Semana Tercera
Día Cuarto |
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La
Iglesia sacramento de reconciliación.
La
Iglesia, señal e instrumento de la unión íntima de Dios y los hombres, de
la amistad de todo el género humano. Lo dice el Concilio en Luz de las
Gentes.
La
tarea de la Iglesia:
Anunciar
la reconciliación:
En medio de una sociedad
conflictiva.
La sociedad en la que vivimos no terminará en CAOS, sino en reconciliación.
El Padre Dios que nos acoge.
Leer
Apocalipsis 21,3-4.
Siempre tendremos conflictos, pero el destino no es el fracaso, sino la
reconciliación.
Realizar
la reconciliación:
Impulsarla,
hacerla posible. Hoy, ahora puede
ser una realidad en mi.
Dos
grandes tareas:
Vivir y educar en la dinámica
de COMUNIÓN.
Vivir
como hermano de todos los hombres.
Ser promotor de diálogo,
Sobre
todo con palabras que construyan.
Celebrar
la reconciliación:
Anunciar, realizar y celebrar
el perdón:
¡Qué
tres verbos más importantes para mi vida!
Se
celebra y se hace visible en
el sacramento de la reconciliación.
Tengo en mis manos la posibilidad de acercarme a dos fuentes de AGUA VIVA:
La reconciliación individual, con Dios.
La Eucaristía, que celebra
el perdón y promueve la unión y la caridad.
¿Qué me dice todo esto? Reflexiono-rezo
Tomo
alguna nota y recito las oraciones finales.

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