Semana Cuarta

Día Primero

A estas alturas, después de TRES SEMANAS de esfuerzo, de oración, es bueno sentir el gozo por todo el camino recorrido; por lo bueno que ha sido Dios conmigo.

Lee despacio el relato de San Lucas sobre los discípulos de Emaus: Lucas cap.24.

Intenta ser uno de ellos.

Tus dudas

En algún momento ¿arde tu corazón?

Medita despacio este trozo del Evangelio.

Escribe lo que sientes.

 

“Mándame ir a TI:

Me abres horizontes insospechados. Das  sentido a mi vida. Ensancha mi corazón para que te ame y te sirva.

Infunde esperanza: que nuestras inquietudes por las injusticias sean aquietadas algún día.

Juzgarás al mundo y nada se te escapará.

Tú das sentido a nuestro sufrimiento, a los sentimientos de impotencia, de fracaso.
“El que quiera venir en pos de Mi, niéguese a sí mismo.”

Tú nos sostienes en los momentos de debilidad, cansancio, desfallecimiento.
“Yo he vencido al mundo”
“El Espíritu Santo pondrá en vosotros las respuestas más convenientes”

Estás a nuestro lado, como estuviste al lado de los discípulos de Emaus, y partes para nosotros el PAN y la PAZ.”

 

Ojalá se abran nuestros ojos y le descubramos

en las cosas sencillas de cada día,

en los hermanos,

en la Eucaristía.

 

(termina la oración como siempre).