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    <title>Con Acento</title>
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    <description>Editorial del Portal de la Orden de Predicadores en España</description>
    <language>es</language>
    <copyright>Copyright 2012 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.</copyright>
    <lastBuildDate>10 Feb 2012 00:30:05 +0100</lastBuildDate>
    <pubDate>10 Feb 2012 00:30:05 +0100</pubDate>
    <ttl>20</ttl>
    <docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs>
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    <title>Religiosos y religiosas jóvenes</title>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: right;"><i>2 de febrero: Jornada Mundial de la vida consagrada</i></p>
<p>Asist&iacute; una ma&ntilde;ana a la asamblea de la CONDOR,  Conferencia Dominicana de Religiosos.  (&ldquo;Dominicana&rdquo; quiere indicar la naci&oacute;n a la que pertenec&iacute;an religiosos y religiosas, la Rep&uacute;blica Dominicana). El ochenta por ciento eran j&oacute;venes. M&aacute;s del ochenta por ciento eran religiosas. Lo primero era llamativo para alguien que viene de Europa. Lo segundo, lo de siempre, tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. Las &oacute;rdenes religiosas masculinas de m&aacute;s tradici&oacute;n en la isla casi sin representaci&oacute;n. Nos ofrecieron un resumen de lo que se hab&iacute;a tratado en la tarde del d&iacute;a anterior en diversas ponencias. Buen resumen de lo que debieron ser interesantes ponencias. Entre otras urgencias para la vida religiosa se se&ntilde;alaba la solidaridad entre institutos, era indispensable de mantener con fuerza lo que les une. Los diversos carismas son complementarios, as&iacute; como las diversas responsabilidades pastorales. Lo que les une, adem&aacute;s de la consagraci&oacute;n, es la entrega a la misma causa en el mismo pueblo. Cierto que el n&uacute;mero y la juventud se deb&iacute;a a que era una asamblea de todos los miembros, en la que estaban presentes &ldquo;formandas&rdquo; y alg&uacute;n &ldquo;formando&rdquo;. Este hecho me hizo reflexionar si la Iglesia en esa naci&oacute;n cuenta con instituciones y recursos humanos suficientes para ofrecer una formaci&oacute;n seria, bien secuenciada en diversos a&ntilde;os; y si los que existen, que existen, son conocidos y aprovechados. Es evidente que ser&aacute; siempre imprescindible que los responsables de los institutos valoren la necesidad de no quemar etapas en la formaci&oacute;n para adelantar las tareas pastorales, y s&iacute; apostar por la calidad de &eacute;stas. Calidad de la pastoral y tambi&eacute;n, sobre todo, de la mejor comprensi&oacute;n de lo que es ser religioso/a.  Los j&oacute;venes y las j&oacute;venes que se echan de menos en la vida religiosa espa&ntilde;ola, est&aacute;n presentes en la vida religiosa de la Rep&uacute;blica Dominicana. Es un hecho. Y un desaf&iacute;o su formaci&oacute;n.</p>]]></description>
    <pubDate>2 Feb 2012 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Otra reforma legal</title>
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    <description><![CDATA[<p>Es verdad, como dicen los expertos, que la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica es muy importante en lo humano, pero hay &aacute;mbitos en los que &eacute;sta se siente un poco extra&ntilde;a, sencillamente porque en ellos abunda lo sobrenatural. Uno de esos &aacute;mbitos es, qu&eacute; duda cabe, el de la vida y la muerte. Concretamente me refiero a la anunciada reforma de la ley del aborto.</p>
<p>Lo primero que uno percibe es que estamos ante una ley bastante apetecible por unos y por otros; como si tocar este asunto no fuese solamente tocar sensibilidades sino tambi&eacute;n fidelidades y por supuesto filiaciones.</p>
<p>Personalmente, prefiero partir de una pregunta como premisa, a saber: &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el verdadero progreso? o &iquest;Cu&aacute;ndo podemos decir que una sociedad progresa? Cuando nos ponemos del lado de la vida, acept&aacute;ndola y haci&eacute;ndola posible o cuando nos ponemos del lado de la muerte. Dicho de una forma m&aacute;s concreta: &iquest;Progresamos cuando nos ponemos del lado del d&eacute;bil o del poderoso?</p>
<p>Pues bien, yo creo que reformar una ley es, como su nombre indica: formar de nuevo, y para hacerlo, no estar&iacute;a mal partir de esa premisa formulada anteriormente.</p>
<p>Afirmo con humildad, que cuando se respeta la vida, se educa para la vida y cuando se ponen los medios necesarios para que &eacute;sta se de, es cuando realmente una sociedad progresa, lo dem&aacute;s quer&aacute;moslo o no, es signo de decadencia, es tener ganas de acallar al d&eacute;bil, en este caso al no nacido, y es negar la riqueza que toda vida supone. A no ser que la riqueza nos haya cegado tanto que nos impida amar.</p>
<p>No podemos decir s&iacute; y a la vez, no, eso, ser&iacute;a pol&iacute;tico, pero nada &eacute;tico.</p>]]></description>
    <pubDate>28 Ene 2012 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
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    <title>“Todos seremos transformados por la victoria de N.S. Jesucristo”</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=605</link>
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    <description><![CDATA[<p style="text-align: right;"><i>Semana de oraci&oacute;n por la Unidad de los Cristianos</i></p>
<p>Lo que hay de m&aacute;s com&uacute;n en la vida de los creyentes es la convicci&oacute;n de que su fe los libera y los salva. Este arraigado sentimiento liberador se asienta en ese caudal de esperanza que brota de la experiencia de convivir con otros y aprender con ellos, donde est&aacute; y cu&aacute;l es, el lugar desde el que entendemos mejor el lenguaje de Dios. &Eacute;ste es un desvelamiento que nos lleva tiempo y constituye el camino a trav&eacute;s del cual vamos descubriendo qu&eacute; significa la libertad de todos (social), tambi&eacute;n la personal y, sobre todo, la amistad plena con Dios y entre nosotros. Nos ponemos en camino porque necesitamos llegar a ese otro lugar, abandonamos la tierra de Ur para llegar a otra que no sabemos a&uacute;n muy bien cu&aacute;l es, y en el caminar esperamos descubrir esa experiencia que es la ra&iacute;z de toda experiencia, no susceptible de ser completamente expresada en ninguna idea, sensaci&oacute;n o sentimiento. Ese abandono de nuestro lugar &ldquo;familiar&rdquo; en busca de la madurez del sentido &uacute;ltimo que colme nuestros anhelos, hoy nos puede llevar m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de nuestra tradici&oacute;n. El Misterio que atrae al cristiano que ha puesto su fe y su amor en Cristo y que ve en Cristo el s&iacute;mbolo de la vida y de la Verdad, es el mismo misterio que atrae a todos los dem&aacute;s seres humanos, deseosos de superar su condici&oacute;n presente. Y as&iacute;, tomados por el Misterio nos ponemos en camino sin saber todav&iacute;a cu&aacute;l y c&oacute;mo es la Meta.</p>
<p>Pero no podemos separar el Camino de la Meta: no solo hay diferentes caminos que conducen a la cumbre, sino que la cumbre misma se derrumbar&iacute;a si los caminos desaparecieran. La cumbre es el resultado de las vertientes que conducen a ella.  No obstante, tampoco podemos identificar la Meta con ninguno de los caminos o de los medios de alcanzarla. Aunque Cristo es el Misterio, y ver a Cristo es alcanzar el Misterio, no podemos identificar totalmente el Misterio con Cristo. Cristo es solo un aspecto del Misterio en su totalidad, aunque para nosotros Cristo sea el &uacute;nico camino mientras estamos en &eacute;l. Solo hay &ldquo;muchos&rdquo; caminos cuando no los recorremos, es decir, cuando no son para nosotros m&aacute;s que l&iacute;neas en el mapa. Pero solo hay un camino para el caminante. Este camino solo es &uacute;nico y solo es camino si lleva a la cumbre. Una vez alcanzada la cumbre, el cristiano descubre que su experiencia del Misterio es inseparable de su propia persona y que ambas se confunden. Es entonces cuando descubre a Cristo presente en todos aquellos que han alcanzado el Misterio, aunque no hayan seguido el camino Cristiano. Nuestra humanidad com&uacute;n m&aacute;s profunda no est&aacute; en que a todos nos gusten las mismas cosas y deseemos los mismos objetos; est&aacute; en nuestra insatisfacci&oacute;n com&uacute;n, nuestra inquietud, nuestro deseo de felicidad y nuestro anhelo de superaci&oacute;n. Es decir, nuestra com&uacute;n humanidad se debe a que, a pesar de las diversidad de nuestras creencias, todos vivimos por la fe.</p>]]></description>
    <pubDate>18 Ene 2012 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Salgamos al encuentro... abramos las puertas</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=604</link>
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    <description><![CDATA[<p><i>Domingo 15 de enero: Jornada Mundial de las Migraciones </i></p>
<p>Cuando pienso en la realidad de la migraci&oacute;n prefiero no pensar en cifras o porcentajes sino en rostros, nombres propios, historias  personales o colectivas que hablando diversas lenguas, profesando distintas creencias vienen hasta nosotros haciendo uso de su derecho a un presente y un futuro de dignidad y solidaridad con las familias que han dejado en sus pa&iacute;ses de origen. Hace ya muchos a&ntilde;os que aquella imagen de la &ldquo;aldea global&rdquo; ha cobrado vida y enriquecido el paisaje de nuestra sociedad tanto en ciudades como en peque&ntilde;os pueblos, ahora un poco m&aacute;s mestizos y &ldquo;multi&rdquo; que todav&iacute;a no &ldquo;inter&rdquo; culturales. Lo mismo sucede en las comunidades cristianas. A nivel social, somos muchos los que compartimos la lucha de los colectivos de inmigrantes reclamando derechos y dignidad para todos, trabajando por desmontar prejuicios y crear un clima de respeto, encuentro y convivencia en la diversidad. No me cabe duda de la aportaci&oacute;n que en este sentido, la Familia Dominicana lleva a cabo en distintos lugares de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola desde su presencia en centros sociales, colectivos; su modo de hacer en parroquias, colegios o albergues. Incluso nuestra pastoral vocacional integra con naturalidad la incorporaci&oacute;n de hermanos o hermanas de or&iacute;genes diversos.</p>
<p>No obstante, todav&iacute;a queda mucho por hacer en distintos frentes. En mi opini&oacute;n el m&aacute;s urgente se dirige al modo de mirar y acoger a los inmigrantes cuando llegan o conviven entre nosotros en situaci&oacute;n de precariedad. Todav&iacute;a pesa mucho la mentalidad asistencial y paternalista que considera como prioridad para esas personas los despachos de Caritas u otros &ldquo;centros asistenciales&rdquo;. En muchos casos, esa es la disposici&oacute;n y el primer rostro que les recibe cuando tocan las puertas de nuestras casas o instituciones. Es l&oacute;gico que atendamos sus necesidades primarias y colaboremos en la b&uacute;squeda de recursos que aseguren su dignidad, como en el caso de los ciudadanos espa&ntilde;oles que viven situaciones parecidas, pero &iquest;es suficiente? Fuera de los despachos o espacios destinados a la solidaridad, &iquest;qu&eacute; otros espacios opodemos ofrecer para favorecer el encontrarnos? &iquest;Qu&eacute; conversaci&oacute;n establecemos para escuchar sus historias, comprender su momento y favorecer lo necesario para que se sientan realmente bienvenidos?</p>
<p>En una ocasi&oacute;n escuch&eacute; que en alguna parte del mundo se trabajaba para que la familia como instituci&oacute;n fuese considerada &ldquo;patrimonio de la humanidad&rdquo;. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n sea conveniente reclamar como &ldquo;patrimonio de humanidad&rdquo; las relaciones en reciprocidad con los inmigrantes. Esta tarea es urgente. Tanto los que vienen m&aacute;s desprotegidos como los que buscan un futuro mejor tienen algo que contarnos y mucho que ofrecernos. &ldquo;Abrir las puertas&rdquo; tal como pide la Jornada 2012 conlleva esa opci&oacute;n: recibir y compartir en la reciprocidad. Con el esfuerzo por ajustar las mentalidades que ello implica tanto en los que acogen como en los acogidos. La idea es propiciar que del encuentro entre culturas y entre personas de or&iacute;genes diversos, todos resulten enriquecidos. Para ello hay que &ldquo;reaprender a mirar y compartir&rdquo;.</p>]]></description>
    <pubDate>10 Ene 2012 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Del poder al profetismo: el cardenal  Tarancón dio un primer paso</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=603</link>
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    <description><![CDATA[<p>Hace unos d&iacute;as me agrad&oacute;  ver en televisi&oacute;n  bien presentada la historia  de  esta figura sin duda decisiva para  la transici&oacute;n  en Espa&ntilde;a.  Cuando fui estudiante de teolog&iacute;a le&iacute; con gusto las cartas que  con aires nuevos escrib&iacute;a ya el joven obispo de Solsona,  y m&aacute;s tarde tuve la oportunidad de  conocerle m&aacute;s de cerca. Sus atinadas intervenciones  son buen ejemplo de  c&oacute;mo la  Iglesia, precisamente desde  su misi&oacute;n religiosa, tiene ineludiblemente una incidencia pol&iacute;tica. No est&aacute; mal recordar esto para quienes siguen identificando a la Iglesia  como  instancia  que siempre se opone a los cambios, quienes pretenden  que haga consorcio con el orden establecido, y quienes quieren cerrarla sin m&aacute;s en la sacrist&iacute;a.</p>
<p>Pero  esa incidencia pol&iacute;tica no fue m&aacute;s que la  versi&oacute;n hist&oacute;rica  de una opci&oacute;n  profundamente  religiosa: la Iglesia tiene como misi&oacute;n hablar del Dios  velado en Jesucristo cuya mediaci&oacute;n no es el poder que se impone por la fuerza sino el amor que  afirma y promueve la vida y la dignidad de las personas.  Y   esta buena noticia s&oacute;lo ser&aacute; cre&iacute;ble si la Iglesia  se dispone a recorrer el camino de la encarnaci&oacute;n. No podemos seguir  proclamando desde tronos de gloria  que el lenguaje de Dios es  el ni&ntilde;o desvalido en un pesebre.</p>
<p>Cuando el  cardenal Taranc&oacute;n  dec&iacute;a no a los privilegios  sociales de la Iglesia en el nacionalcatolicismo. Cuando denunciaba los atropellos contra la libertad de las personas. Cuando ped&iacute;a que ning&uacute;n partido pol&iacute;tico se apropiara del calificativo &ldquo;cristiano&rdquo;, cuando rechaz&oacute; seguir el r&eacute;gimen de  concordatos , estaba sugiriendo la necesidad de una Iglesia m&aacute;s  prof&eacute;tica que poderosa. Menos  mundo entendido como culto a las idolatr&iacute;as o falsos absolutos  del tener, poder y aparentar; y  m&aacute;s al servicio del mundo, la entera familia humana. De poco sirve   celebrar   la relevancia  que tuvo el  cardenal Taranc&oacute;n  en la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, si   quienes  somos Iglesia hoy  en Espa&ntilde;a   no seguimos dando pasos con la misma inspiraci&oacute;n evang&eacute;lica en la nueva situaci&oacute;n cultural que nos toca vivir.  Inspiraci&oacute;n  que  exige un cambio de mentalidad y de coraz&oacute;n:  conversi&oacute;n al evangelio que significa crecimiento en la fe o experiencia cristiana. Es el  precio que tiene hoy  la nueva presencia p&uacute;blica de la Iglesia en nuestra sociedad espa&ntilde;ola.</p>]]></description>
    <pubDate>3 Ene 2012 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Año nuevo. La novedad discernida</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=602</link>
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    <description><![CDATA[<p>Lo nuevo atrae. A la vez se teme. Depende del modo de ser, tambi&eacute;n de la edad, y con la edad de la experiencia propia del vivir. La fe cristiana se basa en una &ldquo;Buena Nueva&rdquo;. La causa de Jes&uacute;s revolucion&oacute; la sociedad, sobre todo religiosa, en su d&iacute;a. Su novedad necesit&oacute; institucionalizarse, expresarse en ideas, t&eacute;rminos y actos religiosos establecidos. Con ello el peligro de creer haber llegado al final del proceso de novedad. Sin embargo quien institucionaliza la opci&oacute;n cristiana, la Iglesia, est&aacute; siempre en proceso de reforma, semper reformanda. Hace tiempo que se hizo notar la reiteraci&oacute;n en los estudios y las valoraciones de la vida religiosa hoy del prefijo &ldquo;re&rdquo;: refundar, refundamentar, reformar, revitalizar, reconsiderar, reinterpretar&hellip; se ped&iacute;a a la vida religiosa. Surge una pregunta: &iquest;para renovar es necesario que aparezcan hombres y mujeres &ldquo;nuevos&rdquo;, j&oacute;venes? No cabe duda que la Buena Nueva de Jes&uacute;s fue &eacute;l mismo. En nuestra sociedad los nuevos religiosos son pocos. Y a veces lo que pretenden es recobrar aspectos, valores, perdidos en la vida religiosa despu&eacute;s del Concilio. En cualquier caso la escasez de j&oacute;venes ha determinado que se les valore m&aacute;s. Cuesti&oacute;n de la din&aacute;mica de la oferta y la demanda. &iquest;Se ven as&iacute; ellos? Me temo es que es m&aacute;s dif&iacute;cil para ellos integrar el relieve y la valoraci&oacute;n que se les concede,  cuando son pocos en tiempo de formaci&oacute;n institucional, que el cierto anonimato de disc&iacute;pulo de una &ldquo;clases&rdquo; numerosa de otros tiempos. Existe en ellos el peligro es rebajar la condici&oacute;n de disc&iacute;pulos, o sea: el deseo de seguir aprendiendo a vivir, a convivir, a reinterpretar su vocaci&oacute;n: la necesidad de escuchar antes de exigir la palabra. Quemar etapas puede suponer quemarse en el proceso y llegar &ldquo;quemado&rdquo;, decepcionado. Lo nuevo implica tensi&oacute;n. Pero tensi&oacute;n discernida. Discernimiento que, a su vez necesita tiempo y&hellip;escucha. Como la Buena Nueva ha necesitado y sigue necesitando escucha inteligente y humilde para ser adecuadamente recibida.</p>]]></description>
    <pubDate>27 Dic 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Actualidad del sermón en América Latina y el Caribe: una buena noticia y una tarea</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=601</link>
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    <description><![CDATA[<p>Desde 1982 se alza sobre el paseo mar&iacute;timo de la ciudad de Santo Domingo una estatua de Antonio de Montesinos que domina toda la bah&iacute;a. Representa al fraile dominico clamando por la justicia a los cuatro vientos, como queriendo prolongar su grito de hace quinientos a&ntilde;os en defensa de la dignidad y los consiguientes derechos de las primeras v&iacute;ctimas de la conquista padecida por este continente. La obra tiene &ndash;podr&iacute;a decirse&ndash; una vocaci&oacute;n anamn&eacute;tica, pero, por desgracia, sus imponentes quince metros de piedra y bronce acaban por prestar mejor servicio a las c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas de los turistas que a la reflexi&oacute;n sobre las condiciones de vida de las grandes mayor&iacute;as sociales de este continente.<br />
En efecto, son todav&iacute;a muchos los latinoamericanos y caribe&ntilde;os que padecen unas precariedades tales que, en la pr&aacute;ctica, ven negados o muy insuficientemente realizados aquellos mismos derechos que les son oficial y te&oacute;ricamente reconocidos.</p>
<p>La situaci&oacute;n pol&iacute;tica est&aacute; lejos de ser halag&uuml;e&ntilde;a si tenemos en cuenta la existencia de Estados de derecho sesgados, cuya legalidad se aplica discriminatoriamente contra sectores como las mujeres, los pobres o los grupos originarios y afrodescendientes; de reg&iacute;menes pol&iacute;ticos excesivamente personalizados, populistas y dados a una end&eacute;mica querencia de corrupci&oacute;n; o de derechos pol&iacute;ticos distorsionados por pr&aacute;cticas partidarias imbuidas de clientelismo.</p>
<p>No pueden dejar de mencionarse, ahora en el plano socio-econ&oacute;mico, los 108 millones de pobres y los 72 de indigentes, que suman un 32% de la poblaci&oacute;n total de Am&eacute;rica Latina y el Caribe; los m&aacute;s de 20 ni&ntilde;os por cada mil nacidos vivos que no llegan a cumplir su primer a&ntilde;o de vida; los millones de analfabetos reflejados en la fr&iacute;a tasa de un 10%; los trabajadores afectados por la falta de seguridad social de un empleo informal cuyo porcentaje supera el 50%; o los j&oacute;venes, uno de cada cinco, que ni trabajan ni estudian. Es muy conocida, por lo dem&aacute;s, esta insultante situaci&oacute;n distributiva en la que el 20% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n llega a captar hasta 19 veces el ingreso del 20% m&aacute;s pobre.</p>
<p>Parece claro, pues, por todo eso y por mucho m&aacute;s, que la denuncia efectuada por Montesinos conserva intacta su vigencia. Sin embargo, tampoco ahora son bienvenidos los &ldquo;profetas de desdichas&rdquo;, que dec&iacute;a Juan XXIII, es decir, quienes se muestran incapaces de reconocer a su alrededor signo alguno de positividad. No es ni honesto ni inteligente querer ignorar los avances reales que vienen teniendo lugar en las condiciones de vida civiles, pol&iacute;ticas y sociales de los habitantes de esta regi&oacute;n.<br />
Es verdad, como hemos dicho, que la vida pol&iacute;tica sigue sin gozar de buena salud, pero har&iacute;a falta ser muy necio para no percatarse del salto cualitativo que representan las democracias representativas hoy generalizadas en el continente por relaci&oacute;n a las dictaduras que campearon en &eacute;l hasta los a&ntilde;os ochenta; o para no caer en la cuenta de la fertilidad del constitucionalismo social actualmente pujante comparado con el clasismo burgu&eacute;s de las viejas constituciones de cu&ntilde;o liberal.</p>
<p>Tambi&eacute;n el panorama socio-econ&oacute;mico ha evolucionado a mejor. Los indicadores de pobreza e indigencia han disminuido desde el 2002 en un 10,9 y un 6,1% respectivamente. La tasa de mortalidad de menores de cinco a&ntilde;os ha pasado del 52% en 1990 al 23% en 2009. Los informes disponibles reflejan asimismo tanto una tendencia al alza en la tasa de ocupaci&oacute;n y en los salarios reales como algunas mejoras significativas en nutrici&oacute;n, educaci&oacute;n, igualdad de g&eacute;nero, acceso al agua potable... Tampoco en lo relativo a la evoluci&oacute;n de la igualdad de rentas faltan las buenas noticias: desde el a&ntilde;o 2002 la distancia entre el ingreso del 20% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n y el del 20% m&aacute;s pobre se ha visto reducida en 14 pa&iacute;ses de un total de 18 y el &iacute;ndice de Gini baj&oacute; al menos un 5% en 11 de ellos.</p>
<p>Pues bien, no es que haya llovido caf&eacute; en el campo. Los referidos avances socio-econ&oacute;micos son consecuencia de una visi&oacute;n pol&iacute;tica en ruptura con los enfoques minimalistas del Estado social que dominaron en las d&eacute;cadas del espejismo neoliberal. Es esa inflexi&oacute;n la que se refleja en el incremento del gasto p&uacute;blico social desde el 12,3% del PIB en 1990 hasta el 18,4% en el a&ntilde;o 2008, pasando as&iacute; de 445 a 880 d&oacute;lares por persona. Son esos nuevos recursos los que han permitido financiar programas de empleo, educaci&oacute;n, salud, transferencias a los hogares..., iniciativas capaces de aminorar la reproducci&oacute;n intergeneracional de la pobreza y de la desigualdad.</p>
<p>No es ni honesto ni inteligente &ndash;insistimos&ndash; cerrar los ojos ante la realidad, unas veces tenebrosa, s&iacute;, pero otras luminosa. Los avances reales conocidos por Am&eacute;rica Latina y el Caribe en su m&aacute;s reciente trayectoria vuelven a poner en evidencia que la arquitectura de la pobreza y la desigualdad, aunque f&eacute;rrea, no escapa a las potencialidades de las pol&iacute;ticas fiscales y sociales redistributivas. El rumbo es correcto: he aqu&iacute; la buena noticia. Hay que acelerar la velocidad: he aqu&iacute; la tarea.</p>
<p>Porque &iquest;acaso los pobres, los desempleados, los ind&iacute;genas, las mujeres, los ancianos, los ni&ntilde;os... no son personas y, por lo mismo, seres absolutamente valiosos? Ciertamente lo son y, en consecuencia, tan titulares de los derechos humanos como el que m&aacute;s, incluyendo a las estrellas de Hollywood, a las clases perfumadas de nuestras sociedades latinoamericanas y caribe&ntilde;as, a las luminarias financieras de la City, y a los &iacute;dolos del Bernabeu o del Camp Nou, por si acaso...</p>]]></description>
    <pubDate>19 Dic 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Voz que clama en África</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=600</link>
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    <description><![CDATA[<p>Es dif&iacute;cil evocar el nombre de la isla del serm&oacute;n de Antonio de Montesino sin que,  en la memoria africana y en el pa&iacute;s en que vivo, no brote el recuerdo amargo de otra larga historia inhumana de esclavitud, injusticia y humillaci&oacute;n, la de la trata de negros. Sin embargo, hay dos preguntas lacerantes del serm&oacute;n de Montesino que resuenan con un eco especial hoy en este gran continente africano. <br />
La primera: &iquest;Con qu&eacute; derecho y con qu&eacute; justicia&hellip;? &iquest;Con qu&eacute; derecho los pa&iacute;ses ricos acaparan las tierras de los pa&iacute;ses africanos m&aacute;s pobres y siembran cultivos para fabricar biodiesel o para garantizar su seguridad alimentaria?  &iquest;Con qu&eacute; derecho los pa&iacute;ses occidentales intervienen militarmente en conflictos internos de pa&iacute;ses africanos  y apoyan directa o indirectamente rebeliones en naciones donde hay grandes fuentes de riqueza? &iquest;Con qu&eacute; justicia los dirigentes privan a sus pueblos con pr&aacute;cticas corruptas?...</p>
<p>La segunda: &iquest;Estos no son hombres y mujeres&hellip;? Es la pregunta insoslayable  sobre la dignidad humana y de hijos e hijas de Dios en un continente donde el drama de la pobreza golpea a muchos millones de personas.  &iquest;No son seres humanos los ni&ntilde;os soldados, los abandonados y explotados en el trabajo, los malnutridos y enfermos sin cuidados&hellip;?  &iquest;No son personas las victimas del tr&aacute;fico humano? &iquest;No son sujetos de derechos humanos los millones de desplazados a causa del hambre, de la guerra, de un horizonte sin futuro y que mueren en los campos de refugiados o en las pateras? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los derechos de las mujeres que trabajan infatigablemente para que viva la ampliada familia africana?...</p>
<p>No se trata de preguntas retoricas. &Aacute;frica no espera m&aacute;s palabras vac&iacute;as. Espera  que los vecinos del mundo paguen la deuda hist&oacute;rica que tienen pendiente en vidas humanas, en riquezas expoliadas y que crean de verdad en la gran riqueza humana, econ&oacute;mica y espiritual de los pueblos africanos. Algo cambi&oacute; en el mundo con el serm&oacute;n del IV domingo de Adviento hace cinco siglos, mucho tiene que cambiar hoy  en la relaci&oacute;n con el gran continente africano y especialmente con los pa&iacute;ses m&aacute;s empobrecidos.</p>]]></description>
    <pubDate>9 Dic 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>La mirada compasiva</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=599</link>
    <guid>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=599</guid>
    <description><![CDATA[<p>No soy muy dado a celebraciones de un pasado glorioso, pero s&iacute; me agrada escuchar en ese pasado el rumor que de alg&uacute;n modo permanece. Durante mis largas estancias en Rep&uacute;blica Dominicana, muchas veces contempl&eacute; una talla imponente de Antonio Montesinos; mirando al mar abierto que  a todos los pueblos une, parece seguir gritando: &ldquo;&iquest;acaso estos no son hombres?&rdquo;. Junto a esa talla de grandes dimensiones, casi siempre, cuando pasaba por all&iacute;, encontraba personas desarrapadas merodeando por el malec&oacute;n mugriento, y el interrogante de Montesinos me golpeaba con actualidad ineludible: &iquest;estos pobres no son personas dotadas de una dignidad inviolable?</p>
<p>Juan de la Cruz dice que el &ldquo;mirar de Dios es amar&rdquo;; y ese amor es misericordia entra&ntilde;able ante la miseria humana. En la conducta de Jes&uacute;s quien movido a compasi&oacute;n cura enfermos y  comparte con los pobres, los cristianos  vislumbramos la presencia del Hijo, &ldquo;mirado por Dios con cari&ntilde;o&rdquo;. Lo m&aacute;s profundo y dinamizador de Jesucristo y de todo profeta,  es  originado  originado por una  llamada de amor que, que si bien est&aacute; en &eacute;l, le precede y moviliza   Pero le precede y moviliza desde los  males y sufrimientos que destruyen al ser humano. Antonio de Montesinos, Pedro de C&oacute;rdoba y los otros dominicos profetas en la Espa&ntilde;ola  se sintieron llamados y enviados  al observar y dejarse alterar por los atropellos que sufr&iacute;an los ind&iacute;genas.</p>
<p>Aquellos dominicos de la Espa&ntilde;ola plasmaron la figura del buen samaritano que, movido a compasi&oacute;n,  fue profeta, portavoz de Dios defensor de los pobres.  El buen samaritano despert&oacute; a la llamada prof&eacute;tica no porque participaba en los sacrificios rituales del templo pues ni siquiera practicaba la religi&oacute;n jud&iacute;a,  mientras los  practicantes celosos de la misma, seg&uacute;n la par&aacute;bola, dieron un rodeo para no soportar la mirada suplicante del hombre maltratado y tirado junto al camino. M&aacute;s bien  se sinti&oacute; irresistiblemente llamado a defender al desvalido porque  contempl&oacute;  en aquella mirada un reclamo de absoluto e infinito. Algo similar  sucedi&oacute; a los dominicos profetas en el s. XVI; escucharon el  gemido de  los ind&iacute;genas maltratados, se dejaron alterar por el sufrimiento de los inocentes,  y  hablaron en nombre de Dios: &ldquo;&iquest; con qu&eacute; derecho y con qu&eacute; justicia ten&eacute;is en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios?&rdquo;. El Serm&oacute;n de Montesinos  fue referencia se&ntilde;era para la Iglesia prof&eacute;tica en Am&eacute;rica Latina que, a mediados del siglo pasado, recibi&oacute; la gracia de descubrir a Dios en los pobres.</p>
<p>Que hoy los dominicos tambi&eacute;n nos dejemos alterar por el sufrimiento y la voz de tantas v&iacute;ctimas, fruto amargo  de un  sistema cuya justicia legal resulta injusta sencillamente porque su ideolog&iacute;a no deja espacio a la mirada compasiva imprescindible para una cohesi&oacute;n social humana. Claro que si Domingo de Guzm&aacute;n no se hubiera encontrado y dejado impactar por el hambre de los mendigos en las calles de Palencia y  por la situaci&oacute;n de los pobres en el sur de Francia, tal vez tampoco habr&iacute;a roto con las seguridades del profesor universitario y las costumbres clericales bien reglamentadas en el cabildo de Osma.  Al dejarse golpear por el sufrimiento de los socialmente abandonados se conmovieron sus entra&ntilde;as,  y el can&oacute;nigo regular se convirti&oacute;  en  &ldquo;var&oacute;n apost&oacute;lico&rdquo;. Celebrar la gesta memorable de nuestros hermanos en la Espa&ntilde;ola debe ser para nosotros una llamada para despertar a nuestra vocaci&oacute;n prof&eacute;tica,  saliendo del aburguesamiento, rutina  e instalaci&oacute;n encubiertos f&aacute;cilmente por apariencias religiosas.</p>]]></description>
    <pubDate>1 Dic 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>No dejarse llevar por el pánico, la desilusión o el desánimo</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=598</link>
    <guid>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=598</guid>
    <description><![CDATA[<p>Seg&uacute;n  muchos historiadores actuales -ajenos a la Orden y tambi&eacute;n dominicos- parece ser que en el relato lascasiano de los acontecimientos y sermones de diciembre de 1511 de la primera comunidad de dominicos en La Espa&ntilde;ola se mezclan los hechos con un conjunto de detalles y hasta de apreciaciones personales que generan serias dudas acerca de su historicidad. Pero no hay que dejarse llevar por el p&aacute;nico, la desilusi&oacute;n o el des&aacute;nimo.</p>
<p>Si bien siempre ser&aacute;n hermosos e interesant&iacute;simos textos que nos acercan al pensamiento y obra de su autor, el obispo dominico Bartolom&eacute; de las Casas, hay que insistir -y en esto tambi&eacute;n coinciden los historiadores actuales, tanto dominicos como no- en que s&iacute; hubo una denuncia de aquellos dominicos. Que se debe calificar de &ldquo;prof&eacute;tica&rdquo; por sus caracter&iacute;sticas y que por las reacciones que gener&oacute; adem&aacute;s tuvo fundamentales consecuencias para la Historia de aquel Nuevo Mundo en cuanto a la Teolog&iacute;a, la Filosof&iacute;a, la Moral, el Derecho, la Evangelizaci&oacute;n, etc.</p>
<p>Gracias a ella puede decirse que se fue imponiendo una visi&oacute;n del amerindio como hombre, o sea como persona e imagen de Dios, creado por &eacute;l por amor y part&iacute;cipe de su llamada universal a su amistad y por tanto con derecho a ser evangelizado, pero no de cualquier manera, sino de un modo pac&iacute;fico.</p>
<p>Esto supuso que aquella comunidad dominicana ten&iacute;a una cercan&iacute;a al mundo de los ind&iacute;genas, que le llevaba a mirar la historia desde abajo, desde su reverso, desde los &uacute;nicos que sufren las consecuencias, lo cual les llev&oacute; a asumir lo que hoy se llama la opci&oacute;n por los pobres: antes que los intereses y pretendidos derechos de los conquistadores, estaba el sufrimiento de los indios. No les fue posible permanecer impasibles ni neutrales ante el sufrimiento, no pudieron pasar de largo, como el sacerdote y el levita de la par&aacute;bola del buen samaritano (cf. Lc 10,25-35). En el sufrimiento de los indios contemplaron y experimentaron el sufrimiento del Se&ntilde;or (cf. Mt 25,31-45).</p>
<p>Por otra parte, como consecuencia de la se&ntilde;alada denuncia se pidi&oacute; al Rey que &ldquo;mande juntar a todos sus Consejos y les pregunte c&oacute;mo.....&rdquo;. Y es que la &ldquo;cuesti&oacute;n americana&rdquo; siempre fue un desaf&iacute;o para los letrados que les exigi&oacute; tomar partido y dejar a un lado la reflexi&oacute;n abstracta y atemporal. Es la tambi&eacute;n hoy necesaria -y a veces olvidada- interrelaci&oacute;n entre praxis y reflexi&oacute;n intelectual.</p>
<p>Han pasado 500 a&ntilde;os, el contexto hist&oacute;rico, cultural, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Am&eacute;rica Latina ha cambiado. Pero desde &eacute;l sigue llegando al cielo el clamor de los ind&iacute;genas y de los negros, de los campesinos, de las mujeres, de los mineros, de los ni&ntilde;os, de los ancianos que piden justicia, dignidad, salud, trabajo, educaci&oacute;n, libertad, respeto a sus culturas, el derecho a la tierra y al territorio, a una vida digna de seres humanos.</p>
<p>Ya no es el imperio hispano-luso, son las multinacionales, las estructuras econ&oacute;micas neoliberales, los intereses del mercado, los nuevos poderes mundiales, los que crean diferencias abismales entre los ricos cada vez m&aacute;s ricos y pobres cada vez m&aacute;s pobres, que ahora son masas desechables, insignificantes, despreciables, efectos colaterales de una econom&iacute;a tremendamente injusta. A los nuevos conquistadores no les mueve el sufrimiento del pueblo, ni el destrozo de la ecolog&iacute;a, ni el avasallamiento de las culturas. Muchos han seguido y siguen dormidos en un sue&ntilde;o let&aacute;rgico profundo. Pero tambi&eacute;n han surgido voces prof&eacute;ticas y ha habido reacciones del imperio de turno, pues ha habido m&aacute;rtires.</p>
<p>La historia nunca se repite, el contexto pol&iacute;tico, social y eclesial ha cambiado profundamente, no s&oacute;lo desde tiempos de Montesinos sino tambi&eacute;n desde las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. En Am&eacute;rica Latina las dictaduras han dado paso a democracias, surgen algunos gobiernos de corte popular que, en medio de mil contradicciones y ambig&uuml;edades, buscan revertir la situaci&oacute;n de pobreza y discriminaci&oacute;n. Y es que en medio de la noche y del caos reinante, el Esp&iacute;ritu genera vida. El Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; activo.</p>
<p>En el contexto actual, para todos el grito de Montesinos en nombre de aquella primera comunidad de dominicos, tambi&eacute;n vuelve a resonar de nuevo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo est&aacute;is en tanta profundidad de sue&ntilde;o let&aacute;rgico dormidos? Tened por cierto que en el estado que est&aacute;is no os pod&eacute;is salvar&rdquo;. Es necesario cambiar de rumbo, despertarnos, tomar conciencia de que algo nuevo est&aacute; naciendo (cf. Is 43, 19), porque, hoy como ayer, el Se&ntilde;or quiere hacer todas las cosas nuevas (cf. Apoc 21,5).</p>]]></description>
    <pubDate>25 Nov 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Vivir es empezar</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=597</link>
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    <description><![CDATA[<p>Vivir es empezar. Aunque el proyecto judeo-cristiano, m&aacute;s marcado por la ganader&iacute;a y el nomadismo, que por la agricultura, no gusta de ser entendido como c&iacute;clico, &ldquo;todo vuelve&rdquo;, &ldquo;eternos retornos&rdquo;, sino en progreso continuo, es inevitable la dimensi&oacute;n c&iacute;clica que nos impone la Naturaleza y a la que atiende numerar nuestros d&iacute;as con a&ntilde;os. Decimos, &ldquo;un a&ntilde;o m&aacute;s&rdquo;. El progreso continuo no existe en lo fisiol&oacute;gico; pero s&iacute; debe existir en lo moral, en el camino hacia la perfecci&oacute;n o la santidad o la realizaci&oacute;n personal, y por lo tanto en lo que se refiere a nuestra relaci&oacute;n con Dios y con los dem&aacute;s. Pues bien,  ese esp&iacute;ritu de progreso ha de llevarnos a que un &ldquo;a&ntilde;o nuevo&rdquo;, no sea simplemente un &ldquo;a&ntilde;o m&aacute;s&rdquo;. Cada &ldquo;a&ntilde;o nuevo&rdquo; ha de venir con su novedad. Estamos ante un nuevo a&ntilde;o lit&uacute;rgico. Lo empezamos con el tiempo de Adviento. Este Adviento de 2011 ha de tener sus peculiaridades, no puede ser una simple reiteraci&oacute;n de otros advientos.  Sabemos que el Adviento es preparaci&oacute;n para la venida de Jes&uacute;s en Navidad. Pero Jes&uacute;s trae siempre novedades. Es importante que a lo largo de este tiempo las vayamos descubriendo. &ldquo;Cada d&iacute;a tiene su af&aacute;n&rdquo;, dice el libro sagrado. Cada adviento lo debe tener. Es el modo de superar la rutina que esteriliza y deja sin sabor los d&iacute;as, la fr&iacute;a rutina. Este adviento socialmente es adviento de crisis econ&oacute;mica, de hondas dificultades para vivir y sobrevivir de mucha gente. Es Adviento de Nueva evangelizaci&oacute;n. Es adviento del recuerdo y actualizaci&oacute;n del serm&oacute;n de Montesinos, es decir, de la proclamaci&oacute;n de la universal dignidad de todo hombre y mujer. Individualmente cada uno vive adem&aacute;s su situaci&oacute;n concreta, distinta de la de hace un a&ntilde;o. Jes&uacute;s en su nacimiento nos dice algo ante esas situaciones. Hemos de descubrirlas durante el Adviento. Asi se ha de vivir, no s&oacute;lo celebrar, el Adviento del 2011.</p>]]></description>
    <pubDate>21 Nov 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Lo que se promete, se debe cumplir </title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=596</link>
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    <description><![CDATA[<p>La virulencia de los ataques de la oposici&oacute;n contra el Gobierno durante el periodo pol&iacute;tico que est&aacute; expirando, acus&aacute;ndolo de promover la ruptura de la unidad de Espa&ntilde;a mediante el Estatuto catal&aacute;n y de obstaculizar la acci&oacute;n de la Justicia para impedir el esclarecimiento de la supuesta participaci&oacute;n de ETA en el atentado del 11-M, se han quedado cortas. Los casi cinco millones de parados han hecho innecesaria la b&uacute;squeda por el PP de motivos estramb&oacute;ticos para criticar a un Gobierno atrapado por la magnitud de la crisis, sus medidas ineficaces a la hora de combatirla y sus errores de diagn&oacute;stico y de pron&oacute;stico. Y as&iacute; la actual campa&ntilde;a electoral est&aacute; siendo aplastada por la magnitud de la crisis econ&oacute;mica y de las cifras del paro.</p>
<p>Por otra parte, el de los Programas Electorales es un aut&eacute;ntico g&eacute;nero literario no s&oacute;lo por su caracter&iacute;stico estilo, sino por la dudos&iacute;sima veracidad de sus contenidos y presunto cumplimiento: qu&eacute; se comprometen a mantener, a revisar, a recortar, a a&ntilde;adir, a reformar, ni c&oacute;mo lo financiar&aacute;n. En la actualidad los  de los partidos en contienda a lo &uacute;nico que proponen son medidas de austeridad y como m&aacute;ximo un bastante gen&eacute;rico plan reactivador, evidentemente sin promesas de m&aacute;s a m&aacute;s como en ocasiones anteriores.</p>
<p>Pero es que tradicionalmente el Programa Electoral del partido ganador de las elecciones (generales, auton&oacute;micas o municipales), despu&eacute;s no ha servido normalmente para mucho. Suele ser papel mojado. Sin embargo triunfe quien triunfe el 20-N y pasados los tradicionales &ldquo;100 d&iacute;as&rdquo; del nuevo gobierno, deberemos tomar la palabra y exigir que se cumpla su Programa Electoral.</p>
<p>Y es que lo que se dice se hace, o por lo menos se intenta hacerlo. Una democracia es tanto m&aacute;s madura cuanto mejor auditan los ciudadanos de modo cotidiano el cumplimiento de las promesas electorales y denuncian sus desviaciones, despu&eacute;s de un an&aacute;lisis de las memorias econ&oacute;micas -cu&aacute;nto cuestan y qu&eacute; cosas se dejan de hacer, alternativamente- de las medidas que se toman. En definitiva, en una aut&eacute;ntica democracia -y la espa&ntilde;ola no ya tan adolescente, aunque a veces act&uacute;e como tal- los ciudadanos debemos convertirnos en una especie de permanente Tribunal de Cuentas.</p>]]></description>
    <pubDate>11 Nov 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Volviendo al atrio de los gentiles</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=595</link>
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    <description><![CDATA[<p>Hace unos d&iacute;as me lleg&oacute; una carta; el Consejo Provincial me insertaba en una Comisi&oacute;n para el &ldquo;Atrio de los gentiles&rdquo;. Me qued&eacute; un poco sorprendido porque a estas alturas de la vida uno va saliendo de todos los atrios, aunque piensa que las nuevas generaciones deben hacer comisiones y discernir caminos nuevos de evangelizaci&oacute;n. De todas formas mi experiencia durante unos a&ntilde;os en Cuba dialogando con intelectuales no religiosos y sin embargo serios y honrados, me da pie para interpretar la expresi&oacute;n &ldquo;atrio de los gentiles&rdquo; que  Benedicto XVI  viene lanzando y ahora recogen los &ldquo;Lineamenta&rdquo; para el S&iacute;nodo de Obispos sobre &ldquo;La nueva evangelizaci&oacute;n para la transmisi&oacute;n de la fe cristiana&rdquo;.</p>
<p>Por lo visto &ldquo;el atrio de los gentiles&rdquo; en el templo de Jerusal&eacute;n era el espacio donde los paganos pod&iacute;an hacer oraci&oacute;n y encontrarse con Dios sin confesar  fe ni practicar los ritos de los jud&iacute;os. Pero estos tan fan&aacute;ticos religiosos como celosos comerciantes hab&iacute;an invadido aquel espacio con sus baratijas religiosas y venta de animales para sacrificios rituales. Viviendo la intimidad  con el Padre que a todos mira con el coraz&oacute;n, Jes&uacute;s reacciona: este espacio donde los paganos se encuentran con Dios es sagrado, y vosotros lo est&aacute;is convirtiendo en una cueva de ladrones.</p>
<p>Cuando alguna  vez vine de Cuba, en plan amistoso me preguntaban algunos hermanos dominicos: &ldquo;&iquest;a cu&aacute;ntos marxistas has convertido?&rdquo; Me re&iacute;a y sol&iacute;a  responder: trato de que ellos me ayuden a convertirme. Los que se llaman ateos muchas veces  rechazan a Dios porque  lo perciben injusto, y  denuncian al ateo que llevo dentro de m&iacute; mismo. Con el pretexto de evangelizar f&aacute;cilmente  transformamos a los que no creen como nosotros en objetos de persuasi&oacute;n. Y a nada que nos descuidemos confundimos nuestras baratijas religiosas con la experiencia cristiana  de Dios que a todos da fuerza y aliento. Dejemos que  las personas sigan &ldquo;en el atrio de los gentiles&rdquo;, y entremos en di&aacute;logo con ellos,  escuchando  su oraci&oacute;n peculiar, ofreciendo  a su tiempo nuestra propia experiencia de creyentes cristianos, y consider&aacute;ndonos unidos a ellos en esa humanidad, habitada ya por Dios, pero todav&iacute;a en b&uacute;squeda de la verdad  completa. Estoy sugiriendo la necesidad de que la Iglesia reconozca la consistencia teologal de este mundo moderno plural; y de que actuemos no tratando de imponer el evangelio desde fuera sino conectando con las semillas del Verbo que ya pujan en todas las personas y en todos los acontecimientos hist&oacute;ricos.</p>]]></description>
    <pubDate>7 Nov 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>Asís 2011</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=594</link>
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    <description><![CDATA[<p>En este mundo tan complejo y plural en lo pol&iacute;tico, en lo cultural y lo religioso, los elementos que forman parte de lo m&aacute;s profundo de nuestras diversas identidades son los que, en ocasiones, experimentamos m&aacute;s limitados a la hora de entablar, desde ellos, un di&aacute;logo con los otros horizontes de sentido con los que convivimos. La religi&oacute;n y, particularmente, la fe es uno de los m&aacute;s sensibles a esta experiencia que, a lo largo de la historia, hemos vivido, no pocas veces, m&aacute;s como una confrontaci&oacute;n dial&eacute;ctica que como un di&aacute;logo enriquecedor.</p>
<p>Algo de eso deb&iacute;a querer decir Benedicto XVI cuando alud&iacute;a en As&iacute;s a que hay concepciones de lo religioso que fundamentan formas de violencia que hacen de la religi&oacute;n una anti-religi&oacute;n, imposibilitando la paz y ocultando, con ello, el verdadero rostro de Dios.</p>
<p>Hace 25 a&ntilde;os, Juan Pablo II convocaba a los representantes de las religiones del mundo con este mismo prop&oacute;sito, y en su discurso de bienvenida expresaba su percepci&oacute;n acerca del tipo de reuni&oacute;n a la que invitaba: con aquello no se trataba de encontrar un consenso entre las distintas denominaciones religiosas, ni tampoco era cuesti&oacute;n de buscar una religi&oacute;n que las abarcase  a todas y evitase los conflictos. Se trataba de hacer un compromiso por la paz y para ello invitaba al di&aacute;logo y a la oraci&oacute;n. Despu&eacute;s de un cuarto de siglo, 300 representantes de las religiones y comunidades del mundo, as&iacute; como gente del mundo no creyente, se reunieron de nuevo para testimoniar el mismo deseo.</p>
<p>Si entiendo bien el gesto y su simbolismo esto supone, al menos, 3 cosas importantes que implican toda una transformaci&oacute;n:</p>
<p>La primera es asumir que embarcarse en esta tarea supone una actitud verdaderamente abierta y limpia de absolutismos. Se es consciente que no se tiene miedo a la diversidad, y se comprende que la paz nunca ser&aacute; posible sin el conocimiento del otro. El di&aacute;logo es eso ni m&aacute;s ni menos, es decir, es un di&aacute;logo de personas que desean conocerse en profundidad y est&aacute;n abiertas a ello. No es un di&aacute;logo de ideas &ndash;que tambi&eacute;n lo es- sino, fundamentalmente, de seres humanos que comprenden lo limitado de la visi&oacute;n de cada uno en un mundo tan complejo y amplio como el actual.</p>
<p>Segundo, la paz es algo que se recibe, y para ello tenemos que ponernos en situaci&oacute;n de poder hacerlo. Tenemos sobrada experiencia de que no siempre estamos en condiciones de aceptar la paz. Es la oraci&oacute;n y el Esp&iacute;ritu compartido lo que nos permite hacer un descubrimiento y llevar a cabo una  superaci&oacute;n: descubrimos que la paz es en un s&iacute;mbolo unificante que apunta a la trascendencia, y con ello superamos la visi&oacute;n de una religi&oacute;n autosuficiente. La paz hay que recibirla, merecerla, crearla y recrearla. Y esto no se logra legisl&aacute;ndola ni decret&aacute;ndola, s&oacute;lo recibi&eacute;ndola de forma compartida, y esta es una actitud que requiere conversi&oacute;n.</p>
<p>Tercero, eso supone un &ldquo;cambio&rdquo; en las ideas preestablecidas, de forma que permita a nuestra fe dialogar con &aacute;mbitos de creencias diferentes a las propias y que conviven junto a nosotros. Solo as&iacute; es posible descubrir lo diferente que hay en cada uno y gustar la novedad que enriquecer&aacute; y agrandar&aacute; nuestra fe. Esto es lo que nos mostraba el gesto de As&iacute;s: gente de fe profunda, que cree en la b&uacute;squeda sincera de los otros y que desea dialogar de la experiencia vital de sus diferentes creencias y asumir las consecuencias de ese di&aacute;logo.</p>
<p>Desear&iacute;a que no tuvieran que pasar otros 25 a&ntilde;os para reactualizar este gesto. Adem&aacute;s, &iquest;por qu&eacute; no tener el pr&oacute;ximo en Benar&eacute;s o en La Meca?</p>]]></description>
    <pubDate>31 Oct 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  <item>
    <title>El atrio de los gentiles y nueva evangelización</title>
    <link>http://www.dominicos.org/conAcento.aspx?idAcento=593</link>
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    <description><![CDATA[<p>La expresi&oacute;n la ha utilizado Benedicto XVI. Hace alusi&oacute;n al lugar del templo de donde Jes&uacute;s expulsa violentamente a comerciantes, que hab&iacute;an convertido un  &rdquo;lugar de oraci&oacute;n&rdquo; en un mercado de &ldquo;bandidos&rdquo;. El lugar era significativo, hasta &eacute;l pod&iacute;an acceder los no jud&iacute;os para orar, es lugar de oraci&oacute;n de quienes no tienen acceso a lo nuclear del templo. De quienes buscan  a quien nos trasciende sin conocer su nombre. Atrio de los gentiles hace alusi&oacute;n a la b&uacute;squeda de los no creyentes, por una parte y a  la acogida de ellos por los creyentes compartiendo objetivos. En resumen, atrio de los gentiles es espacio donde creyentes y no creyentes se encuentran &ldquo;como interlocutores en el contexto de un di&aacute;logo que nos descubre a todos unidos por la misma humanidad y en la b&uacute;squeda de la verdad de nuestra existencia&rdquo;, (Lineamenta para la asamblea sinodal sobre la nueva evangelizaci&oacute;n). El &aacute;mbito es de b&uacute;squeda, en el misterio. Para unos del &ldquo;Dios desconocido&rdquo;, para otros del Dios que su fe entiende como verdadero, sin salir del misterio. Desde el misterio ambos creyentes y no creyentes han de comprometerse en actuar ante evidencias: la existencia de una sociedad que con frecuencia deja de lado las dimensiones m&aacute;s definitorias de la condici&oacute;n humana, en busca de de ego&iacute;smos individuales o colectivos, y de satisfacciones buscadas a costa de olvidar lo esencial del ser humano: la verdad, el amor, la fraternidad universal.</p>]]></description>
    <pubDate>26 Oct 2011 00:00:00 +0100</pubDate>
  </item>
  </channel>
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