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    <title>Nihil Obstat</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/</link>
    <description><![CDATA[Este blog trata diversos temas relacionados con la religi&oacute;n. De &eacute;l se encarga Mart&iacute;n Gelabert, fraile de la Orden de Predicadores. Curs&oacute; sus estudios de filosof&iacute;a y teolog&iacute;a en Valencia, Barcelona y Friburgo (Suiza), en cuya Universidad se doctor&oacute; en teolog&iacute;a. Actualmente es Catedr&aacute;tico de la Facultad de Teolog&iacute;a de Valencia, en donde ense&ntilde;a Teolog&iacute;a Fundamental y Antropolog&iacute;a Teol&oacute;gica. Ha sido Decano de esta Facultad durante dos trienios (1995-1998; 2001-2004). Tiene publicados numerosos art&iacute;culos en distintas revistas teol&oacute;gicas, as&iacute; como 20 libros, algunos traducidos a otros idiomas.]]></description>
    <language>es</language>
    <copyright>Copyright 2012 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.</copyright>
    <lastBuildDate>5 Feb 2012 05:00:05 +0100</lastBuildDate>
    <pubDate>5 Feb 2012 05:00:05 +0100</pubDate>
    <ttl>20</ttl>
    <docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs>
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    <title>Esta Iglesia que vincula</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/esta-iglesia-que-vincula</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">La fe cristiana es creadora. Re&uacute;ne en el mundo a los que dan testimonio de Cristo. Los re&uacute;ne como individuos, ya que dar testimonio siempre es cosa del individuo. Otros dan testimonio, pero nadie puede darlo por m&iacute;. Cristo es el contenido com&uacute;n de todos los testimonios de la fe. La fe, que nos re&uacute;ne como individuos, nos orienta hacia una acci&oacute;n com&uacute;n en el mundo. Esta reuni&oacute;n, en orden a la obra com&uacute;n, se llama Iglesia. He le&iacute;do que el primitivo nombre de la Iglesia est&aacute; tomado de la vida de las rep&uacute;blicas antiguas y designa a los ciudadanos convocados al consejo com&uacute;n. Una asamblea de individuos que toma una resoluci&oacute;n com&uacute;n. Esta resoluci&oacute;n s&oacute;lo es com&uacute;n cuando cada cual puede actuar y expresarse libremente, dice lo que piensa y da su voto. La aparente unidad lograda desde el silencio (lo propicie el miedo o la imposibilidad de hablar) lleva siempre en s&iacute; la semilla de la divisi&oacute;n y la muerte. La Iglesia presupone la personalidad y la integridad de sus miembros. La imagen paulina de la comunidad como Cuerpo de Cristo no significa la obra hecha seg&uacute;n el principio de la divisi&oacute;n del trabajo, sino el respeto a la libertad de la identidad de cada uno.</p>
<p style="text-align: justify">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">&nbsp;&iquest;C&oacute;mo debe construirse la Iglesia sobre la base de la libertad e integridad de los individuos, que debe ser conservada? &iquest;Qu&eacute; aspecto puede tener el lazo que vincula en ella a un ser humano con otro? Este lazo potencia la personalidad de cada uno, no anula las diferencias. Al potenciarlas convierte la Iglesia&nbsp;en una fraternidad de iguales &ldquo;en el Se&ntilde;or&rdquo;. La fe es el camino que convierte a los humanos en hermanos. Los vincula pasando por alto sus diferencias de sexo, edad, clase y raza. En el mundo, todas estas diferencias pueden separar y producir la enemistad entre los pueblos, la crueldad de los sexos, la envidia de las clases, las fronteras de la edad. En la Iglesia los potenciales enemigos, crueles, envidiosos y limitados, se miran unos a otros como hermanos. En ella cada uno conserva su propio rostro. La fe realiza la concordia entre personas de diversos rostros. La Iglesia es una comunidad de rostros distintos, en la que todos se ven mutuamente. Forman como un c&iacute;rculo, estando Cristo en cada punto del c&iacute;rculo. Y al estar todos unidos con Cristo, Cristo realiza el milagro de unirlos entre ellos.<br />
&nbsp;</p>]]></description>
    <pubDate>1 Feb 2012 22:39:07 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Fuerza de la verdad, llama de libertad</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/fuerza-de-la-verdad-llama-de-libertad</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">El Centro &ldquo;fray Bartolom&eacute; de las Casas&rdquo; celebr&oacute; con gran solemnidad la fiesta de Sto. Tom&aacute;s de Aquino. El jueves, d&iacute;a 26, a las 20 horas, tuvo lugar una conferencia encomendada a la Presidenta de la CONCUR (Conferencia Cubana de Religiosas/os), bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;La compasi&oacute;n con ojos de mujer&rdquo;. La compasi&oacute;n, dijo la ponente, no es debilidad ni sensibler&iacute;a; despierta la imaginaci&oacute;n y llena de fuerza. Cont&oacute;, al respecto, un hecho real ocurrido durante la guerra fratricida de Ruanda. Dos familias se refugiaron en la capilla de unas religiosas. Un grupo de soldados de la otra etnia fue directo a asesinarles. Una hermana sali&oacute; a la puerta de la capilla y, mientras miraba al furioso pelot&oacute;n, se preguntaba por d&oacute;nde podr&iacute;a encontrar un resquicio de compasi&oacute;n en aquellos hombres. De pronto reconoci&oacute; al jefe de los asesinos y le pregunt&oacute; por su hermana, fallecida dos meses antes. Los ojos del hombre se pusieron llorosos, dio media vuelta con sus acompa&ntilde;antes, y aquellas familias conservaron la vida. Tras la conferencia el p&uacute;blico hizo preguntas valientes y observaciones cr&iacute;ticas, abogando por un mayor respeto a la dignidad de la mujer en esta sociedad con estructuras todav&iacute;a muy machistas. En el Centro &ldquo;fray Bartolom&eacute; de las Casas&rdquo; se da la palabra y la palabra es libre.</p>
<p style="text-align: justify">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Al d&iacute;a siguiente, viernes, a las 19 horas, se celebr&oacute; la Eucarist&iacute;a presidida por el Nuncio Apost&oacute;lico. En su homil&iacute;a hubo un p&aacute;rrafo que complaci&oacute; especialmente a los frailes de la casa, porque representaba de alg&uacute;n modo lo que ellos pretenden que sea el Centro: &ldquo;Sto. Tom&aacute;s entiende que hay destellos de verdad en todas partes, por eso el amante de la verdad la busca dondequiera que est&eacute;. El encuentro con la verdad requiere la escucha atenta de todos aquellos que, a&uacute;n con posturas distintas a la nuestra, tambi&eacute;n son sus buscadores. La verdad, por tanto, lejos de encerrarnos en nosotros mismos, supone el di&aacute;logo con la cultura, la ciencia y la filosof&iacute;a&rdquo;. En mis o&iacute;dos todav&iacute;a resuena el canto de entrada, que se repiti&oacute; al acabar la Eucarist&iacute;a: &ldquo;Domingo, tu voz en Am&eacute;rica descubre la fuerza de la verdad; Domingo, tu voz en Am&eacute;rica es llama de libertad&rdquo;. Por supuesto, el Sal&oacute;n de Actos estaba abarrotado y los bancos de la Iglesia totalmente ocupados.</p>]]></description>
    <pubDate>28 Ene 2012 15:24:09 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Soldados que ayudan a las monjas</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/soldados-que-ayudan-a-las-monjas</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/soldados-que-ayudan-a-las-monjas</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">Tengo 35 alumnos en el curso del master de teolog&iacute;a. Pero quiero hablar de otra cosa. El domingo presid&iacute; la Eucarist&iacute;a de las 10:30 horas, en la espaciosa, iluminada y renovada Iglesia de San Juan de Letr&aacute;n. Los bancos estaban llenos de fieles. Una Eucarist&iacute;a participada, con ofrendas presentadas por los fieles, y muchos cantos. Me sorprendi&oacute; la cantidad de &ldquo;intenciones&rdquo; que hab&iacute;a, o sea, de peticiones de oraci&oacute;n por los difuntos, que una monitora nombr&oacute; antes de que yo saliera al altar. Al acabar la Misa el mayor de los dos ac&oacute;litos me indic&oacute; que ten&iacute;a que ir a la puerta del templo para despedir a la gente.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">El martes celebr&eacute;&nbsp;la Eucarist&iacute;a en la Iglesia de las monjas dominicas contemplativas. Son cinco hermanas que mantienen viva la llama de la fe y que, con su sola presencia, son un testimonio de Jesucristo. Adem&aacute;s de las hermanas, seis personas m&aacute;s asist&iacute;an a la celebraci&oacute;n. Tambi&eacute;n&nbsp;fu&eacute; una Eucarist&iacute;a participada y con cantos. Hasta el punto de que la oraci&oacute;n de los fieles no&nbsp;fu&eacute; le&iacute;da, sino que cada uno hizo la petici&oacute;n que consider&oacute; conveniente. Una de las mujeres que asist&iacute;an pidi&oacute;: &ldquo;por nuestros ni&ntilde;os de Cuba, sobre todo por los que vienen a la catequesis, para que sean testigos del amor de Dios entre sus familias&rdquo;.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Al acabar la celebraci&oacute;n me&nbsp;interes&eacute; por estas catequesis, que se ofrecen en el convento de las hermanas por un grupo de catequistas. Me enter&eacute; de que, adem&aacute;s de las catequesis para ni&ntilde;os, las hay tambi&eacute;n para adultos que quieren recibir el bautismo o la primera comuni&oacute;n. Porque &eacute;sta, como muchas otras, como todas, es tierra de misi&oacute;n. Y en esta tierra, como en muchas otras, hay personas hambrientas de Evangelio.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">No me olvido del t&iacute;tulo del post. Resulta que el convento de las monjas est&aacute; enfrente de un cuartel de soldados (o estaba, porque lo trasladaron hace unos meses). Entre las monjas y los vecinos hab&iacute;a buena relaci&oacute;n. &iquest;O alguien imaginaba otra cosa? Una an&eacute;cdota de la relaci&oacute;n entre monjas y soldados: cuando ellas necesitaban trasladar algo pesado, les ped&iacute;an ayuda, y un grupo de j&oacute;venes acud&iacute;a al convento. El &uacute;ltimo traslado&nbsp;fu&eacute; el de una imagen de la Virgen de la Caridad. Algunos j&oacute;venes se santiguaban, otros se inclinaban. Y uno de los &ldquo;portadores&rdquo; coment&oacute;: &ldquo;cuidado, no se vaya a caer el mu&ntilde;eco&rdquo;. La monja que les acompa&ntilde;aba ni se enfad&oacute; ni se inmut&oacute;, pero dijo con una sonrisa: &ldquo;no es un mu&ntilde;eco&rdquo;. Y el soldado: &ldquo;perd&oacute;n, hermana, perd&oacute;n&rdquo;. La buena relaci&oacute;n por delante. A partir de ah&iacute; vendr&aacute; lo dem&aacute;s.</p>]]></description>
    <pubDate>24 Ene 2012 21:08:21 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Quince días con posibles altibajos</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/quince-dias-con-posibles-altibajos</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Durante los pr&oacute;ximos quince d&iacute;as es posible que este blog tenga algunos altibajos. No es seguro, pero es posible. Voy a estar lejos de Espa&ntilde;a, por motivos de trabajo. All&iacute; donde voy mi acceso a internet tiene limitaciones. Ya el pasado a&ntilde;o, en fechas muy similares (&uacute;ltima semana de enero y primera de febrero) estuve impartiendo unas clases de teolog&iacute;a en un master organizado por el &ldquo;Centro fray Bartolom&eacute; de las Casas&rdquo; de La Habana, con diploma otorgado por la Facultad de Teolog&iacute;a de San Esteban de Salamanca. Este a&ntilde;o repito. Me traje muy buenos recuerdos. Tuve unas y unos alumnos de gran nivel y, sobre todo, muy interesados en mis explicaciones. Por eso regreso con la ilusi&oacute;n de encontrar un p&uacute;blico parecido al del a&ntilde;o pasado. He titulado el curso: &quot;El Dios que nos busca y el Dios que buscamos&quot;. Tambi&eacute;n me han pedido que ofrezca un taller de teolog&iacute;a para ex-alumnos del Centro, que he titulado: &quot;La dignidad de creer&quot;.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El Dios que buscamos es el que nos busca a nosotros. Hay una correspondencia entre lo que Dios ofrece y lo que el ser humano busca. Dios es la mejor respuesta a las grandes aspiraciones del coraz&oacute;n humano, una coraz&oacute;n que busca vida y amor, una vida que dure y un amor que no falle. En Jesucristo se nos ha manifestado un Dios as&iacute;, un Dios que es Vida y Amor. Creer en el Dios de Jesucristo resulta as&iacute; lo m&aacute;s humano y humanizador. Lejos de ser una ilusi&oacute;n alienante, resulta una opci&oacute;n de gran dignidad. Si alguien se nos presenta de parte de Dios, llevando una existencia totalmente entregada, y ofrece una respuesta a esos dos grandes problemas nunca resueltos del todo, que son la falta de amor y la presencia de la muerte, lo m&aacute;s razonable, lo m&aacute;s cre&iacute;ble, es prestarle atenci&oacute;n, es estar atentos a los signos portadores de un amor m&aacute;s grande que anticipan la vida eterna en el hombre.</p>]]></description>
    <pubDate>19 Ene 2012 20:59:28 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Hijos de Dios, ¿también los abortistas?</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/hijos-de-dios-tambien-los-abortistas</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Me escribe un amable e inteligente lector y me cuenta: cada vez que se dice que &ldquo;todos somos hijos de Dios&rdquo;, oigo enseguida a otros que replican: &ldquo;&iquest;c&oacute;mo va a ser hijo de Dios, igual que yo, un terrorista, un violador, o una abortista? En todo caso, ser&aacute;n criaturas de Dios, pero nunca hijos&rdquo;. A&ntilde;ade: los que as&iacute; argumentan se basan en algunos textos b&iacute;blicos que dicen que hijo de Dios es quien cumple la voluntad de Dios. Incluso la Escritura contrapone los hijos de Dios a los hijos del diablo.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La mayor&iacute;a de las grandes palabras cristianas tienen un sentido an&aacute;logo, o sea, se pueden decir de distintas realidades, pero no en el mismo sentido. As&iacute;, por ejemplo, &ldquo;Palabra de Dios&rdquo; s&oacute;lo se aplica en sentido pleno a Jesucristo, pero, igualmente decimos que la Biblia es palabra de Dios; m&aacute;s a&uacute;n, la creaci&oacute;n es tambi&eacute;n una palabra de Dios. Algo parecido ocurre con el t&eacute;rmino hijo de Dios. Propiamente, el Hijo de Dios es Jesucristo. Pero los cristianos confesamos en el Credo que Dios es Padre y, como repite el Magisterio reciente, Padre de todos los hombres. Por tanto, todos los seres humanos son no s&oacute;lo criaturas, sino hijos de Dios. Esta filiaci&oacute;n com&uacute;n de todas y todos es el fundamento de la fraternidad universal. Todos merecen mi respeto y mi consideraci&oacute;n porque todos son mis hermanos.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En la Biblia, el t&eacute;rmino hijo se aplica a distintas situaciones: los constructores de la paz o los que aman a sus enemigos son hijos de Dios. Pero, sobre todo en los escritos de Juan y Pablo, hijo de Dios se dice de aquellos que se dejan guiar por el Esp&iacute;ritu de Dios. As&iacute; se quiere indicar que la paternidad divina pide una respuesta filial, puesto que la plenitud del amor est&aacute; en la reciprocidad. En este sentido s&oacute;lo los que aman a Dios pueden ser llamados plenamente hijos de Dios, del mismo modo que s&oacute;lo los que aman al pr&oacute;jimo son hermanos en plenitud. Pero los que no aman, tambi&eacute;n son hijos o hermanos y yo debo considerarles y tratarles como tales, aunque ellos no se comporten como lo que son. Cosa distinta es que, seg&uacute;n como sean o act&uacute;en mis hermanos, yo tenga m&aacute;s o menos confianza con ellos, o entienda que su trato es m&aacute;s o menos fraterno conmigo, o m&aacute;s o menos filial con el Padre.</p>]]></description>
    <pubDate>19 Ene 2012 00:05:34 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Dios y el hombre, nidos de contradicciones</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/dios-y-el-hombre-nidos-de-contradicciones</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Precisamente porque Dios es Todo, lo abarca todo y nada se le escapa, no puede ser delimitado ni circunscrito por nada. Y, sin embargo, el ser humano necesita circunscribirlo, no s&oacute;lo para hacerse una idea de &eacute;l, sino tambi&eacute;n para poder alcanzarlo. De ah&iacute; que el habla sobre Dios pueda parecer contradictoria. El Dios de Israel es el Creador del mundo, pero es tambi&eacute;n el Dios que elige un pueblo entre todos los pueblos. Por eso se le invoca bien como &ldquo;Dios nuestro&rdquo; o bien como &ldquo;rey del mundo&rdquo;. Quiere que se le sirva con temor y que se encuentre la dicha de acogerse a &eacute;l (Sal 2,11-12). All&iacute; donde la Escritura habla de su sublimidad, en el vers&iacute;culo siguiente habla de su humildad (Dt 10,17-18). Exige oraciones y sacrificios, pero a rengl&oacute;n seguido desprecia todo esto (Sal 51,18-21), y s&oacute;lo quiere que se le honre con el amor al pr&oacute;jimo y la justicia, sin importarle que los sacrificios se hayan hecho por El. Elije a Israel como pueblo y, sin embargo, Egipto y Asiria tambi&eacute;n son su pueblo (Is 19,21-25; Sal 87). Con Jes&uacute;s su reino ha llegado, pero los fieles deben pedir cada d&iacute;a su venida, porque todav&iacute;a no ha llegado.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El hombre, creado a imagen de Dios, es tambi&eacute;n un nido de contradicciones. Su &uacute;nica humanidad es siempre plural, no s&oacute;lo en el sexo, la raza y le lengua. El israelita y el cristiano se creen los elegidos de Dios y, sin embargo, todos los seres humanos son hijos de Dios. El creyente vive ya una vida nueva, y cada d&iacute;a debe progresar en la santidad. La Iglesia es una, santa y cat&oacute;lica; y al mismo tiempo son muchas las Iglesias, todas pecadoras y con sus notas particularizantes: cat&oacute;lico &ldquo;romano&rdquo;. Todo lo que le ocurre al creyente posee dos relaciones: por una parte se refiere a este mundo, pero tambi&eacute;n se refiere al mundo por venir. Por eso es del mundo, sin ser del mundo; debe amar al mundo y al mismo tiempo no apegarse a este mundo. Es se&ntilde;or de todas las cosas (&ldquo;todo es vuestro&rdquo;: Ef 1,22) y simult&aacute;neamente servidor de todos. Para &eacute;l todo lo profano es sagrado, porque Dios se encuentra en todas partes; y todo lo sagrado es susceptible de ser profanado.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Somos tanto m&aacute;s nosotros cuanto m&aacute;s nos damos y nos abrimos. Porque lo que nos identifica nos viene de Otro. Si todo es nuestro, nada es nuestro. Nos define la multitud. Cuando uno quiere ser &ldquo;s&oacute;lo yo&rdquo; se pierde. Somos uno y somos dobles, siempre referidos a otro, saliendo de nosotros mismos.</p>]]></description>
    <pubDate>16 Ene 2012 23:55:28 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Interceder es solidarizarse</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/interceder-es-solidarizarse</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/interceder-es-solidarizarse</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Me escribe un lector y comentarista de este blog y me dice: &ldquo;aprovechando el final de tu &uacute;ltimo post&rdquo; ser&iacute;a bueno explicar que se entiende por &ldquo;intercesi&oacute;n&rdquo;. Y a&ntilde;ade: mucha gente la entiende como &ldquo;intentar convencer a Dios&rdquo;; se dir&iacute;a que Dios no tiene suficiente con nuestra vida y necesita que otros se la expliquen o le convenzan de lo buenos que hemos sido. M&aacute;s a&uacute;n: Si, como dice el Nuevo Testamento, Jesucristo es el &uacute;nico mediador entre Dios y los hombres, &iquest;c&oacute;mo entender otras mediaciones, la de los santos o la de la Virgen Mar&iacute;a?</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La intercesi&oacute;n, la oraci&oacute;n por los dem&aacute;s, no hay que entenderla como un informar o convencer a Dios de lo que ya sabe. Hay que entenderla en t&eacute;rminos de solidaridad. Un cristiano no se concibe aisladamente, sino en comuni&oacute;n con los dem&aacute;s. Nadie estamos solos ante Dios. Por eso en el Credo confesamos nuestra fe en &ldquo;la comuni&oacute;n de los santos&rdquo;: los cristianos estamos unidos los unos a los otros por la fe y el amor. Nuestra oraci&oacute;n rec&iacute;proca no es una mercanc&iacute;a de intercambio y permuta, sino un signo de rec&iacute;proca solidaridad, de comuni&oacute;n, de afecto y de inter&eacute;s por los dem&aacute;s. Al orar por una persona que nos importa, viva o difunta, expresamos nuestra cercan&iacute;a con ella.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, al pedir a los que ya est&aacute;n en el cielo que intercedan por nosotros, les expresamos nuestro afecto y les decimos que &ldquo;contamos con ellos&rdquo;. Se lo decimos, no porque no lo sepan, sino porque as&iacute; se refuerza nuestro afecto hacia ellos. En realidad, la oraci&oacute;n a quien hace bien es al orante: al orar, &eacute;l se convence de lo mucho que necesita de Dios y, en el mismo acto de orar, experimenta su cercan&iacute;a; y al pedir la intercesi&oacute;n de la Virgen o de los santos, el orante refuerza su convicci&oacute;n de que est&aacute; en buena armon&iacute;a con ellos. Y ellos pueden ser mediadores (de nuevo en el sentido de &ldquo;solidarios&rdquo;) porque la &uacute;nica mediaci&oacute;n de Cristo no excluye otras mediaciones (ni otras solidaridades), sino que las suscita.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Dios comparte su santidad con los seres humanos. El &uacute;nico santo es tambi&eacute;n fuente de toda santidad. La bondad de Dios es tan grande que puede difundirse sin menguar. Y al hacernos part&iacute;cipes de su poder y de su bondad, hace de nosotros aut&eacute;nticos colaboradores de su obra; somos sus manos en el mundo. No s&oacute;lo no tiene celos de sus manos, sino que se alegra de nuestros &eacute;xitos.</p>]]></description>
    <pubDate>14 Ene 2012 10:37:42 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>El más robusto (vive) hasta ochenta</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-mas-robusto-(vive)-hasta-ochenta</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-mas-robusto-(vive)-hasta-ochenta</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hace unos d&iacute;as tuve que predicar en un funeral por una persona cercana, fallecida con 95 a&ntilde;os. Y tom&eacute; como punto de partida de mi reflexi&oacute;n este n&uacute;mero de a&ntilde;os. Por un doble motivo. Primero, porque entre las muchas cosas que los m&aacute;s allegados podr&iacute;an recordar, seguramente ninguno nombrar&iacute;a el acontecimiento m&aacute;s importante de su larga vida. No estoy pensando en el d&iacute;a de su matrimonio, ni en el d&iacute;a en que nacieron sus hijos o sus nietos. Pienso en algo ocurrido hace precisamente 95 a&ntilde;os: fue bautizado. El bautismo nos hace hijos de Dios. De un Dios Padre que nos ama como no puede hacerlo ning&uacute;n padre de la tierra. Por amor nos dio la vida y por amor nos adopt&oacute; como hijos. Y porque nos ama, en el momento de nuestra partida de este mundo, nos recibe en sus brazos amorosos. Pues una vez que Dios nos acoge como hijos, su amor es incansable e inagotable y supera con creces todas nuestras posibles rebeld&iacute;as.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Hice una segunda consideraci&oacute;n a prop&oacute;sito de la edad. Es sabido que, para el libro de los Salmos, 70 a&ntilde;os son una edad a la que llegan pocos; los m&aacute;s robustos, dice el salmista, alcanzan los 80. Hoy 95 a&ntilde;os es una edad que supera ampliamente la esperanza de vida. Pues bien, tanto el interesado, como sus seres m&aacute;s queridos hubieran deseado m&aacute;s: un a&ntilde;o m&aacute;s, al menos un d&iacute;a m&aacute;s, pero lo mismo desear al d&iacute;a siguiente: otro d&iacute;a m&aacute;s. Porque, en este mundo, la vida siempre se nos queda corta. Nunca estamos saciados de a&ntilde;os. Ni de a&ntilde;os ni amores. Aspiramos a vivir siempre y a ser amados incondicionalmente. Nuestro coraz&oacute;n tiene una capacidad infinita. Esto de no estar nunca satisfecho con lo que el mundo nos da, es manifestaci&oacute;n de un vac&iacute;o y signo de un deseo de felicidad que s&oacute;lo Dios puede colmar. S&oacute;lo &Eacute;l puede llenar las m&aacute;s profundas aspiraciones de nuestro coraz&oacute;n.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Acab&eacute; la homil&iacute;a con un plegaria. Pero no &ldquo;por&rdquo; el difunto, sino &ldquo;a&rdquo; aquel que ya vive en Dios. Rogu&eacute; al que hab&iacute;a dejado ya este mundo y se hab&iacute;a encontrado con Dios que intercediera por los que todav&iacute;a est&aacute;bamos en camino.</p>]]></description>
    <pubDate>12 Ene 2012 00:00:34 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Al prójimo como a tí mismo</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/al-projimo-como-a-ti-mismo</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/al-projimo-como-a-ti-mismo</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">Sigo hablando del amor. Me detengo en el segundo mandamiento: &ldquo;amar&aacute;s a t&uacute; pr&oacute;jimo como a ti mismo&rdquo;. Ofrezco algunas reflexiones que, de tan obvias, pueden pasar desapercibidas. La palabra pr&oacute;jimo significa el que en cada caso, el que precisamente en el momento de amar, est&aacute; m&aacute;s pr&oacute;ximo; aquel que, en este momento, haya sido lo que haya sido y sea lo que vaya a ser despu&eacute;s, es para m&iacute; en este instante tan s&oacute;lo el m&aacute;s pr&oacute;ximo. De esta manera el amor al pr&oacute;jimo se abre, sin escapatoria posible, a todos los seres humanos. Porque el pr&oacute;jimo es el representante de todos: no se le ama por s&iacute; mismo, por su hermoso rostro, sino s&oacute;lo porque precisamente est&aacute; ah&iacute; como el m&aacute;s pr&oacute;ximo. En este mismo lugar podr&iacute;a estar igualmente otro. Todo pr&oacute;jimo puede ser cualquiera. No es l&iacute;cito preguntar, distinguir.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">A este pr&oacute;jimo hay que amarle como a s&iacute; mismo. El &ldquo;como a ti mismo&rdquo; va mucho m&aacute;s all&aacute; de la forma restringida: haz a tu pr&oacute;jimo lo que querr&iacute;as que hicieran contigo. Como a ti mismo indica: t&uacute; pr&oacute;jimo es como t&uacute;. El hombre no debe renegar de s&iacute;. En el &ldquo;c&oacute;mo a ti mismo&rdquo; no se le dice: &ldquo;eso eres t&uacute;&rdquo;. No, muy al contrario. Se le pone delante un pr&oacute;jimo y de &eacute;l, y s&oacute;lo de &eacute;l, se le dice: &ldquo;&eacute;l es como t&uacute;&rdquo;. Como t&uacute;, o sea: no t&uacute;. T&uacute; sigues siendo t&uacute; y debes seguir si&eacute;ndolo. Pero a &eacute;l no debes considerarlo un ello. El es un t&uacute; como t&uacute;. O sea, un yo. Precisamente por eso no puedes no amarlo.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Entonces, &iquest;por qu&eacute; se me recuerda que es un deber amar al pr&oacute;jimo? Porque desgraciadamente el ser humano, en su ego&iacute;smo innato, tiende siempre a amarse a s&iacute; mismo. El s&oacute;lo amor a uno mismo termina desembocando en el odio al otro. S&oacute;lo el mandamiento, que se presenta como sabidur&iacute;a divina, me recuerda que el pr&oacute;jimo no es &ldquo;otro&rdquo;, sino un &ldquo;s&iacute; mismo&rdquo;.</p>]]></description>
    <pubDate>9 Ene 2012 14:56:50 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>El amor, ¿un imperativo?</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-amor-un-imperativo</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Dec&iacute;a en el post anterior que el Dios que se revela en el juda&iacute;smo y el cristianismo pide, en primer lugar, la escucha: &ldquo;Escucha, Israel&rdquo;. Esta escucha se traduce en obediencia. La exhortaci&oacute;n a o&iacute;r es el pre&aacute;mbulo de un mandamiento. &iquest;Cu&aacute;l es el mandamiento supremo, tanto para Israel como para el cristianismo? Todo el mundo sabe la respuesta: &ldquo;Debes amar a tu Dios con todo el coraz&oacute;n, con toda el alma, con todas las fuerzas&rdquo; (Dt 6,5). Debes amar. &iexcl;Qu&eacute; paradoja! &iquest;Es que se puede mandar el amor? Mi superior me puede obligar a cuidar de un enfermo que me repugna (no necesariamente f&iacute;sicamente, sino moralmente). Pero, &iquest;c&oacute;mo puede mandarme que le ame? A primera vista el amor parece un placer, o un acto espont&aacute;neo; y siempre un acto libre. Un amor obligado no parece posible.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Cierto, entre los humanos el amor no se puede mandar. Pero cuando el mandamiento viene de la boca de Dios se trata de algo diferente. Porque Dios es el amante por excelencia. S&oacute;lo &eacute;l puede decir en verdad: &ldquo;&Aacute;mame&rdquo;. En su boca, el mandamiento del amor no es algo extra&ntilde;o, es la propia voz del amor. El amor del amante s&oacute;lo puede expresarse as&iacute;: &ldquo;&aacute;mame&rdquo;. En imperativo. La mejor prueba de que el amor se expresa en imperativo la tenemos en el Cantar de los Cantares: ll&eacute;vame contigo, ven, &aacute;breme, ponte en camino, date prisa. El amante quiere hacer suyo al amado. Y como es suyo le habla en imperativo. El &ldquo;&aacute;mame&rdquo; quiere decir: &ldquo;yo te amo hasta m&aacute;s no poder; por eso quiero que me ames como yo te amo, porque mi amor no estar&aacute; completo sin el tuyo&rdquo;. El &ldquo;&aacute;mame&rdquo; del amante, m&aacute;s que una declaraci&oacute;n de amor, es la expresi&oacute;n pura y plena del amor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El mandamiento del amante es un indicativo de un amor que se ofrece totalmente en el instante presente. No piensa en el futuro. Si pensase en el futuro no ser&iacute;a un mandamiento, ser&iacute;a una ley. Por eso el &ldquo;amar&aacute;s&rdquo; no puede interpretarse en t&eacute;rminos de futuro (como alguna vez he o&iacute;do): &ldquo;llegar&aacute;s a amar&rdquo;. Lo que pide el amor es: &ldquo;&iexcl;ojal&aacute; escuch&eacute;is hoy su voz!&rdquo; (Sal 95,7). El amor espera su buen &eacute;xito en el momento mismo de darse. Se comprende as&iacute; que el imperativo del mandamiento es el permanente hoy en el que vive el amor del amante. Un amor que siempre est&aacute; ah&iacute;.</p>]]></description>
    <pubDate>6 Ene 2012 10:54:18 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>La Palabra de Dios no es un libro</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-palabra-de-dios-no-es-un-libro</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">Cuando en las celebraciones lit&uacute;rgicas leemos fragmentos de la Sagrada Escritura, solemos acabar la lectura diciendo: &ldquo;palabra de Dios&rdquo;. Este final de la lectura no deber&iacute;a confundirnos. El cristianismo no es la religi&oacute;n de un libro. Y la Biblia puede ser llamada palabra de Dios s&oacute;lo en un sentido segundo y derivado. Porque, como muy bien ha hecho notar Benedicto XVI en la <i>Verbum Domini</i>, &ldquo;la persona misma de Jes&uacute;s, su historia &uacute;nica y singular es la palabra definitiva que Dios dice a la humanidad&rdquo;.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Ni para el juda&iacute;smo ni para el cristianismo la palabra de Dios es un libro. Para el jud&iacute;o la palabra de Dios es la expresi&oacute;n de la voluntad de Dios, manifestada por medio de la palabra humana de Mois&eacute;s y los profetas. Por su medio, Dios dialogaba con su pueblo, en la palabra del profeta resonaba, al modo humano, la palabra divina. Esta condescendencia de Dios se cumple de manera insuperable con la Encarnaci&oacute;n del Verbo en Jes&uacute;s de Nazaret. La palabra de Dios ya no se expresa mediante un discurso. La persona misma de Jes&uacute;s es la Palabra. En su humanidad Dios ha dicho todo lo que ten&iacute;a que decir y lo ha dicho de forma definitiva.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">De este modo la Revelaci&oacute;n se convierte en un acontecimiento vivo entre Dios y el hombre, un acontecimiento en el que el propio Dios se regala a s&iacute; mismo. Para el Islam la Revelaci&oacute;n es otra cosa: un libro que Dios pone en manos del hombre. Mientras a Israel se le repite continuamente: &iexcl;escucha!, la primera palabra de la revelaci&oacute;n a Mahoma es: &iexcl;lee! Se le muestra la p&aacute;gina de un libro y un libro es lo que trae el arc&aacute;ngel del cielo la noche de la Revelaci&oacute;n. Para el juda&iacute;smo y el cristianismo la doctrina oral es m&aacute;s antigua y m&aacute;s santa que la escrita. De hecho, Jes&uacute;s no dej&oacute; escrita ninguna palabra. El Islam es religi&oacute;n del libro. Un libro enviado del cielo. Dios mismo no desciende, no deja su celestial trono. Est&aacute; sentado en lo m&aacute;s alto del cielo, y manda al hombre&hellip; un libro.</p>]]></description>
    <pubDate>3 Ene 2012 00:05:22 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Si hay multiversos, Dios parece sobrar</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/si-hay-multiversos-dios-parece-sobrar</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify">Hay un argumento que se utiliza como contrapartida a los argumentos cosmol&oacute;gicos que afirman la existencia de Dios a partir de la consideraci&oacute;n de la experiencia y naturaleza del universo. El argumento a favor de Dios se resumir&iacute;a as&iacute;: La aparici&oacute;n de vida inteligente requiere de un &ldquo;ajuste fino&rdquo;, pues una m&iacute;nima variaci&oacute;n en las leyes del universo hubiera impedido que se desarrollase la vida. El universo es &ldquo;bio-amistoso&rdquo;. De ah&iacute; el creyente deduce que la existencia de un Dios creador parece coherente con un universo as&iacute;. M&aacute;s coherente que la afirmaci&oacute;n de que es el azar el que ha producido el universo. La probabilidad de vida inteligente en una galaxia es inferior a uno sobre mil millones. Parece l&oacute;gico concluir que si esta posibilidad se ha dado ha sido porque Dios la ha querido, la ha buscado y la ha hecho posible.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Frente a este argumento cosmol&oacute;gico del ajuste fino que requerir&iacute;a de un Dios, responden algunos que Dios ser&iacute;a perfectamente prescindible si aceptamos la hip&oacute;tesis del &ldquo;multiverso&rdquo;. Seg&uacute;n esta hip&oacute;tesis, nuestro universo ser&iacute;a uno m&aacute;s de un n&uacute;mero infinito de universos. La fuerza del argumento no est&aacute; en la posibilidad de universos m&uacute;ltiples, sino en el n&uacute;mero infinito de universos. Si en este n&uacute;mero infinito se dan todas las combinaciones posibles, l&oacute;gicamente tiene que aparecer un universo como el nuestro. Si hubiera un mecanismo generador de universos, parecer&iacute;a muy probable que ocurriese al menos un universo ajustado para la vida. A esto algunos responden que la existencia de un multiverso con un mecanismo generador de universos es una hip&oacute;tesis mucho m&aacute;s compleja que la existencia de un universo sin tal mecanismo.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Estos &ldquo;otros universos&rdquo; que se postulan, por su misma naturaleza, son totalmente inaccesibles, no podemos entrar en contacto con ellos, por muchas que sean las ecuaciones que sugieran que pueden existir. De alguna manera son ciencia ficci&oacute;n, y un modo de esquivar los problemas que no podemos resolver en este Universo que conocemos y comprobamos. Parece gratuito decir que todo lo matem&aacute;ticamente posible debe existir de hecho. La matem&aacute;tica es un lenguaje que describe las relaciones cuantitativas que encontramos en la realidad, no una imposici&oacute;n sobre la naturaleza ni un encantamiento m&aacute;gico para hacer que algo ocurra.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Una pregunta final: suponiendo que la hip&oacute;tesis del multiverso fuera cierta, &iquest;qu&eacute; es lo que contradice, la existencia de Dios o la teor&iacute;a del dise&ntilde;o inteligente?</p>]]></description>
    <pubDate>31 Dic 2011 00:20:02 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>La religión, ¿carga o ayuda?</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-religion-carga-o-ayuda</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Todav&iacute;a quedan personas piadosas que se confiesan repetidamente de los &ldquo;pecados de su vida pasada&rdquo;, como si esos pecados representasen una carga de la que a&uacute;n no se han liberado. Resulta, pues, leg&iacute;tima la pregunta: &iquest;la religi&oacute;n culpabiliza? &iquest;Es la religi&oacute;n una carga que oprime, una ley que exige, una sumisi&oacute;n que atemoriza? Antes de responder con un rotundo no, me parece que hay que reconocer que determinadas presentaciones y vivencias de la religi&oacute;n conducen a responder que s&iacute;.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Una de estas malas vivencias es la que entiende el cristianismo desde una clave moral: ser cristiano es cumplir una serie de leyes y preceptos, reprimir las alegr&iacute;as de la vida, entender que todo placer es malo. Agradar a Dios significa vivir sacrificadamente. Entender el cristianismo en clave moral suele ir acompa&ntilde;ado de una idea de Dios siempre vigilante, escrutador de los m&aacute;s secretos pensamientos, al que no se le escapa un pecado por muy oculto que sea. Ante esta mirada para la que no hay secretos, s&oacute;lo cabe la verg&uuml;enza y el temor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Importa, por tanto, aclarar que el cristianismo no impone nuevas cargas, no consiste en cumplir una serie de leyes, no puede entenderse como obligaci&oacute;n o precepto. El lenguaje, a veces, nos condiciona para mal: el domingo no es un d&iacute;a de precepto (como dicen los espa&ntilde;oles), sino un d&iacute;a santo (como dicen los portugueses). El precepto indica sumisi&oacute;n. La santidad es un modo de vida que se celebra con alegr&iacute;a. La vida cristiana se resume en un mandamiento que, en realidad, es una buena orientaci&oacute;n para vivir mejor, y que se acoge libremente: el amor. Y el amor expulsa el temor (1 Jn 4,18). Pero sobre todo &ldquo;hace capaz&rdquo;, capacita para vivir de otra manera. De modo que el cristianismo no impone nuevas cargas, abre nuevas perspectivas, ofrece otras posibilidades de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Y Dios no es el poderoso se&ntilde;or que vigila si se cumplen sus mandatos, sino el amigo que acompa&ntilde;a, alegr&aacute;ndose con nuestros &eacute;xitos y entristeci&eacute;ndose con nuestras penas. El que comprende y estimula. Porque comprende y nos entiende mejor de lo que nos entendemos nosotros, precisamente por eso perdona, sostiene y anima. Nosotros, al no comprender, juzgamos y condenamos. El Dios de Jes&uacute;s perdona porque comprende. Comprende porque sabe. Sabe porque le interesamos. Porque es Amor, y el amor se interesa por los amados, les tiene siempre en su coraz&oacute;n y en su memoria, les busca con la mirada. Una mirada llena de ternura y comprensi&oacute;n.</p>]]></description>
    <pubDate>28 Dic 2011 13:49:32 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Navidad: paz o terror en la tierra</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/navidad-paz-o-terror-en-la-tierra</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/navidad-paz-o-terror-en-la-tierra</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La noche en que Jes&uacute;s naci&oacute; los &aacute;ngeles suplicaban que esta tierra fuera un lugar de paz para las personas de buena voluntad. Esas personas han escaseado. Nuestra historia est&aacute; plagada de violencia y guerras, enemistades e incomprensiones. En su mensaje del d&iacute;a de Navidad y en su homil&iacute;a de la Misa de Nochebuena el Papa ha clamado a favor de la paz, citando por su nombre los diferentes lugares de la tierra en los que los conflictos son m&aacute;s escandalosos. Retengo una de sus s&uacute;plicas: &ldquo;Demuestra tu poder, &iexcl;oh Dios! En este nuestro tiempo, en este mundo nuestro, haz que las varas del opresor, las t&uacute;nicas llenas de sangre y las botas estrepitosas de los soldados sean arrojadas al fuego, de manera que tu paz venza en este mundo nuestro&quot;.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Mientras tanto, un indeseable acto de violencia ha ocurrido en Nigeria el mismo d&iacute;a de Navidad. Un grupo de fan&aacute;ticos han atacado varias Iglesias cat&oacute;licas, en distintas localidades, durante las celebraciones lit&uacute;rgicas, con el resultado de decenas de muertos. Esos fan&aacute;ticos pertenecen a un grupo isl&aacute;mico llamado &ldquo;Boko Haram&rdquo; que aspira a implantar una versi&oacute;n m&aacute;s radical de la Sharia o ley isl&aacute;mica y cuyo nombre significa &quot;las ense&ntilde;anzas occidentales son pecaminosas&quot; en idioma hausa. Sin duda, hay ense&ntilde;anzas occidentales que son pecaminosas, pero no hay que confundir las ense&ntilde;anzas occidentales con las ense&ntilde;anzas que en las Iglesias atacadas se impart&iacute;an.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Los cristianos estamos a favor de la paz y de la reconciliaci&oacute;n entre personas y pueblos. Y en contra de toda opresi&oacute;n y de todo acto terrorista, tanto m&aacute;s odioso cuanto que perpetrado contra personas inocentes reunidas en una Iglesia. Esta postura no nos lleva a condenar a ninguna religi&oacute;n. Grupos fan&aacute;ticos que blasfeman y toman el nombre de Dios en vano, los hay en todas partes. Pero a mi me gustar&iacute;a que cuando alguno de esos grupos se reclama de una determinada religi&oacute;n o creencia para matar, los primeros que salieran a la palestra a condenarlo con todas sus fuerzas, fueran los fieles de esta religi&oacute;n o creencia. Es posible que los representantes musulmanes sean los primeros que est&eacute;n en contra de estos atentados habidos en Nigeria. Quiz&aacute;s a ellos tambi&eacute;n les perjudican. Desgraciadamente se les oye poco. &iquest;Acaso no hablan con la fuerza suficiente, o son pocos los que hablan, o nuestros altavoces occidentales no saben transmitirlo?</p>]]></description>
    <pubDate>25 Dic 2011 19:44:34 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Esta Palabra que ha ocurrido allí</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/esta-palabra-que-ha-ocurrido-alli</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/esta-palabra-que-ha-ocurrido-alli</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Jes&uacute;s es una bendici&oacute;n para todos porque es la Palabra definitiva que Dios dice. Palabra de amor, compasi&oacute;n y perd&oacute;n. Una palabra de gracia. &ldquo;Con &eacute;l ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvaci&oacute;n para todos los seres humanos&rdquo;, dice la segunda lectura de la noche de Navidad.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En el Evangelio de la Eucarist&iacute;a de Nochebuena se proclama el gran anuncio, la gran alegr&iacute;a que los mensajeros celestiales ofrecen a los pastores: &ldquo;Hoy ha nacido un Salvador&rdquo;. Es una pena que s&oacute;lo se lea hasta el vers&iacute;culo 14 del cap&iacute;tulo 2 de Lucas. Porque el vers&iacute;culo 15 dice algo muy importante. Desgraciadamente puede pasar desapercibido en las traducciones habituales. En &eacute;stas se lee: cuando los &aacute;ngeles dejaron a los pastores, &eacute;stos &ldquo;se dec&iacute;an unos a otros: vamos a Bel&eacute;n a ver lo que ha sucedido&rdquo;. En realidad, el texto griego dice: &ldquo;Veamos esta Palabra que ha ocurrido all&iacute;&rdquo;. &iexcl;Estamos ante un texto teol&oacute;gico! Y teol&oacute;gica, y no solo hist&oacute;rica, es la menci&oacute;n del emperador Augusto. La salvaci&oacute;n no viene de los poderes mundanos, por muy imperiales que sean, sino del humilde siervo que Dios env&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La novedad de la noche de Navidad es esta: se puede mirar la Palabra, pues &eacute;sta se ha hecho carne. El Dios del que no es posible hacerse ninguna imagen, pues cualquier imagen lo falsear&iacute;a, este Dios se ha hecho visible en Jes&uacute;s. En la figura de Jesucristo, en sus palabras, sus obras y su vida toda, en su muerte y gloriosa resurrecci&oacute;n, podemos ver la Palabra de Dios. Una Palabra que invita a ser acogida con fe y amor, y por eso, nos da esperanza. Una Palabra que se deja tocar. La Palabra definitiva que viene del Padre para unirse a nuestra humanidad y salvarla.</p>]]></description>
    <pubDate>23 Dic 2011 12:06:59 +0100</pubDate>
  </item>
  </channel>
</rss>
