¿Varón evangélico o inquisidor?

1. Más conocido fuera de su tierra

1.1. Creo que puedo decir que me ha sido necesario salir y vivir fuera de España para percatarme del interés que ha habido y hay por este hijo del pequeño pueblo de Caleruega en los más diversos puntos del mundo. Domingo de Guzmán sigue siendo una figura que atrae a estudiosos, que entusiasma a jóvenes, que se hace presente en la religiosidad popular, que ha presidido grandes iglesias, que ha creado lugares de peregrinación, que ha dado nombre a pueblos, ciudades y naciones.

1.2. Nos podemos quedar con la fácil explicación de que donde haya dominicos o dominicas es normal que se sepa de él. Sin duda eso es cierto, pero un observación más atenta nos llevará a concluir que su presencia en lugares, o en trabajos históricos o en la devoción popular trasciende el mundo de la Orden.

1.3. Santo Domingo tuvo la suerte de que en la Orden por él fundada pronto, y luego a la largo de la historia, florecieron figuras que ocupan primeros puestos en la historia de la ciencia, de la cultura, en el elenco de los santos. Ellos han podido ser constituidos como los personajes más emblemáticos de la Orden de Predicadores, mientras que la persona de su fundador pasaba a segundo plano. Puede que sean más conocidos san Alberto Magno, santo Tomás de Aquino, san Raimundo de Peñafort, santa Catalina de Sena, san Vicente Ferrer, Fra. Angélico, Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas, san Martín de Porres, santa Rosa de Lima, san Pío V, etc. que santo Domingo de Guzmán. Con frecuencia en España ha sido necesario, incluso en ambientes cultos, distinguir Domingo de Guzmán, de otros "Domingos" más conocidos como Domingo de Silos o Domingo de la Calzada.

 

2. Acercarse a él sin quedarse en los tópicos

2.1. Cuántas veces se ha echado mano de tópicos que corren en los comentarios fáciles y atrevidos de los medios audiovisuales o en la literatura acrítica del periodismo para endosarle la fundación de la Inquisición o constituirle inquisidor; cuando en realidad nunca desempeñó tal papel. Por el contrario el estilo de su predicación en tierra de herejes fue la de del diálogo largo y paciente o la discusión formal y académica esgrimiendo argumentos, no castigos.

2.2. Quiero presentaros unas sencillas reflexiones sobre su figura. No pretendo suplir esa falta de relieve que tiene su persona en la historia. Deseo ofrecer una sencilla aproximación a su persona y a su espiritualidad. Con la única pretensión de acercaros al mensaje de su vida, para que sintiéndoos cerca de él, pueda servir de respuesta a vuestro posible interés no sólo por conocerle, y conocer su obra, su Orden, sino también por encontrar modelos de referencia en vuestra vida.

 

3. Varón evangélico.

Si hay una definición que ofrezca su estilo peculiar de ser es la que le atribuyeron los primeros biógrafos: varón evangélico. Varón moldeado por el evangelio. Como un evangelio viviente. O sea como alguien que entendió lo de seguir a Jesús de Nazaret, ser imitadores de él y lo llevó a la práctica. Un evangelio encarnado en una persona concreta, del que nos han llegado descripciones, que permiten situarnos ante alguien a quien podemos sentir cerca, pues no cuesta imaginarlo tal como nos lo dibujan. Ahora bien, todos los santos han tenido como referencia de su vida el evangelio. Cómo ha vivido santo Domingo de Guzmán esa referencia es lo que quiero presentaros.

Juan José de León Lastra, OP