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La Pastoral Social de la CEE ofrece su colaboración al Papa Francisco para reubicar a personas refugiadas

17 de enero de 2022

La Comisión Episcopal para la Pastoral social y Promoción humana hace público el siguiente comunicado:

 

  Durante la audiencia general del miércoles 22 de diciembre, el papa Francisco, recordando su reciente visita a Chipre y Grecia, ha realizado un llamamiento humanitario a todos los países y a todas las diócesis que hacen presente a la Iglesia Católica en Europa, para que respondan solidariamente y colaboren en hacerse cargo de la reubicación de tantas personas migradas y refugiadas en la región mediterránea.  

  El dominico Fr. Xabier Gómez, director del Departamento de Migraciones de la CEE, concedió una entrevista a Radio Santa María de Toledo analizando las palabras de Francisco.

Pastoral Social ofrece su colaboración a las administraciones 

  La Comisión, a través del Departamento de Migraciones, conoce de cerca el drama humanitario de las familias y personas migradas o solicitantes de protección internacional. También de quienes pierden su vida en el intento. Son muchas las instituciones, entidades y personas que les acompañan desde su llegada a nuestro país.

  En comunión con el papa Francisco, nos sentimos alentados en los pasos ya dados estos años para facilitar nuevas vías de acogida en nuestras diócesis en diálogo con la Administración.  Como Iglesia Católica, nos hacemos  eco de esta nueva llamada del Papa y ofrecemos nuestra colaboración a la Administración del Estado  para propiciar a todos los niveles (municipal, autonómico, nacional) el establecimiento de  corredores humanitarios, como se hace en otros países europeos,  al tiempo de que se impulsen nuevos  modelos de acogida sostenibles y legales, basados en el patrocinio comunitario con el que ofrecer a migrantes y refugiados una acogida digna, estable e inclusiva, según nuestras capacidades.

  Dios sigue llamando a nuestras puertas ante la proximidad de la Navidad. Agradecemos al papa Francisco su evangélica cercanía a los más vulnerables y emplazamos a nuestras comunidades cristianas y al conjunto de la sociedad: a acoger con responsabilidad a quienes necesitan de nosotros con un corazón que mira a los ojos de las personas; no desentendernos del destino de cada migrante y refugiado; incidir sobre las causas y motivos que bloquean su futuro en dignidad; buscar soluciones estables y justas que promuevan una legislación y medios económicos centrados en procesos de migración ordenados y en cauces concretos de acogida y hospitalidad que les permitan realizar su proyecto de vida en Europa y en España.