Dom
27
Ene
2019

Homilía III Domingo del tiempo ordinario

Año litúrgico 2018 - 2019 - (Ciclo C)

El Espíritu del Señor está sobre mí

Evangelio para niños

Comienzo de la Predicación de Jesús - Lucas 4, 14-21


En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea, con la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan. Fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar la libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor". Y, enrrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba, y se sentó. Toda la sinagoga tenía puestos los ojos en él. Y él se puso a decirles: - Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

Explicación

Después de bautizarse en el río Jordán, Jesús regresa a Nazaret y comienza una nueva etapa de su vida, a la que da un carácter más abierto y público. En la sinagoga de su pueblo, después de leer un pasaje del Profeta Isaías, que anuncia la libertad para los que viven como en una cárcel por la ceguera, por la rabia contra los otros, por la pobreza o por la violencia, Jesús dice que para eso ha venido él, y que con la fuerza de Dios, llevará a cabo el encargo que su Padre le ha hecho : dedicar su vida a hacer el bien y a ayudar a los demás.


El Espíritu del Señor está sobre mí

Dibujo realizado por: Fr. Félix Hernández Mariano
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Evangelio dialogado

Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

Lucas: Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos ocurridos entre nosotros cuando vivía Jesús.

Niño1: Lucas, pero a mí me han dicho que tú no eras de los discípulos que él llamó en el monte.

Niño2: ¿Cómo puedes tú hablarnos de lo que hacía Jesús, si no lo viste?

Lucas: Siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron testigos oculares y luego predicadores de la Palabra de Jesús.

Niño1: Te refieres a los Apóstoles, porque ellos sí vieron a Jesús.

Lucas: Así es. Pero no me contenté con lo que oía, sino que me puse a comprobarlo todo exactamente desde el principio.

Niño2: Vamos, que dejas claro que trabajaste a conciencia.

Lucas: Luego, resolví escribirlo todo por su orden, para que conozcáis la solidez de las enseñanzas que he recibido.

Niño1: ¡Vale! Oye Lucas, cuéntanos. ¿Qué ocurrió después de las bodas de Caná?

Lucas: Jesús volvió a Galilea. Ya su fama se había extendido por toda la comarca. Entraba en las sinagogas y todos lo alababan por sus enseñanzas y los signos que hacía.

Niño2: ¿Y también predicaba Jesús en su pueblo?

Lucas: Sí, en aquellos días también fue a Nazaret, donde se había criado. Y como aquel día era Sábado, fue con la gente de su pueblo a rezar a la sinagoga, como siempre lo había hecho cuando vivía allí.

Escuchad:

Judío: Jesús, ¿quieres tú leer hoy la escritura de los Profetas?

Jesús: Está bien. Lectura del Profeta Isaías: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor”.

Lucas: Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba, y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y Jesús se puso a decirles:

Jesús: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández