. Se rezó juntos la oración de vísperas y hubo ocasión de compartir la cena, preparada a partir de algunos de los productos típicos de Salamanca, continuando este encuentro fraterno en los bellos jardines del convento de San Esteban.

Juan Antonio Mateos Pérez, OP

Fuente: www.op.org