José Fernandez Moratiel,
continuador de los grandes orantes silenciosos y predicadores, ha sabido
desmenuzar en condicional el texto cálido de la Carta a Tito: "Apareció
la ternura y el amor de Dios", en treinta "síes
condicionales", desgranando para cada uno la Palabra de Dios, en un
lenguaje asequible, abrazador, cordial e íntimo, sin perder un ápice de su
dimensión abarcadora de los otros, del sufrimiento, del dolor, de las
debilidades.
E. Rodríguez,
dominica también, ilustra esos treinta "síes", con dibujos nada
alambicados, que para gentes más jóvenes, menos acostumbradas a la ascesis
del silencio, puedan contemplar con quietud y serenidad y dejar que el texto e
imagen les inviten a orar para así percibir la ternura y el amor de Dios en
sus vidas.


