Fr. Gerard Timoner: «Conmemorar a Vitoria no es simplemente recordar lo que enseñó, sino renovar la tarea a la que su pensamiento nos convoca»
El convento de San Esteban inaugura en Salamanca el congreso internacional del V Centenario de la Escuela de Salamanca
El convento de San Esteban de Salamanca ha inaugurado este jueves 1 de octubre el Congreso Internacional Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca: humanismo cristiano y dignidad humana, organizado por el propio convento de San Esteban y la Universidad Villanueva con motivo del V Centenario de la Escuela de Salamanca. Durante cuatro días, especialistas en teología, filosofía, derecho, historia y otras disciplinas abordarán la vigencia de una tradición intelectual nacida hace cinco siglos en torno a figuras dominicanas como Francisco de Vitoria, Domingo de Soto y Melchor Cano.
La inauguración, celebrada en el Capítulo Nuevo del convento, ha contado con las intervenciones de Ester Mocholí, rectora de la Universidad Villanueva; Fr. Pablo C. Sicouly OP, vicario del Maestro de la Orden de Predicadores; Fr. Javier Carballo Fernández OP, prior provincial de la Provincia de Hispania; y Fr. Manuel Ángel Martínez Juan OP, presidente de la Facultad San Esteban. Fr. Gerard Francisco Timoner III OP, Maestro de la Orden de Predicadores, ha participado mediante una intervención desde Santa Sabina, en Roma.

El Maestro de la Orden ha presentado la presencia de los dominicos en las Naciones Unidas como una continuación de la misión de Francisco de Vitoria. «Vitoria no se sustrajo de las grandes cuestiones de su tiempo», ha recordado, sino que abordó cuestiones relacionadas con la dignidad de la persona, los derechos de los pueblos, la justicia y los límites del poder «como teólogo y predicador», poniendo los recursos de la fe y la razón al servicio de los grandes problemas de su época.

Timoner ha subrayado que celebrar los 500 años de la enseñanza de Vitoria en Salamanca exige algo más que mirar al pasado: «Conmemorar el quinto centenario de la enseñanza de Vitoria en Salamanca no es simplemente recordar lo que enseñó, sino renovar la tarea a la que su pensamiento nos convoca, discernir con honestidad intelectual y valentía moral lo que la justicia nos exige en las circunstancias de nuestro propio tiempo». El Maestro de la Orden ha anunciado además el envío de una carta a toda la Orden sobre «la perenne actualidad de Francisco de Vitoria».
Fr. Javier Carballo Fernández OP, prior provincial de la Provincia de Hispania, ha destacado el carácter singular de celebrar el congreso en el propio convento de San Esteban, «a escasos metros del capítulo antiguo» donde están enterrados Francisco de Vitoria y otros miembros de la Escuela de Salamanca y en el mismo lugar donde «vivieron, rezaron, estudiaron, discutieron» y desarrollaron su labor intelectual y evangelizadora.

Carballo ha señalado que esta cercanía invita también a una relación «más profunda, intelectual y espiritual» con aquella tradición y a seguir contribuyendo «a la dignificación de lo humano». En este sentido, ha recordado que los referentes de la Escuela de Salamanca «no son meros personajes del pasado», sino compañeros con los que volver a preguntarse por el sentido de lo humano, la verdad, la justicia y el bien común.
Fr. Manuel Ángel Martínez Juan OP, presidente de la Facultad de Teología San Esteban, ha dado la bienvenida a los participantes a un encuentro que quiere «unir memoria, investigación y compromiso». Ha expresado además el deseo de que el congreso esté «a la altura de la herencia legada por la Escuela de Salamanca» y contribuya a comprenderla mejor, estudiarla con rigor y hacer que siga dando frutos en nuestro tiempo.

Ester Mocholí, rectora de la Universidad Villanueva, ha señalado que celebrar este congreso en San Esteban obliga a ir más allá de una mera conmemoración histórica o académica. «Este Congreso no es para mirar al pasado con nostalgia, sino para ofrecer el humanismo cristiano como una alternativa viva, fresca y urgente a las crisis antropológicas de nuestro tiempo», ha afirmado.

Mocholí ha destacado especialmente la actualidad de la Escuela de Salamanca ante desafíos como la globalización, la inteligencia artificial y la era digital, y ha defendido la necesidad de situar la técnica y el progreso al servicio de la persona. En este sentido, ha invitado a recuperar la convicción de los maestros salmantinos de que la verdad, la justicia y la dignidad de la persona deben orientar la construcción de una sociedad verdaderamente humana.
Argüello abre las sesiones académicas
Tras el acto inaugural, Mons. Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha pronunciado la ponencia de apertura del congreso. A partir del discurso de León XIV ante las Cortes Generales, Argüello ha reflexionado sobre la actualidad de algunas de las grandes cuestiones planteadas por la Escuela de Salamanca: la concepción de la persona, la dignidad humana, el bien común, la libertad y la conciencia, así como la relación entre razón y fe.
El presidente de la CEE ha defendido la vigencia de esta tradición ante desafíos contemporáneos como la globalización, las migraciones, la crisis demográfica o los cambios culturales y tecnológicos. En este contexto, ha subrayado que «la defensa de la vida humana no es una cuestión parcial, ni un interés confesional, es una meta de civilización» y ha señalado la necesidad de recuperar una concepción de la persona abierta a la verdad y entendida desde su dimensión relacional. Para Argüello, esta perspectiva hace especialmente actual la aportación de la Escuela de Salamanca y su búsqueda de una sociedad orientada por la dignidad humana y el bien común.
Cinco siglos de pensamiento y diálogo
El congreso recuerda los 500 años del inicio de la docencia de Francisco de Vitoria en Salamanca, acontecimiento considerado el punto de partida de la Escuela de Salamanca. Desde el convento de San Esteban, Vitoria y otros maestros dominicos desarrollaron una reflexión teológica capaz de dialogar con los profundos cambios políticos, sociales y económicos de su tiempo y con los interrogantes surgidos a raíz del encuentro entre Europa y América.
De aquellos debates nacieron aportaciones decisivas en torno a la dignidad de la persona, los derechos de los pueblos, el derecho de gentes, los límites del poder político o la moralidad de la actividad económica. El congreso vuelve ahora sobre esa tradición para preguntarse por su capacidad de iluminar cuestiones contemporáneas relacionadas con la globalización, la transformación digital, la ciencia, la libertad, la conciencia y los nuevos desafíos antropológicos.

Un programa internacional y multidisciplinar
El congreso reúne a especialistas de distintos ámbitos y contará, entre otros, con la participación de Fr. Serge-Thomas Bonino OP, José Manuel Aparicio Malo, Mercedes Rubio, Ignacio Sols, Fr. Sixto J. Castro OP, Fr. José Rafael Reyes González OP, Miguel Navarro y Fr. Ricardo de Luis Carballada OP.
También intervendrán Adelaida Sagarra, Juan Manuel Burgos, Javier Crevillén, David Torrijos, Idoya Zorroza, Santiago Leyra-Curiá, Leopoldo Prieto, Ignacio Carbajosa, José Carlos Martín de la Hoz y Fr. Pablo C. Sicouly OP.
Las distintas sesiones abordarán, desde perspectivas teológicas, filosóficas, históricas y jurídicas, la vigencia del pensamiento de la Escuela de Salamanca y su capacidad para dialogar con algunos de los grandes desafíos del presente.
El congreso se prolongará hasta el 4 de octubre y reunirá en Salamanca a investigadores y profesores de diferentes ámbitos con el propósito de recuperar no solo la memoria de la Escuela de Salamanca, sino también su método: afrontar los grandes interrogantes de cada época desde el estudio, el diálogo entre disciplinas y la reflexión sobre la dignidad de toda persona.