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Nihil Obstat

Reconciliación y adoración

Blog: Nihil Obstat
Compruebo que mis crónicas sobre el Capítulo han tenido difusión. Las he leído en “Periodista Digital” y en una página de ...

Juana de Aza, punto de partida-1618

Juana de Aza, punto de partida

Blog: Ser fraile dominico
La historia de nuestra Orden está cargada de grandes soñadores: hombres y mujeres con los pies sobre la tierra, sí, pero que se atrevieron a imaginar otras realidades; a inventar nuevas posibilidades...

cielo02

Dónde está Dios no es la buena pregunta

Blog: Nihil Obstat
Dios está en todas partes, pero no en todas partes se le encuentra. ¿Quizá porque se esconde? ¿Quizá porque en algunos sitios está más presente que en otros?

Nihil Obstat

Credulidades

Blog: Nihil Obstat
Una persona seria, culta, buena cristiana, me contó que durante muchos años había vivido sin fe, alejada de la Iglesia. Y en estos años había vivido inquieta, ha...

Ante la muerte, reír-2019

Ante la muerte, reír

Blog: Ser fraile dominico
Conmemorar a los difuntos de la Orden es recordar que la muerte es más humana de lo que pensamos y vivimos; la muerte es un parto que nos libera del tiempo. Ya no se llorará, no se vestirá luto. Cuando llegue el momento del atardecer de nuestra vida, repleta t

Buscando a Dios

ESA NO ES MI GUERRA

Blog: Buscando a Dios
Leí hace unos días una noticia que me impactó. Todos los días tenemos que tragarnos largas disquisiciones sobre las armas modernas, sobre los elementos de destrucci&oacu...

Buscando a Dios

Habló Blas, punto redondo

Blog: Buscando a Dios
Hay quienes han usurpado la última palabra en todo. Y, en verdad, no tienen ningún título académico para ello. Asombra, en efecto, oír que el tema de Dios...

carabelascolon

Virgen del Pilar y encuentro fraterno

Blog: Nihil Obstat
En la Basílica del Pilar de Zaragoza hay un cúmulo de banderas bien visibles de los países americanos. Pudiera ser un signo de que la Virgen siempre une y hermana.

La más bella confesión-2263

La más bella confesión

Blog: Ser fraile dominico
El triunfo de Cristo es suyo pero también nuestro, del mismo modo que la confesión de Santo Tomas es suya pero también muy nuestra, con la victoria de Cristo resucitamos todos, en la confesión de Tomas le confesamos a Él como nuestro Dios y Señor.