LA FE VA A MEJOR

7 de octubre de 2008

Lección inaugural en San Esteban del Secretario de la Congregación para la Educación Católica

LA FE VA A MEJOR

       La fe cristiana va a mejor, o dicho de otra manera, tiene en Europa un futuro más prometedor de lo que pensamos. Al menos hay señales que apuntan a un cambio de tendencia hacia una mayor consideración de lo religioso en las sociedades secularizadas. Esta es la posición que el arzobispo Monseñor Jean Louis Bruguès, secretario de la Congregación para la Educación Católica, defendió en la Lección inaugural del curso académico 2008-2009 en la Pontificia Facultad de Teología San Esteban. El prelado dominico, y anteriormente profesor de teología moral en la Universidad de Friburgo (Suiza), ofreció una magistral lección inaugural que fue muy bien acogida por el público asistente. En su intervención titulada "El futuro del cristianismo. Algunas preguntas en este inicio del milenio", comenzó presentando las señales por todos conocidas y que apuntan a un agotamiento del cristianismo. 

Pero tras estas señales es posible presentar otra perspectiva, decía. Y lo hizo recurriendo a dos figuras importantes en la Europa actual. Tonny Blair y Jürgen Habermas. El primero de ellos declaraba, tras su conversión al catolicismo, que la fe juega un papel sanador y humanizador en la época de la globalización. Y añadía que iba a dedicar el resto de su vida a la causa de la coexistencia pacífica de las religiones y del reconocimiento de la importancia de la fe para la vida humana. En opinión de monseñor Bruguès el aprecio de lo religioso no atenta contra la neutralidad e independencia del poder político, como se muestra en la sociedad norteamericana, en la que la separación entre la religión y el poder político no impide otorgar espacio público a lo religioso. Incluso en la Francia de Sarkozy se comienza a apuntar a un cierto reconocimiento de lo religioso. Parece que estamos asistiendo a una reinterpretación de la secularización en la que la razón moderna no se oponga a lo religioso sino que reconozca su valor. Esta es también la posición que desde hace algún tiempo mantiene el filósofo alemán Jürgen Habermas. Procedente de la tradición de pensamiento neomarxista, sostiene que lo religioso es el origen de determinados valores que las sociedades liberales no son capaces de generar desde sus dinamismos autónomos. Por otra parte, la influencia del Islam y los fenómenos migratorios, la crisis del pensamiento ilustrado y la búsqueda de sentido parecen apuntar a un cierto resurgimiento de lo religioso, o al menos, a la revisión de la tesis de la secularización tal y como la entendía el pensamiento ilustrado.

Monseñor Bruguès en su lúcida intervención no se hacía ilusiones. Apuntaba a que en las próximas décadas el debate ideológico será duro. Los que defienden la tesis de la secularización radical reafirmarán sus argumentos. En algunos sectores se seguirá fomentando una cultura de burla y menosprecio hacia lo religioso.  Pero la Iglesia está preparada para el debate. La relación de la cultura moderna con la fe cristiana parece apuntar a un cambio de tendencia. En todo caso será apasionante participar desde la reflexión teológica en este debate. La comunidad académica de la Pontificia Facultad de Teología San Esteban está dispuesta, en la medida de sus posibilidades, a realizar su contribución en este nuevo horizonte de discusión teológica.