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    <title>Nihil Obstat</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/</link>
    <description><![CDATA[Este blog trata diversos temas relacionados con la religi&oacute;n. De &eacute;l se encarga Mart&iacute;n Gelabert, fraile de la Orden de Predicadores. Curs&oacute; sus estudios de filosof&iacute;a y teolog&iacute;a en Valencia, Barcelona y Friburgo (Suiza), en cuya Universidad se doctor&oacute; en teolog&iacute;a. Actualmente es Catedr&aacute;tico de la Facultad de Teolog&iacute;a de Valencia, en donde ense&ntilde;a Teolog&iacute;a Fundamental y Antropolog&iacute;a Teol&oacute;gica. Ha sido Decano de esta Facultad durante dos trienios (1995-1998; 2001-2004). Tiene publicados numerosos art&iacute;culos en distintas revistas teol&oacute;gicas, as&iacute; como 20 libros, algunos traducidos a otros idiomas.]]></description>
    <language>es</language>
    <copyright>Copyright 2013 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.</copyright>
    <lastBuildDate>19 Jun 2013 10:00:00 +0100</lastBuildDate>
    <pubDate>19 Jun 2013 10:00:00 +0100</pubDate>
    <ttl>20</ttl>
    <docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs>
  <item>
    <title>El Papa y la vida religiosa</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-papa-y-la-vida-religiosa</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Lo que han dicho que el Papa dijo en su encuentro del 6 de junio con las religiosas y religiosos de la Conferencia Latinoamericana (CLAR), no tiene desperdicio. En vista de la sorpresa que han causado las palabras puestas en su boca, la Secretaria de la CLAR se ha visto obligada a aclarar que lo publicado no responde exactamente a lo que el Papa dijo, sino que solo refleja &ldquo;el sentido general&rdquo;. Me basta con que reproduzca &ldquo;el sentido general&rdquo;. Porque hace unos meses hubiera sido inconcebible que se pusieran en boca de un Papa unas palabras, m&aacute;s o menos parecidas a estas, dirigidas a las religiosas y religiosos: es posible que reciban una carta de la Congregaci&oacute;n de la Fe, pero no se preocupen y sigan adelante. Abran puertas, hagan algo ah&iacute; donde la vida clama. Prefiero una Iglesia que se equivoca por hacer algo que una que se enferma por quedarse encerrada.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Este Papa ha logrado introducir aire fresco en la Iglesia. El aire fresco no gusta a todos. La oposici&oacute;n silenciosa funciona. En las palabras que reproducen &ldquo;el sentido general&rdquo; de lo que el Papa dijo, importa tanto la forma como el fondo. La forma es llana y directa. El fondo pudiera ser que el servicio a la evangelizaci&oacute;n y el compromiso a favor de los desamparados debe pasar por encima de cualquier cr&iacute;tica, incluidas las que provengan de la propia instituci&oacute;n eclesial.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos se complacen en criticar a la vida religiosa. Usan criterios num&eacute;ricos como prueba de lo mal que est&aacute;. Se parecen a esos curas que, cuando ven que hay poca gente en Misa, ri&ntilde;en a los presentes a cuenta de los ausentes, cuando lo que tendr&iacute;an que hacer es animar, sostener y valorar a los asistentes. Una respuesta a los criterios num&eacute;ricos es decir que en la vida religiosa vale m&aacute;s la calidad que la cantidad. Respuesta buena pero insuficiente. En cada &eacute;poca los distintos carismas y servicios eclesiales se reparten de forma distinta. Las instituciones nacen, crecen, cambian, se adaptan y algunas desaparecen. Es ley de vida. No podemos pasarnos la vida lamentando lo que hubi&eacute;ramos podido hacer si nuestras congregaciones hubieran estado en manos de los que se han ido o de los que no han venido. Lo que debemos hacer es apoyarnos, sostenernos y preguntarnos con realismo lo que podemos hacer, en nuestra situaci&oacute;n actual, para servir al Reino de Dios con todas nuestras fuerzas.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que agradecer al Papa Francisco su valoraci&oacute;n positiva de la vida religiosa y sus palabras alentadoras. Los que nunca hacen nada, nunca se equivocan. Los que trabajan, a veces aciertan y otras no. Hoy y siempre, y probablemente m&aacute;s antes que ahora, ha habido religiosas y religiosos que no han estado a la altura de su vocaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; hacer en estos casos? Habr&aacute; que discernir, porque no todos los casos son iguales. Pero, al menos en algunos, puede servir esta palabra mesi&aacute;nica: &ldquo;el p&aacute;bilo (=mecha de una vela) vacilante no lo apagar&aacute;&rdquo;.</p>]]></description>
    <pubDate>16 Jun 2013 01:26:41 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Iglesias sin mendigos</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/iglesias-sin-mendigos</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Es dif&iacute;cil encontrar mendigos en las puertas de las Iglesias de San Salvador. En las Iglesias espa&ntilde;olas ocurre todo lo contrario: lo raro es que no haya mendigos en la puerta. Es muy f&aacute;cil comprender el motivo: en las Iglesias de San Salvador no hay mendigos porque all&iacute; no tienen nada que sacar, porque los que entran en la Iglesia son tan pobres o m&aacute;s que ellos. Cuando uno se da un paseo por las calles de la capital y entra en alguna de sus Iglesias entiende la &ldquo;conversi&oacute;n&rdquo; de Monse&ntilde;or Romero. Si la Iglesia no est&aacute; con la gente, la Iglesia se queda sin gente. Y la gente del El Salvador es pobre en su gran mayor&iacute;a. Por este motivo, o se est&aacute; con los pobres o las Iglesias se quedan vac&iacute;as. En otras palabras, nos quedamos sin pueblo y, por tanto, nos quedamos sin Iglesia, pueblo de Dios.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En El Salvador hay mucha religiosidad y tambi&eacute;n mucha competencia (por llamarlo de alg&uacute;n modo) religiosa. Desgraciadamente, adem&aacute;s de las grandes y tradicionales confesiones protestantes, hay muchos grupos sectarios, apoyados por dinero norteamericano, con los que resulta dif&iacute;cil convivir eclesialmente y que, para colmo, van a pescar no en los caladeros de la gente no religiosa, sino entre la gente cat&oacute;lica. Pero prefiero fijarme en otra cosa: todos los grupos religiosos en este pa&iacute;s hacen, de una u otra manera, obra social. Y eso deber&iacute;a alegrarnos. La primera noche que dorm&iacute; en San Salvador estaba cansado del viaje. Sobre las dos de la madrugada cre&iacute; escuchar cantos religiosos. Al d&iacute;a siguiente me dijeron que se trataba de un grupo sectario que llevaba alimentos a la gente que dorm&iacute;a en la calle, y aprovechando la ocasi&oacute;n, les le&iacute;an fragmentos de la Biblia y les cantaban canciones religiosas.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Los dominicos en El Salvador tambi&eacute;n hacemos obra social. Tenemos una ONG que ayuda a construir casas, y all&iacute; donde no los hay, construye escuelas y dispensarios y luego pide al gobierno que env&iacute;e maestros y m&eacute;dicos. Los mi&eacute;rcoles, en la Iglesia de la Virgen del Rosario sorprende ver la Iglesia llena a la hora de la primera Misa, la de las 6.45. Llena de personas necesitadas, muchas ancianas, y muchas mujeres, que participan en la Eucarist&iacute;a con inter&eacute;s, cantando, leyendo, haciendo oraciones espont&aacute;neas en el momento de la oraci&oacute;n de los fieles, participando en la homil&iacute;a, d&aacute;ndose la paz y comulgando. &iquest;Qu&eacute; pasa un d&iacute;a laborable para que a tan temprana hora la Iglesia se llene? Pasa que ese d&iacute;a se reparten tres d&oacute;lares a cada persona necesitada. Y algunas de ellas pasan despu&eacute;s a las oficinas sociales anejas a la Iglesia donde tambi&eacute;n les reparten comida y les dan desayuno.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">De pronto record&eacute; que un tercio de la poblaci&oacute;n mundial vive con menos de un d&oacute;lar al d&iacute;a. Y pens&eacute; dos cosas: una, en la primitiva Iglesia la bandeja se pasaba para atender a las necesidades del clero, pero tambi&eacute;n para atender a las necesidades de los pobres de la comunidad. Y otra, &iquest;qu&eacute; refleja una Iglesia con mendigos en sus puertas? &iquest;Y si en vez de en las puertas estuvieran dentro, porque dentro encuentran lo que necesitan?</p>]]></description>
    <pubDate>13 Jun 2013 01:40:49 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Contrastes en la Catedral</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/contrastes-en-la-catedral</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="400" hspace="10" height="300" align="left" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/851CatedralSalvador.jpg" />Si uno tiene la oportunidad de visitar un d&iacute;a festivo la Catedral de El Salvador, puede llevarse una gran sorpresa: la de encontrarse con dos Misas a la misma hora, una en la cripta (que ocupa todos los bajos de la Iglesia) y otra en la nave principal. Las dos con muchos fieles, gente sencilla y pobre, pero que denotan dos modos de ser Iglesia. En la cripta est&aacute; enterrado el arzobispo Romero. All&iacute; celebra un solo sacerdote, los cantos son populares y la predicaci&oacute;n intenta acercar el Evangelio a los pobres. En la nave de la Catedral concelebran tres sacerdotes, ayudados de unos diez monaguillos con t&uacute;nicas rojas y roquete blanco y un buen incensario. A los lados del altar mayor destacan dos impresionantes cuadros: uno de la Divina Misericordia y otro de San Josemar&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Que estas dos Eucarist&iacute;as se den al mismo tiempo y en el mismo lugar es, sin duda, un signo de contraste, que muestra pl&aacute;sticamente algunas de la tensiones que se dan en la Iglesia. Pero puede ser tambi&eacute;n un signo alentador, que muestra que las tensiones no son malas. M&aacute;s a&uacute;n, si saben aceptarse, respetarse y convivir pac&iacute;ficamente, como parece ser el caso en esta Catedral, son un anuncio real de que en la Iglesia cabemos gente de sensibilidades distintas, porque lo que importa no es el color del h&aacute;bito o los santos de la devoci&oacute;n de cada uno, sino Cristo que nos une, y nos une porque somos distintos, pero tambi&eacute;n hermanos que debemos aceptarnos y querernos en nuestras distinciones.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En la Plaza de la Libertad de El Salvador, adem&aacute;s de la Catedral (que, por cierto era la antigua Iglesia de los dominicos) est&aacute; la Iglesia de la Virgen de Rosario, patrona de la archidi&oacute;cesis, que es la actual Iglesia de los dominicos. A la entrada de esta Iglesia, amplia y modernista, hay un l&aacute;pida que cubre los cuerpos de 21 personas masacradas por el ej&eacute;rcito durante la guerra civil. Adem&aacute;s de Oscar Arnulfo Romero y los m&aacute;rtires jesuitas de la Universidad, muchas otras personas fueron asesinadas en estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles. Durante las represiones de las manifestaciones populares, el ej&eacute;rcito retiraba los cad&aacute;veres, pero en una de ellas la gente logr&oacute; introducir 21 cad&aacute;veres en la Iglesia de los dominicos y como no pudieron llevarlos al cementerio, los enterraron all&iacute;. Y all&iacute; est&aacute;n como signo de unos tiempos que todos desean que no vuelvan y en los que la voluntad de Dios (voluntad de vida y convivencia) no se cumpl&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Me dicen que El Salvador lleva cien a&ntilde;os armado. Y que la gente est&aacute; cansada. Porque sigue habiendo discurso beligerante, anti comunista y anti capitalista, que no contribuye a la paz. La pobreza y sus secuelas (adem&aacute;s de la Catedral y la Iglesia del Rosario, en esta plaza hay prostituci&oacute;n de todo tipo) tampoco son buenas aliadas de la paz. Dios quiera que esta tierra, bendecida con el sagrado nombre de San Salvador, encuentre la salvaci&oacute;n.</p>]]></description>
    <pubDate>11 Jun 2013 01:54:23 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Te amo porque soy yo</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/te-amo-porque-soy-yo</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="400" hspace="10" height="266" align="left" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/850amop.jpg" alt="" />Solemos entender el amor humano de forma muy utilitaria, incluso en sus formas m&aacute;s elevadas, como puede ser el amor conyugal. La din&aacute;mica del amor suele ser la siguiente: &ldquo;te amo porque eres t&uacute;&rdquo;, o sea, te amo porque hay algo en ti que me gusta, me atrae, me complementa. Pero la perfecci&oacute;n del amor no est&aacute; en el &ldquo;te amo porque eres t&uacute;&rdquo;, sino en el &ldquo;te amo porque soy yo&rdquo;. En la revelaci&oacute;n que Jes&uacute;s nos ha hecho de Dios, encontramos esta perfecci&oacute;n del amor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El Dios cristiano es Amor en plenitud y perfecci&oacute;n. En Jesucristo este Amor que es Dios se ha revelado como relaci&oacute;n y comuni&oacute;n intratrinitaria. El Padre ama al Hijo, pero no le ama por lo que puede sacarle al Hijo, sino por lo que el Padre es. Y el Hijo ama al Padre, no por lo que puede obtener de &eacute;l, sino por lo que el Hijo es. En la relaci&oacute;n entre el Padre y el Hijo no ser&iacute;a concebible que el uno le dijera al otro: &ldquo;te amo porque eres t&uacute;&rdquo;. Este tipo de amor, por muy sublime que sea, es un amor utilitario, necesitado. El Padre y el Hijo se aman mutuamente, pero se aman por lo que cada uno es en s&iacute; mismo. Cada uno es &ldquo;relaci&oacute;n&rdquo; de amor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Dios ama a los hombres, no les ama por lo que los hombre son. Eso ser&iacute;a amarles para su propia satisfacci&oacute;n. No. Dios ama &ldquo;porque Dios es as&iacute;&rdquo;, un amante que no puede m&aacute;s que amar, un Dios que lleva la relaci&oacute;n inscrita en la entra&ntilde;a de su ser. Me ama como soy, pero no me ama por lo que yo soy. La raz&oacute;n de su amor est&aacute; en &eacute;l mismo. Dios me ama porque es Dios. Dios es iniciativa de amor hacia su creaci&oacute;n, porque &eacute;l es primeramente iniciativa de amor en s&iacute; mismo entre varios. Si Dios nos ha creado a su imagen, entonces hay que decir que nos ha creado como iniciativa de amor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">En el &ldquo;yo te amo porque eres t&uacute;&rdquo;, hay una b&uacute;squeda de inter&eacute;s o de complementariedad psicol&oacute;gica. Adem&aacute;s, este amor es precario. No dura. En el mejor de los casos dura hasta la muerte del otro. As&iacute; se presenta, normalmente, el amor entre los esposos: te ser&eacute; fiel hasta que la muerte nos separe. Sin embargo, la experiencia del amor es susceptible de profundizarse queriendo la existencia del otro m&aacute;s all&aacute; de su muerte. Y esto nos conduce a la esencia verdadera del amor humano, hecho a imagen del Amor que es Dios: te amo, te amo a ti, porque soy yo. Y por eso te ser&eacute; fiel m&aacute;s all&aacute; de la muerte. S&oacute;lo as&iacute; el amor apunta a la eternidad.</p>]]></description>
    <pubDate>9 Jun 2013 05:05:44 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>El don de Dios, ¿es la fe o es la revelación?</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-don-de-dios-es-la-fe-o-es-la-revelacion</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="171" hspace="10" height="215" align="left" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/849revelacion.jpg" alt="" />Cuando se dice que la fe es un don de Dios, surge espont&aacute;neamente la pregunta de por qu&eacute; Dios no otorga este don a todos, porque parece evidente que no todos creen. Para mejor aclarar esta cuesti&oacute;n considero importante distinguir entre revelaci&oacute;n y fe. Lo que es un don de Dios, una obra divina, es la revelaci&oacute;n. La fe es una respuesta humana. La revelaci&oacute;n se ofrece como una iniciativa divina a la &ldquo;fe&rdquo; del hombre. Dios mismo, por su revelaci&oacute;n, quiere darse a conocer a todos y busca que todos le respondan con amor. Algunos aceptan este don, otros lo rechazan y permanecen en la &ldquo;no creencia&rdquo;. Hasta aqu&iacute; no veo yo problema alguno. La pregunta entonces ser&iacute;a: &iquest;hay que atribuir a una elecci&oacute;n divina el hecho de que entre los seres humanos unos adhieran a la revelaci&oacute;n y otros la rechacen?</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que tener en cuenta que la revelaci&oacute;n de Dios es hist&oacute;rica y llega a los hombres condicionada por las circunstancias y posibilidades de la historia. Esto explica que, aunque Dios quiera que todos le conozcan, su revelaci&oacute;n no llega a todos con la misma intensidad ni de la misma manera. La respuesta humana, por tanto, est&aacute; condicionada por el modo en que se ha recibido la revelaci&oacute;n. Y cada uno es responsable en funci&oacute;n de los modos en que el don le ha llegado. A qui&eacute;n mucho se le dio, mucho se le pedir&aacute;, dice Jes&uacute;s. A cada uno se le pide en funci&oacute;n de su recepci&oacute;n del don.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Cierto, para que se d&eacute; la adhesi&oacute;n de fe, adem&aacute;s de la revelaci&oacute;n, se requiere un cambio en el coraz&oacute;n del creyente. Ah&iacute; es donde act&uacute;a el Esp&iacute;ritu Santo, que ilumina la inteligencia y mueve nuestra libertad para que se deje seducir por la seducci&oacute;n del Dios que se revela. Pero esta acci&oacute;n de la gracia del Esp&iacute;ritu Santo en la mente y el coraz&oacute;n del ser humano, est&aacute; tambi&eacute;n condicionada y limitada por el conocimiento de la revelaci&oacute;n. El Esp&iacute;ritu orienta el coraz&oacute;n, la mente y la libertad hacia el conocimiento que cada uno ha recibido, no hacia la totalidad de lo revelado.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no significa poner l&iacute;mites a Dios. Significa cobrar conciencia de nuestros l&iacute;mites. Lo limitados somos nosotros. A Dios nada ni nadie puede limitarle. No es menos cierto que si Dios quiere al ser humano como tal, debe respetar su modo de ser. El respeto al modo de ser del hombre es lo que hace que unas veces parezca que la acci&oacute;n de Dios, que en todos act&uacute;a con igual fuerza e inter&eacute;s, sea distinta en unos y en otros. Pero esta apariencia no traduce la voluntad ni el ser de Dios, sino las disposiciones humanas, hist&oacute;ricas, psicol&oacute;gicas y afectivas, que en cada uno est&aacute;n orientadas y marcadas de diferente manera.</p>]]></description>
    <pubDate>5 Jun 2013 09:12:10 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>La fe y la conciencia</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fe-y-la-conciencia</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-fe-y-la-conciencia</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La fe cristiana y la conciencia son dos realidades distintas, aunque est&aacute;n relacionadas. Un ejemplo t&iacute;pico de confusi&oacute;n de la fe con la conciencia lo tenemos en una expresi&oacute;n como esta: &ldquo;Debe ser una buena persona porque es cristiano&rdquo;. Cuando pensamos as&iacute; cometemos un doble error y una injusticia. Un error porque se puede ser cristiano y pecador. El otro error, al que se a&ntilde;ade una injusticia, es el de suponer que un no cristiano es una mala persona. Ser buena o mala persona no es una cuesti&oacute;n de fe o de religi&oacute;n. Es una cuesti&oacute;n de conciencia, aunque la fe puede a&ntilde;adir una carga de responsabilidad al ser o no ser buena persona.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La conciencia es esta voz interior, que resuena en el coraz&oacute;n de todo ser humano, que dice: haz el bien, evita el mal. La fe es la respuesta del ser humano a la llamada de Dios, m&aacute;s en concreto, es un encuentro con Dios que se nos da a conocer por medio de Jesucristo. Mientras todo ser humano oye la voz de su conciencia, no todos los seres humanos conocen a Cristo. Pero el que no conoce a Cristo est&aacute; tan obligado como el que lo conoce a seguir los dict&aacute;menes de su conciencia.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, la fe cristiana puede ser un motivo m&aacute;s para seguir la conciencia. Ya que la fe nos descubre que todo ser humano es imagen de Dios. Ah&iacute; tiene el cristiano una luz que le ayuda a ser m&aacute;s solidario y m&aacute;s justo con todas las personas, ya que reconoce en ellas la imagen de Dios y sabe, que son hijas e hijos de Dios y, por tanto, hermanos suyos. La fe cristiana, adem&aacute;s, amplia los estrictos dict&aacute;menes de la conciencia. La conciencia nos dice que hay que dar a cada uno lo suyo. Eso es lo justo y lo que se espera de todos y cada uno de los hombres. Pero la fe nos llama a ir m&aacute;s all&aacute; de la justicia, nos invita al perd&oacute;n y a la misericordia. La fe no s&oacute;lo ilumina la conciencia (al ofrecernos la verdadera raz&oacute;n del respeto que todos merecen: son hijas e hijos de Dios), sino que tambi&eacute;n impregna de amor a la conciencia.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La fe cristiana no a&ntilde;ade nuevos preceptos a los derechos y deberes que cabe exigir a todo ser humano. Pero la fe les da un nuevo color y un nuevo alcance. El samaritano misericordioso de la par&aacute;bola evang&eacute;lica hace cosas inauditas, que van m&aacute;s all&aacute; de la justicia e incluso m&aacute;s all&aacute; de la simple humanidad. Pues no s&oacute;lo se ocupa de un herido que, en circunstancias normales le hubiera despreciado, sino que lo lleva al hospital y carga con los gastos de hospitalizaci&oacute;n. Lo que estrictamente se le pod&iacute;a pedir era que avisara a las autoridades para que se hicieran cargo del herido. Pero el samaritano va mucho m&aacute;s all&aacute;, se pas&oacute; de bueno con uno que era su enemigo. En este &ldquo;pasarse de bueno&rdquo; la fe muestra su grandeza, la dimensi&oacute;n divina que hay en el creyente, abriendo la vida la vida humana al perd&oacute;n y a la misericordia.</p>]]></description>
    <pubDate>1 Jun 2013 09:09:59 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>A falta de teología, apologética</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/a-falta-de-teologia-apologetica</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/a-falta-de-teologia-apologetica</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La apolog&eacute;tica, o sea, la defensa de la fe cristiana frente a los malentendidos, descalificaciones o ataques venidos del exterior, siempre ha existido en la Iglesia. Ha tenido una doble orientaci&oacute;n, que depend&iacute;a m&aacute;s del talante del apologeta que del tipo de ataque al que hab&iacute;a que responder. Hay una apolog&iacute;a que se dedica a descalificar al adversario y lo trata como un enemigo; y hay otra que busca puentes de di&aacute;logo con la postura distante, diferente o disidente. Por lo dem&aacute;s, la apolog&iacute;a no es la m&aacute;s importante tarea eclesial. La tarea principal de la Iglesia es dar a conocer el Evangelio y ofrecer una reflexi&oacute;n teol&oacute;gica que ayude a comprenderlo mejor, primero por los propios creyentes y luego por los que deben ser evangelizados.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><img width="329" vspace="10" hspace="10" height="300" align="left" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/847Apologetica.jpg" /></p>
<p style="text-align: justify;">Hoy abunda la apolog&eacute;tica y es escasa la buena teolog&iacute;a. A falta de propuestas teol&oacute;gicas y de ofertas teologales, hacemos apolog&eacute;tica. Y adem&aacute;s de la mala, de la que descalifica y es incapaz de ver nada bueno en el diferente o en el distinto. Una apolog&eacute;tica que piensa que una tradici&oacute;n humana (Col 2,8) es tanto m&aacute;s divina cuanto m&aacute;s contraria es a las ideas del mundo moderno. Esta apolog&eacute;tica no tiene ideas propias, se alimenta de lo que dicen otros, pero no para dialogar, aprender o aprovecharlo, sino para mostrarse escandalizada y condenar. No aporta nada, s&oacute;lo critica lo que otros ofrecen. No hace ninguna concesi&oacute;n. Todo es blanco o negro. Para ella no hay escala de grises. No reconoce nada bueno fuera de lo que ella dice. En vez de resaltar el fondo cristiano que pueda haber en las nuevas tendencias, no hace sino provocarlas para que rompan con los pocos v&iacute;nculos que las unen a la Iglesia. As&iacute; el di&aacute;logo y el acercamiento con el otro es imposible.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Adem&aacute;s de buena teolog&iacute;a (reflexi&oacute;n que ayuda a comprender mejor a Dios), necesitamos recursos teologales (que propician el encuentro con Dios), como la oraci&oacute;n, el compromiso apost&oacute;lico, una liturgia viva y comprometida, un servicio de caridad y solidaridad iluminado por la fe, que ve en todo ser humano la imagen misma de Dios. La oferta y vivencia de estos recursos es mucho m&aacute;s eficaz que todas las apolog&eacute;ticas condenatorias. De entrada y de salida, debemos buscar la salvaci&oacute;n. Para que resplandezca la salvaci&oacute;n no hace falta estar todo el d&iacute;a lamentando y condenado la oscuridad. La oscuridad desaparece por s&iacute; sola cuando se enciende una peque&ntilde;a luz, una cerilla. La oferta teol&oacute;gica y teologal es esa cerilla que tenemos que cuidar, para que no se apague. No sea que despu&eacute;s de tanto lamento lo que tengamos es m&aacute;s oscuridad porque nadie se ha preocupado de encender una cerilla.</p>]]></description>
    <pubDate>28 May 2013 12:14:07 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Indignación ante el Crucificado</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/indignacion-ante-el-crucificado</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/indignacion-ante-el-crucificado</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="340" hspace="10" height="270" align="left" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/846cruces.jpg" alt="" />Cuando miramos a Cristo crucificado, &iquest;qu&eacute; es lo primero en lo que pensamos? &iquest;En nuestros pecados? Eso significa que la mirada hacia el Crucificado provoca que nos miremos a nosotros mismos. Pero antes de mirarnos a nosotros mismos y para mirarnos bien, y mirarnos desde el Crucificado, conviene que mantengamos nuestra mirada puesta en la cruz de Cristo. Y, si mantenemos la mirada fija en la cruz, y nuestra mirada es limpia o ingenua, lo l&oacute;gico es que nos sintamos indignados. Lo que all&iacute; ocurre no es digno, es algo rechazable y reprobable. No podemos estar de acuerdo: all&iacute; est&aacute; Crucificado un inocente, el inocente por antonomasia. Cuando una v&iacute;ctima inocente es maltratada y martirizada, el sentimiento primero y m&aacute;s espont&aacute;neo es de indignaci&oacute;n.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El misterio de la Encarnaci&oacute;n manifiesta que todo lo humano y s&oacute;lo lo humano es compatible con Dios. La crucifixi&oacute;n de Jes&uacute;s manifiesta que la compatibilidad de Dios con lo humano se revela, para la mirada de la fe, en una v&iacute;ctima inocente, en un martirizado injustamente. No porque Dios sea un s&aacute;dico o un amante del dolor, del sufrimiento y de la injusticia, sino porque Dios se solidariza e identifica con la v&iacute;ctima inocente que es Jes&uacute;s y, por extensi&oacute;n, con todas las v&iacute;ctimas inocentes de la historia. Si, como dice toda la tradici&oacute;n cristiana, desde la patr&iacute;stica hasta el moderno magisterio, Dios, con su encarnaci&oacute;n se ha unido con todo hombre, entonces mirando al Crucificado, demos precisar: Dios se ha unido, sobre todo, con todas las personas humilladas, maltratadas, malqueridas y abandonadas de la historia. Si al contemplar a Jes&uacute;s crucificado nos olvidamos de las v&iacute;ctimas, sea cual sea su raza, cultura o religi&oacute;n, entonces es que nuestra mirada no es la de la fe.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Y una cosita sobre este pensar en el pecado que con demasiada rapidez se proclama al predicar sobre la cruz de Cristo. Pecado es lo que Dios no quiere. Y lo que Dios no quiere es lo inhumano, lo que da&ntilde;a al ser humano. En la cruz de Cristo y en todas las cruces de la historia se revela, sin duda, el pecado, o sea, lo que Dios no quiere. Dios no quiere que el ser humano sufra, Dios no quiere que martiricemos a nadie, que cometamos injusticias con el hermano, hasta el punto de matarle. No, Dios no est&aacute; de acuerdo con la cruz, pero est&aacute; a favor del Crucificado. En la cruz de Cristo se revela lo que Dios no quiere (a saber, el sufrimiento de las v&iacute;ctimas) y lo que Dios quiere: la vida y la felicidad para todos, el entendimiento y la reconciliaci&oacute;n entre las personas y los pueblos, el trabajo por un mundo m&aacute;s justo, en el que sea posible la vida para todas las hijas y los hijos de Dios.</p>]]></description>
    <pubDate>24 May 2013 13:00:15 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>La vida de los bien nacidos</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-de-los-bien-nacidos</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-vida-de-los-bien-nacidos</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="400" hspace="10" align="left" height="256" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/845enfermos.jpg" alt="" />En Espa&ntilde;a comienza a haber demasiadas historias de enfermos para contar. Historias que ocurren en la sanidad casi &ldquo;exp&uacute;blica&rdquo;, esa sanidad que quieren privatizar so pretexto de mejorar el servicio, pero en realidad para reducir gastos, despidiendo personal, dejando de atender a algunos enfermos, o presentando factura a otros. En algunos hospitales ya est&aacute;n entregando al usuario unas hojas para que marque la correspondiente casilla de si ha quedado contento con la atenci&oacute;n. Para que luego el pol&iacute;tico de turno pueda vender qu&eacute; tanto por cien de satisfacci&oacute;n va teniendo la nueva sanidad &ldquo;privada&rdquo;. Algunas enfermeras se han negado a colaborar en esta jugada (con todas las cautelas posibles, para no tener problemas), porque la buena, debida y adecuada atenci&oacute;n se da por supuesta, como en el ej&eacute;rcito se supone el valor.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Lo peor son algunas historias de pacientes que revelan a d&oacute;nde estamos llegando. Como la de esta persona, obligada a pagar el medicamento, y casi por caridad le ped&iacute;a al m&eacute;dico que le recetase &ldquo;otra cosa&rdquo;. Otra cosa que acorta la vida, porque ya no hay recursos para hacer frente a la vida. O la de este enfermo de Sida, inmigrante, de esos que ya no tienen derecho a ser atendidos, y que no puede pagar una car&iacute;sima medicaci&oacute;n. La va a pagar Caritas, pero es claro que si se multiplican los casos Caritas no podr&aacute; atenderlos a todos. Oigo que un Consejero auton&oacute;mico dej&oacute; muy claro a los responsables de hospitales que s&oacute;lo pod&iacute;an atender a inmigrantes con una verdadera urgencia (aunque luego, al salir, les presentan factura). Y ante la interpelaci&oacute;n de un m&eacute;dico: &ldquo;y qu&eacute; es urgente&rdquo;, no supo que responder. &iquest;Un dolor de cabeza es una urgencia? Hay dolores de cabeza producidos por un infarto. Pero eso requiere de unos an&aacute;lisis que no se hacen por un simple dolor de cabeza.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Me cuentan el caso de un rumano: cuando el m&eacute;dico le dijo que ten&iacute;a que hacerse un an&aacute;lisis, se ech&oacute; a llorar desconsoladamente. &iquest;Motivo? No el an&aacute;lisis, sino el que &ldquo;eso en su pa&iacute;s hab&iacute;a que pagarlo y no ten&iacute;a dinero&rdquo;. Como se trataba de una ciudadano de la Uni&oacute;n Europea, se tranquiliz&oacute; al saber que aqu&iacute; no hab&iacute;a que pagar. &iexcl;En otros pa&iacute;ses est&aacute;n mucho peor! Pero esto no justifica que en Espa&ntilde;a haya recortes en sanidad y educaci&oacute;n por una mala gesti&oacute;n pol&iacute;tica de la econom&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Como yo estoy a favor de la vida de los bien nacidos, hago mi peque&ntilde;a protesta. Es de esperar que otros, que tambi&eacute;n est&aacute;n a favor de la vida, hagan la suya desde sus medios de difusi&oacute;n y seg&uacute;n sus posibilidades.</p>]]></description>
    <pubDate>20 May 2013 18:50:57 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>El Espíritu no actúa echando suertes</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-espiritu-no-actua-echando-suertes</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/el-espiritu-no-actua-echando-suertes</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="400" hspace="10" height="281" align="left" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/844suerte.jpg" />El libro de los Hechos de los Ap&oacute;stoles cuenta que en la elecci&oacute;n de Mat&iacute;as para formar parte del grupo de los doce en sustituci&oacute;n de Judas, los creyentes hicieron oraci&oacute;n, echaron suertes, y sali&oacute; el nombre de Mat&iacute;as. No es leg&iacute;timo deducir de ah&iacute; que un resultado es tanto m&aacute;s atribuible al Esp&iacute;ritu cuanto menos intervenci&oacute;n humana haya en el resultado. El Esp&iacute;ritu, en los asuntos que conciernen al ser humano, siempre act&uacute;a con nosotros y nunca sin nosotros. Como actu&oacute; en el caso de la elecci&oacute;n de Mat&iacute;as. Porque no se trat&oacute; de un sorteo puro, sino muy dirigido. Los candidatos necesitaban cumplir ciertas condiciones (la m&aacute;s importante, haber conocido al Se&ntilde;or Jes&uacute;s) y, de entre los que cumpl&iacute;an esas condiciones, la asamblea eligi&oacute; a dos. El sorteo se hizo entre los dos que hab&iacute;an pasado la criba de la elecci&oacute;n eclesi&aacute;stica.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Recientemente se ha nombrado un nuevo Papa copto. Tambi&eacute;n ah&iacute; hubo sorteo, pues la mano inocente de un ni&ntilde;o sac&oacute; la papeleta con el nombre del nuevo Papa. Pero el sorteo fue dirigido. Hab&iacute;a tres candidatos elegidos tras un largo proceso de votaciones en el que participaron prelados de todos los rincones de Egipto. Es posible que este sistema sea una cura de humildad y evite algunas componendas demasiado humanas. Pero en todo caso, no se puede concluir que el Esp&iacute;ritu act&uacute;a a trav&eacute;s de una loter&iacute;a. El Esp&iacute;ritu siempre act&uacute;a a trav&eacute;s de mediaciones humanas.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">A veces he escuchado en boca de algunos predicadores o catequistas: &ldquo;no he podido preparar la homil&iacute;a o la catequesis, el Esp&iacute;ritu me inspirar&aacute;&rdquo;. Pues si uno no se ha preparado, lo m&aacute;s probable es que el Esp&iacute;ritu le inspire tonter&iacute;as (dicho sea con la esperanza de que se me entienda bien). No se puede confundir la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu con la espontaneidad y la improvisaci&oacute;n. Su acci&oacute;n est&aacute; condicionada por la capacidad y el esfuerzo del ser humano. Act&uacute;a, no a pesar de, sino a trav&eacute;s de la b&uacute;squeda, la sensibilidad y la inteligencia de los predicadores. La inspiraci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo no dispensa a la Iglesia y, en consecuencia al Papa y de los Obispos, del esfuerzo de la preparaci&oacute;n, del estudio y de la buena informaci&oacute;n. En este sentido hay que decir que el Esp&iacute;ritu est&aacute; condicionado.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Si el lenguaje es el &oacute;rgano del ser interior, entonces el ser interior se condiciona al hacerse lenguaje. Si &ldquo;la palabra es la carne de la idea&rdquo; (como dice un himno de Laudes), entonces la idea est&aacute; limitada por la palabra. De la misma forma, el Esp&iacute;ritu no act&uacute;a de forma autom&aacute;tica o m&aacute;gica, sino a trav&eacute;s de la voluntad, la raz&oacute;n y la experiencia de quienes detentan la autoridad en la Iglesia o de quienes queremos seguir sus impulsos. Esto implica ser consciente de nuestras limitaciones y prejuicios, y un serio esfuerzo por buscar la voluntad de Dios usando todos los recursos de nuestra inteligencia, en lugar de sentirnos dispensados de esta b&uacute;squeda porque supuestamente dispondr&iacute;amos mec&aacute;nicamente del Esp&iacute;ritu.</p>]]></description>
    <pubDate>17 May 2013 18:52:25 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Si Jesús se va, salimos ganando</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/si-jesus-se-va-salimos-ganando</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/si-jesus-se-va-salimos-ganando</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="349" hspace="10" height="350" align="left" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/ascension3.jpg" alt="" />Hay una palabra de Jes&uacute;s dirigida a sus disc&iacute;pulos que hace pensar: &ldquo;os conviene que yo me vaya&rdquo; (Jn 16,7). Con la partida de Jes&uacute;s se produce una ganancia. Esta palabra va acompa&ntilde;ada de una reiterada advertencia: me voy, pero vosotros no deb&eacute;is estar tristes. &iquest;Qu&eacute; clase de extra&ntilde;a ganancia es esa que se produce con la partida de Jes&uacute;s, por qu&eacute; hay que estar alegres cuando nos deja, por qu&eacute; nos conviene que se vaya? &ldquo;Si no me voy, dice Jes&uacute;s, no vendr&aacute; a vosotros el Par&aacute;clito, pero si me voy os lo enviar&eacute;&rdquo;. As&iacute;, pues, la pregunta revierte en el Par&aacute;clito: &iquest;qu&eacute; estupendas cosas hace el Esp&iacute;ritu Santo que valgan un precio tan alto como el de la ausencia de Jes&uacute;s?</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La presencia de Jes&uacute;s estaba limitada a un tiempo y a un espacio determinados. El Esp&iacute;ritu no est&aacute; limitado ni por el tiempo ni por el lugar. Su presencia es universal y permanente. Pero, adem&aacute;s, el Esp&iacute;ritu hace presente a Jes&uacute;s. Con una presencia distinta de la terrena, m&aacute;s discreta, pero no menos real. Gracias al Esp&iacute;ritu, Jes&uacute;s sigue estando con nosotros todos los d&iacute;as hasta el fin del mundo. Por otra parte, el Esp&iacute;ritu nos hace adultos, mayores de edad. Nos obliga a asumir nuestras responsabilidades. Ya no podemos acudir al Maestro para que nos ofrezca soluciones hechas. Debemos buscarlas nosotros, siguiendo los impulsos del Esp&iacute;ritu y recordando los ejemplos del Maestro, pero bien conscientes de que nuestros tiempos son distintos. Debemos enfrentarnos a nuevos problemas, de los que solo nosotros somos responsables, y solo nosotros, con nuevas respuestas, podemos resolver.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente, el Esp&iacute;ritu cambia nuestra mentalidad, sana nuestro coraz&oacute;n y renueva nuestra vida. Gracias al Esp&iacute;ritu, pensamos con la mente de Cristo, amamos con un coraz&oacute;n como el de Jes&uacute;s y cumplimos la voluntad de Dios. El Esp&iacute;ritu produce en nosotros como una segunda naturaleza (un &ldquo;nuevo nacimiento&rdquo;) por el que pensamos, amamos y obramos de un modo nuevo, distinto, equivalente en nuestras vidas al modo de pensar, amar y obrar de la divinidad: los que se dejan guiar por el Esp&iacute;ritu, esos son hijos de Dios. Guiar s&iacute;, porque nosotros somos responsables de lo que hacemos. El Esp&iacute;ritu no nos apabulla, no suplanta nuestra personalidad, la renueva, la sana y la purifica. Yo ya no pienso que robar es algo bueno; pienso que es malo y, por eso, porque es malo, no hay circunstancia que me mueva a robar; yo ya no amo ego&iacute;stamente, mi coraz&oacute;n est&aacute; abierto a lo universal, sin exclusiones ni discriminaciones; ya no act&uacute;o buscando mi propio inter&eacute;s, sino el inter&eacute;s de los dem&aacute;s.</p>]]></description>
    <pubDate>14 May 2013 13:05:33 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Ascensión: metáfora y realidad</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/ascension-metafora-y-realidad</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La met&aacute;fora no es algo falso. Es una comparaci&oacute;n entre dos realidades, una desconocida o dif&iacute;cil de expresar y otra m&aacute;s asequible y f&aacute;cil de entender, para lograr hacerse una idea aproximada de la primera a partir de la segunda. Cuando, para referirnos a la Ascensi&oacute;n del Se&ntilde;or, utilizamos t&eacute;rminos como &ldquo;subi&oacute; a los cielos&rdquo; o &ldquo;est&aacute; sentado a la derecha del Padre&rdquo;, estamos empleando met&aacute;foras que ayudan a dar un contenido a nuestra fe. Porque la fe quiere comprender, precisamente porque se refiere a realidades decisivas en las que est&aacute; en juego la vida humana. Tom&aacute;s de Aquino, en su <i>Comentario al S&iacute;mbolo de los Ap&oacute;stoles</i>, dice: &ldquo;el t&eacute;rmino &lsquo;derecha&rsquo; no se aplica a Dios en el sentido material, sino metaf&oacute;rico&rdquo;. Lo que se pretende decir con este t&eacute;rmino es que Jes&uacute;s es igual al Padre, y que con su ascensi&oacute;n ha alcanzado el mayor de todos los bienes, que es la vida con Dios. Sto. Tom&aacute;s a&ntilde;ade que esto de alcanzar el mayor de todos los bienes va dirigido contra el diablo, que seg&uacute;n el profeta Isa&iacute;as (Is 14,13) quiere poner su trono por encima de las estrellas de Dios y asemejarse al Alt&iacute;simo. Ahora bien, dice nuestro autor, &ldquo;esto no se cumpli&oacute; sino en Cristo&rdquo;.</p>
<p style="text-align: justify;"><img width="269" vspace="10" hspace="10" height="400" align="right" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/842ascension1.jpg" />&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que estamos llegando al final del tiempo pascual, vale la pena notar que la Pascua, clave y centro de la fe, punto de partida cronol&oacute;gico y teol&oacute;gico de la fe cristiana, es un acontecimiento de una riqueza tal, que es imposible describirlo con una sola imagen. Por eso celebramos el misterio pascual durante cincuenta d&iacute;as, y luego prolongamos esta celebraci&oacute;n cada domingo. Se trata de un acontecimiento &uacute;nico, aunque nosotros, para entenderlo mejor, lo celebremos por etapas. Dicho de otra manera: Viernes Santo, Pascua, Ascensi&oacute;n y Pentecost&eacute;s son la misma realidad. Se puede hablar de cuatro momentos pero m&aacute;s bien son distintas perspectivas del mismo acontecimiento. &iquest;Cu&aacute;ndo sube Jes&uacute;s al cielo, cuando entra en el mundo de Dios para nunca m&aacute;s morir? El d&iacute;a de su resurrecci&oacute;n. La resurrecci&oacute;n es la subida de Jes&uacute;s al cielo. Y desde el cielo asegura la perenne efusi&oacute;n del Esp&iacute;ritu, que &eacute;l entreg&oacute; el d&iacute;a de su Crucifixi&oacute;n: al morir, dice el evangelio de Juan, entreg&oacute; su esp&iacute;ritu. Y al morir, &iquest;qu&eacute; ocurri&oacute;? Pues eso, que Dios le acogi&oacute; para siempre en su seno.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La unidad entre resurrecci&oacute;n y exaltaci&oacute;n, notificada en casi todos los escritos del Nuevo Testamento, parece haberse roto en Lucas, que entre resurrecci&oacute;n y ascensi&oacute;n intercala un tiempo (simb&oacute;lico) de cuarenta d&iacute;as. Este relato es el que m&aacute;s ha influido en las concepciones corrientes de la fe. Pero esto no debe hacernos perder de vista el sentido teol&oacute;gico de la ascensi&oacute;n, a saber: el ser de Jes&uacute;s con Dios y el nuevo modo de estar con nosotros desde Dios.</p>]]></description>
    <pubDate>10 May 2013 23:38:55 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Los otros matrimonios mixtos</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/los-otros-matrimonios-mixtos</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/los-otros-matrimonios-mixtos</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Se entiende por matrimonio mixto el contra&iacute;do entre personas de distinta confesi&oacute;n cristiana (una cat&oacute;lica y un protestante) o de distinta religi&oacute;n (un cat&oacute;lico y una musulmana). Este tipo de matrimonios, sobre todo los contra&iacute;dos entre personas de distinta confesi&oacute;n cristiana, no deber&iacute;an plantear mayor problema. Se da el caso, en muchos de ellos, sobre todo si son buenos creyentes, que un c&oacute;nyuge suele acompa&ntilde;ar al otro a los oficios de su Iglesia. Pero hoy est&aacute; siendo cada vez m&aacute;s frecuente un tipo de matrimonio &ldquo;mixto&rdquo; entre un c&oacute;nyuge  religioso y practicante o, al menos, un c&oacute;nyuge que antes del matrimonio viv&iacute;a su fe sin ning&uacute;n conflicto personal, y otro c&oacute;nyuge ateo, e incluso, anti-cat&oacute;lico o anti-clerical. En alg&uacute;n caso ocurre que la parte cat&oacute;lica, sobre todo si est&aacute; muy convencida de su fe y la vive con firmeza, arrastra a la otra parte a la fe, o al menos, a que la respete. Pero lo m&aacute;s frecuente es que sea la parte no cat&oacute;lica la que obligue o fuerce a la otra parte a dejar de practicar.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Cuento dos casos. El de una pareja, que viven como uni&oacute;n civil, porque uno de ellos no es religioso. Han tenido un hijo. La parte cat&oacute;lica quiere bautizarlo. Tras algunas tensiones, la otra parte consiente. Segundo caso: otra pareja, que viven como uni&oacute;n civil (ya que uno no s&oacute;lo no cree en el sacramento, sino que lo rechaza) han tenido un hijo. Y aunque la parte cat&oacute;lica quiere bautizarlo, la otra parte se opone. Por el bien de la paz y del amor, no hay bautismo. En estos casos no valen las recetas generales y aprior&iacute;sticas, porque cada caso es distinto. El matrimonio est&aacute; fundamentado en el amor, no en la fe, aunque la fe es un componente que marca totalmente a una persona. Por eso, una persona creyente, convencida, que pone a Dios por delante de todo, puede decir tranquilamente a otra persona de la que se ha enamorado: Dios es lo primero y si Dios no entra en nuestra relaci&oacute;n, yo te seguir&eacute; queriendo mucho, pero mi relaci&oacute;n contigo tiene un l&iacute;mite.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que ocurre es que la mayor&iacute;a de los creyentes no viven su fe con esta convicci&oacute;n e intensidad. Y por eso, el enamoramiento hace que sea su fe la que sufra las consecuencias. No cabe responder que no hay aut&eacute;ntico amor. Se puede amar de verdad al que no comparte la fe. Dios les ama. &iquest;Por qu&eacute; no voy a poder amarle yo? Antes, estas situaciones se arreglaban de otra manera, se guardaban las apariencias. Hoy la fe ha perdido apoyo y arraigo social. De ah&iacute; se derivan algunos problemas. Como cristianos, como Iglesia, debemos preguntarnos c&oacute;mo acompa&ntilde;ar a estas personas sinceramente enamoradas de una persona no religiosa. Habr&aacute; que practicar una pedagog&iacute;a, hecha de paciencia y cercan&iacute;a, tanto para la parte creyente como para la no creyente.</p>]]></description>
    <pubDate>8 May 2013 00:01:55 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>Francisco y Benedicto muestran el camino</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/francisco-y-benedicto-muestran-el-camino</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/francisco-y-benedicto-muestran-el-camino</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">No lo ten&iacute;an f&aacute;cil. Pero lo est&aacute;n haciendo bien. Muchos se preguntaban c&oacute;mo iba a ser la convivencia entre dos Papas viviendo tan cerca el uno del otro. Las im&aacute;genes dan la respuesta: hay sinton&iacute;a entre Francisco y Benedicto. Francisco (a &eacute;l le corresponde la iniciativa) est&aacute; mostrando gran cari&ntilde;o y fraternidad hacia su predecesor. Normalmente, entre los humanos (y en la Iglesia lo somos tanto como en cualquier otra instancia) las relaciones entre los que han mandado no suelen ser f&aacute;ciles. No les gusta que les comparen con su sucesor o su predecesor. Y el que ocupa el poder suele marcar distancias para que quede claro que las cosas han cambiado y que es &eacute;l qui&eacute;n lleva la batuta.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><img width="275" hspace="10" height="183" align="left" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/840papasentado.jpg" />Eso ocurre cuando se trata del poder. Entre los humanos (y en la Iglesia lo somos tambi&eacute;n) el poder es lo que m&aacute;s se ambiciona. Es la delicia de las delicias. Pero ya Jes&uacute;s advirti&oacute; que eso era precisamente lo que no pod&iacute;a ocurrir entre los suyos. Los suyos est&aacute;n llamados a ser servidores. Entre los suyos no hay &ldquo;padres&rdquo; que hagan de patrones: no llam&eacute;is a nadie padre sobre la tierra, porque todos sois hermanos. Ver al Papa Francisco, sentado en una silla, al mismo nivel que el resto de los fieles que est&aacute;n orando en una capilla, es un gesto in&eacute;dito, pero significativo: ante Dios todos somos iguales, porque &eacute;l nos ama a todos por igual. A todos por igual. A todos con todo su amor. &iexcl;Al Papa le ama igual que a m&iacute;! &iexcl;A la Virgen Mar&iacute;a la ama igual que a m&iacute;!<img width="122" hspace="10" height="170" align="right" alt="" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/840papa.jpg" /></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Ver al Papa Francisco rezando junto con Benedicto es un presagio de tiempos m&aacute;s fraternos en la Iglesia. Ayuda mucho esta con-fraternidad papal, orando juntos. A los aferrados al poder, a los que piensan que cuanta m&aacute;s separaci&oacute;n y distancia, m&aacute;s poder, les cuesta comprender esta dimensi&oacute;n de servicio y fraternidad que denotan los gestos papales. Porque si &eacute;l se presenta de esta guisa, entonces sus colaboradores deben tambi&eacute;n ponerse en la misma sinton&iacute;a. Y, junto con sus colaboradores en la curia vaticana y en el resto de curias, todos los fieles, empezando por aquellos que tenemos responsabilidades pastorales. Oler a oveja es algo m&aacute;s que una met&aacute;fora. Oler a oveja indica que uno est&aacute; cerca de aquellos a quienes debe cuidar y mimar. Si se trata de mandar, se guardan las distancias y no se huele a nada. Si se trata de cuidar y de servir, las distancias desaparecen. Entre Francisco y Benedicto parece que hay muy poca distancia. Entre Francisco y las dem&aacute;s personas hay cercan&iacute;a. Cuando hay cercan&iacute;a nos comprendemos mejor y nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil condenar.</p>]]></description>
    <pubDate>4 May 2013 13:10:21 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
  </item>
  <item>
    <title>La nueva familia que Jesús vino a crear</title>
    <link>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-nueva-familia-que-jesus-vino-a-crear</link>
    <guid>http://nihilobstat.dominicos.org/articulos/la-nueva-familia-que-jesus-vino-a-crear</guid>
    <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img width="350" hspace="10" height="262" align="left" src="http://nihilobstat.dominicos.org/kit_upload/image/Blogs/Nihil_Obstat/839familiajesus.jpg" alt="" />Adem&aacute;s de las situaciones familiares, de las que he hablado en un post anterior, hay otro tipo de realidades familiares, de las que hoy se habla menos entre los cristianos. El Papa Benedicto XVI se ha referido en distintas ocasiones a la &ldquo;nueva familia&rdquo; que Jes&uacute;s vino a crear. Nueva s&iacute;, porque el matrimonio de un var&oacute;n y una mujer no era en tiempos de Jes&uacute;s una realidad nueva; este tipo de matrimonio aparece pr&aacute;cticamente desde que existen seres humanos y siempre ha sido considerado por la Iglesia como una realidad natural, querida y bendecida por Dios. Pero con Jes&uacute;s aparece un tipo &ldquo;nuevo&rdquo; de familia, porque rompe con los c&aacute;nones de esa familia fundada en la carne y en la sangre.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La familia que Jes&uacute;s busca, por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n, es la que se fundamenta en la fe y en el amor. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;nes son mi madre y mis hermanos?&rdquo;, pregunta un d&iacute;a provocativamente Jes&uacute;s, precisamente delante de su familia de la carne. Y se&ntilde;alando a otros distintos de esa familia de la carne, se&ntilde;alando a aquellos que estaban escuchando su palabra, Jes&uacute;s dice: &ldquo;esos son mi madre y mis hermanos, lo que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen&rdquo;.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Toda persona est&aacute; invitada a formar parte de esta nueva familia de Jes&uacute;s. A lo largo de la historia, algunos varones y algunas mujeres han querido imitar m&aacute;s de cerca ese nuevo tipo de familia de Jes&uacute;s, esa fraternidad no fundamentada en la carne, sino en el amor, y se han creado as&iacute; familias de varones y de mujeres c&eacute;libes, que quer&iacute;an con este signo del celibato &ldquo;repetir&rdquo; en sus vidas el celibato de Jes&uacute;s, mostrando as&iacute; cu&aacute;l es la nueva familia que quiere Jes&uacute;s. Es una pena que cuando se habla de familia en la Iglesia, en los tiempos actuales, parece que s&oacute;lo se piensa en un posible tipo de familia. </p>]]></description>
    <pubDate>1 May 2013 19:19:40 +0100</pubDate>
    <author>Martín Gelabert Ballester, OP</author>
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