Evangelio del día
Vigésimo sexta semana del Tiempo Ordinario - Año Par

Del día 30 de Septiembre al 6 de Octubre de 2012

¡Ojala todo el pueblo fuera profeta!

Introducción a la semana

El Espíritu está a favor de todos; por tanto está fuera de lugar pretender siquiera monopolizarlo y controlarlo. Moisés, en la primera lectura del domingo no se manifestó celoso del poder del Espíritu y bien que se alegró el que actuara más allá del entorno de sus colaboradores. Santiago clama contra los ricos de su tiempo con un estilo similar al de los antiguos profetas. Y Jesús sentencia sobre el escándalo de los pequeños, los débiles, los pobres, los ignorantes y los niños, y nos recuerda que su seguimiento tiene que ser de verdad, nada de medias tintas.

Amén de las memorias de los santos que nos trae la primera semana de octubre, destacan por su singularidad las Témporas, otrora tiempo de ayuno al comienzo de cada una de las estaciones del año, y hoy celebración polivalente para la penitencia, la petición y la gratitud. Sin por ello silenciar a Teresa del Niño Jesús, que desde lo escondido misionó como pocos, y al encantador enamorado de la Dama Pobreza, Francisco de Asís, referente siempre de frescura y verdad en el seguimiento de Jesús. Una y otro son exponentes de la variada belleza de la gracia.

El singular libro de Job será el material del que se surta la primera lectura de la eucaristía de esta semana. Ante nosotros desfilará la puesta a prueba de su religiosidad desinteresada, lamentos por su contraria fortuna, expresiones que hablan de una vida sin sentido ante la aparente arbitrariedad divina, Job con su propia soledad al ser abandonado de cercanos y de Dios, la respuesta de Dios que habla de su sabiduría y, por último, la rehabilitación de Job que ha visto al Señor al que sólo conocía de oídas.

Lucas nos acompañará toda esta semana con variados argumentos: debate discipular sobre quién será el más importante, la constatación de que en Samaría rechazan a Jesús, diversas disposiciones sobre el seguimiento del Maestro, el envío de los setenta y dos (número simbólico de las naciones paganas), las diatribas contras las ciudades que no desearon acoger la Palabra y, concluyendo la semana, el gozo al regresar los discípulos de la misión.

En cualquier caso, el Reino de Dios está cerca de todos y cada uno de sus hijos.

Fr. Jesús Duque O.P.

Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)

Días de la semana