• Señor Jesús, henos aquí, hermanos en la fe,
    consagrados a vivir en comunidad
    según el modelo que tú viviste
    en tu propia Sagrada Familia,
    y según el espíritu fundacional
    de nuestro Padre y Fundador común,
    Santo Domingo de Guzmán.
  • Te damos gracias por tu vida
    en intima unión con tu Padre en el Espíritu.
    Por pura misericordia
    te dignaste hacernos participes
    de tu intimidad con el Padre.
  • Y por inspiración de Santo Domingo
    nos has unido como Familia Dominicana,
    para compartir en común compromiso
    su vida y misión como corresponsables
    y con mutua complementariedad.
  • Únenos, Señor, y santifícanos en tu Verdad,
    hablando contigo y de Ti,
    y permítenos afianzarnos en nuestra vocación
    de predicar lo que contemplamos.