Dignidad o Violencia: cómo entender a Dios en el Antiguo Testamento por fray Javier Garzón
19 de marzo de 2026
Fray Javier Garzón plantea una pregunta decisiva: si la dignidad humana es reflejo de la dignidad de Dios, entonces cómo es Dios y qué imagen suya transmite realmente la Escritura. La reflexión parte tanto del contexto actual, marcado por la violencia, la guerra y la vulneración de derechos, como de la experiencia creyente que intenta seguir afirmando la bondad de Dios en medio del sufrimiento histórico. Principales partes: 00:00 — Dignidad humana y Francisco de Vitoria: el punto de partida de la charla 02:32 — Los signos de los tiempos: paz, violencia y la pregunta por Dios hoy 05:02 — ¿Dios existe y es bueno? La gran cuestión ante el mal y la injusticia 07:32 — Adán, Eva, Caín, Abel y Noé: los primeros relatos bíblicos de violencia 10:23 — Moisés, las plagas y la conquista: los pasajes más duros del Antiguo Testamento 13:45 — ¿Es la Biblia un libro inspirado? El problema del Dios violento en la Escritura 14:28 — Orígenes y la lectura alegórica: una primera respuesta cristiana 16:12 — Marción y el rechazo del Antiguo Testamento: el riesgo de separar a Jesús de Israel 20:49 — La clave definitiva: a Dios se le conoce plenamente desde Jesús 24:24 — Las imágenes de Dios: cómo cada época piensa y representa a Dios 28:18 — Los atributos de Dios: entre lo incomunicable y su revelación como amor y misericordia 36:14 — Guerra, violencia y contexto histórico: cómo entender el lenguaje bíblico antiguo 44:25 — Cómo responder hoy: claves para explicar estos textos difíciles 49:56 — Conclusión: la dignidad humana como reflejo de la dignidad de Dios La charla se adentra en los grandes relatos del Antiguo Testamento que pueden resultar problemáticos: Adán y Eva, Caín y Abel, el diluvio, Sodoma y Gomorra, el éxodo, las plagas, la muerte de los primogénitos, la conquista de la tierra prometida y los relatos de exterminio. El ponente reconoce sin rodeos que una lectura literal y aislada de estos textos puede llevar a preguntarse si estamos ante un “Dios violento”. Por eso presenta la aportación de Orígenes, que invitó a no leer esos pasajes al pie de la letra, y la postura de Marción, que llegó a contraponer el Dios del Antiguo Testamento al Dios revelado por Jesús, un debate antiguo que sigue siendo actual. La clave final de la conferencia es que a Dios se le conoce plenamente desde Jesús, y solo desde él puede interpretarse con verdad toda la Escritura. Fray Javier subraya que la revelación es progresiva, que los textos bíblicos deben leerse en su contexto histórico y religioso, y que la violencia no es atributo de Dios, sino una realidad humana a la que Dios pone límites y frente a la que abre un horizonte de redención. Así, el Antiguo Testamento no queda anulado, sino releído a la luz de Cristo, permitiendo afirmar que la dignidad humana sigue teniendo su raíz última en la dignidad de Dios.