El estilo con que actúas y estás entre los tuyos condicionan su paz y su alegría. ¿No es verdad que son siempre niñerías lo que rompen la amable convivencia? No olvides que la dicha que buscas en la tierra no está fuera de tí. Si de veras ansías ser dichoso depón tu egoísmo y la soberbia. Tu mujer, tus hermanos o tus padres bien merecen de ti cualquier esfuerzo.
José Luis Gago, OP