Los gritos de la humanidad hoy - fray Javier Aguilera Fierro OP
8 de agosto de 2026
Bajo la provocadora pregunta de si verdaderamente nos dejamos tocar por la vulnerabilidad, fray Javier nos ofrece una honda radiografía de los «gritos» que atraviesan nuestro mundo, haciendo visibles las distintas caras del descarte: la soledad de las personas sin hogar, la explotación de las víctimas de trata, el olvido de la población reclusa, el drama de los migrantes enfrentados a fronteras cerradas, la exclusión de ancianos y personas dependientes, la desposesión de los pueblos originarios y el sufrimiento causado por las guerras y la injusticia económica global. CAPÍTULOS DEL VÍDEO: 0:00 - Desde dónde escuchar los gritos de la humanidad 3:33 - El buen samaritano ante los descartados de hoy 5:54 - Nuevas formas de esclavitud y fracaso del sistema de reinserción 10:09 - Migración, “inhumanidad legalizada” y soledad no deseada 15:20 - Precariedad laboral, exclusión social y expulsión de comunidades indígenas 18:56 - Conflictos bélicos hoy y construcción de la paz 24:49 - Las nuevas pobrezas de nuestra sociedad 32:20 - El grito de la tierra: contaminación y cambio climático 38:20 - “¿Dónde está tu hermano?”: la pregunta que interpela al creyente 43:38 - Coherencia en el estilo de vida, justicia y solidaridad 50:11 - “A mí me lo hicisteis”: el Evangelio como llamada a actuar 55:30 - Conclusión: hacer vida el Evangelio ante los gritos de hoy ENLACE: Ver crónica del 54º Encuentro de Familia Dominicana: https://www.dominicos.org/noticia/la-familia-dominicana-renueva-en-caleruega-su-compromiso-a-la-luz-de-la-escuela-de-salamanca/ RESUMEN: Fray Javier Aguilera comienza recordando que, para escuchar realmente los gritos de nuestro tiempo, es necesario preguntarse desde dónde y junto a quién se contempla la realidad. Inspirándose en la primera comunidad dominicana de La Española y en la denuncia de Antonio de Montesinos, presenta el Evangelio como criterio para descubrir a quienes quedan al borde del camino. Entre ellos se encuentran las personas sin hogar, que piden antes que nada dejar de ser invisibles; las víctimas de la trata y de las nuevas formas de esclavitud; y los presos, alejados física y socialmente de unas ciudades que con frecuencia prefieren ocultarlos antes que trabajar por su verdadera reinserción. La charla recorre después otros muchos sufrimientos contemporáneos: la migración forzada por la guerra, el hambre, la persecución o el cambio climático; la soledad de las personas mayores y dependientes; la precariedad laboral; la exclusión de quienes no son considerados útiles; y la vulneración de los derechos de los pueblos indígenas, especialmente cuando sus territorios y recursos son explotados. También analiza la violencia de las guerras, el racismo, la homofobia, el machismo y la polarización social, subrayando que no puede haber verdadera paz sin justicia y que la respuesta cristiana debe orientarse hacia la no violencia y la construcción de una sociedad en la que todos tengan un lugar. Finalmente, fray Javier vincula el grito de los pobres con el grito de la tierra. Denuncia la contaminación, el agotamiento de los recursos, la privatización del agua, la pérdida de biodiversidad y un modelo económico que pone el beneficio por encima de las personas. Frente a esta realidad, propone humanizar la globalización, revisar los estilos de vida, compartir los recursos, acoger a los migrantes, acompañar a enfermos, ancianos y presos, y transformar las estructuras que generan exclusión. La conclusión es una llamada a concretar el Evangelio en decisiones personales, comunitarias, sociales y políticas que protejan la dignidad humana y el cuidado de la creación.