María, la Virgen orante. El Magnificat.
Virgen María Jubileo de la OrdenCf. E. F. PIRONIO, La humilde servidora del Señor, Publicaciones claretianas, p 51-62, Madrid 1986.
El Rosario nos lleva sin cesar de la oración a la vida y de la vida a la oración; convierte en oración toda nuestra vida, la hace más llevadera e introduce a Jesús y a María en ella. Por eso sigue siendo una práctica recomendable para todos los cristianos.