Santa Zdislava de Lemberck

Perfil biográfico

En el siglo XIII, en Moravia, en el Castillo de Krizavov, hay revuelo y alegría. Nace una niña, la primogénita, a la que seguirán otros cuatro niños, tres niñas y un niño, en el hogar de Privislavo, un noble guerrero al servicio del Rey Wenceslao II de Bohemia: Es un hombre prudente, de gran valor, piadoso y buen guerrero. De su esposa Sibila, de ascendencia italiana, son escuetas las crónicas sobre ella, pero lo condensan en una palabra: "Era una mujer feliz".

Era dama de honor de la Reina Cunegunda de Hohenstaufen. Ambos reciamente cristianos, a la usanza de entonces. Levantan la Abadía Cisterciense de Zd 'arnas Sazanon, y el convento franciscano de Brono, donde más tarde reposarán sus restos.

Zdislava de Lemberck, ya desde niña era dulce, abnegada, con gran capacidad de sacrificio y de renuncia, manirrota con los pobres y apasionada por los enfermos. De la escucha del Evangelio retiene que San Juan Bautista vivía en el desierto... Ella, ni corta ni perezosa, se escapa al bosque cercano. Su anhelo es vivir como una ermitaña; tenia siete años. Descubierta con prontitud, regresa al castillo paterno.

Con alguna frecuencia su madre la contempla orando ante el crucifijo. Zedislava es compasiva hasta lo indecible; el dinero que cae en sus manos tiene un único destinatario: los pobres que se acercan al castillo.

En 1.240 a Zedislava la sorprende una noticia: está prometida en matrimonio con Havel de Lemberk. Tiene poco más de quince años; vivirá catorce años de matrimonio con un hombre rudo, violentos y un tanto altanero a quien ella logra suavizar con aceptación y paciencia. Tienen cuatro hijos: Havel, Margarita, Jaroslav y Zadislav a los que educa en la ternura, en el sacrificio y con austeridad.

Entusiasta de los Frailes Predicadores, suplica a San Jacinto de Polonia su presencia en Bohemia. Para ellos funda dos conventos, uno en Turnov y otro en Jablona - . San Jacinto de Polonia no puede acudir personalmente, pero envía a su hermano de sangre y de religión, el Beato Ceslao con varios religiosos polacos.

Zdislava de Lemberck enviada e intensifica su entrega a Dios y a los menesterosos. Pide el hábito de devoción de los dominicos y dedica el día y la noche a la oración: "Era una ardiente buscadora de Dios". Cifra su felicidad en atender personalmente a los enfermos; trabaja, viaja y emplea sus manos en coser los vestidos para cubrir al desnudo, y ella misma prepara la comida a los enfermos y a los pobres.

Vive en época de guerras y todos acuden al cobijo que les presta Zdislava de Lemberck. Un cronista insiste: "No se contenta con dar limosna y alimento, en persona, sino que lava los pies y se los besa con una veneración como si fuese Cristo Crucifiçado. Socorre y quiere a los pobres sin medida y sin número".

Su muerte acontece en 1.252. En la iglesia -santuario de los Dominicos de Jablona- reposa su cuerpo incorrupto. A ella acuden incontables peregrinos que la veneran como protectora de las familias. Santa Zedislava de Lemberk es un modelo de vivir heroicamente las obras de misericordia. Modelo de esposa y de madre de familia.

La fama de Santa Zdislava de Lemberck como protectora de los necesitados y como milagrosa pasa de un siglo a otro; pese a todo no fue beatificada hasta el 28 de agosto de 1.907 por San Pío X.

Zdislava de Lemberck fue canonizada el21 de mayo de 1995 por Juan-Pablo II en su visita a la República Checa del Este.

Semblanza Espiritual

La faceta distintiva de Santa Zedislava es ser esposa, madre, y tener "entrañas de misericordia". Su dimensión caritativa fue en tal grado que logra la transformación del carácter de su esposo Havel, que ya no sólo no pone dificultades, sino que, al final de su vida, apoya la labor heroica de su esposa. Es entonces cuando Zedislava no sólo acoge a los pobres y menesterosos, sino que sale a visitarlos.

Zedislava es una apasionada de Dios-Amor. Ignora las fronteras. Con el apoyo económico y afectivo de su esposo Havel levanta una hospedería adosada al castillo para acoger, ayudar y atender a los pobres y enfermos. Ahora son los peregrinos los que acuden al castillo cuando se dirijen a Tierra Santa, a Santiago de Compostela o a la Ciudad de Roma.

No es de extrañar que la fama de esta Santa, ejemplar madre de familia, vuele y sea aclamada por todos como "Madre de los Pobres".