MENSAJE DE NAVIDAD 2005

 

 

Fr. Carlos A. Azpiroz Costa, O.P.

Maestro de la Orden

 

 

Mensaje de Navidad 2005

"Annuntio vobis gaudium magnum "

 

 Hemos escuchado esta frase multiplicada a través de los periódicos, internet, radio y televisión a partir de la tarde del 18 de abril pasado cuando se anunciaba al mundo la elección de Benedicto XVI. Son palabras que adquieren un significado especial en el tiempo navideño, recordando a los ángeles que anuncian a los pastores de Belén una gran alegría (Cf. Lc. 2, 10).

 En medio de las miserias de un tiempo que parece presentarse tan oscuro, después de un año cargado de eventos trágicos –desastres naturales y guerras- la estrella de Belén sigue brillando, aún hoy.

 Hace 800 años, hacia fines de 1205, Domingo y Diego culminaron su segundo viaje a Las Marcas en embajada regia. Su servicio diplomático fracasó y cuentan los biógrafos de Nuestro Padre que, de regreso a Castilla, pasan por Roma y Cîteaux donde Diego solicitó vestir la cogulla blanca... A principio de marzo de 1206, se dirigieron a Montpellier donde hallaron a 12 abades cistercienses, presididos por un legado pontificio, reunidos con la jerarquía eclesiástica de la zona para promover una campaña de predicación... Diego les propuso la forma de predicación apostólica, en pobreza evangélica, con austeridad de medios, y acentuando la fuerza del ejemplo. Diego y Domingo no sólo lo aconsejaron sino que comenzaron a practicarlo. Desde entonces Domingo comenzó a llamarse simplemente fray Domingo. Diego tenía que regresar a Osma. Domingo prefirió continuar en su puesto de predicador. La «Predicación de Jesucristo» preconizada por Inocencio III en 1204, se había convertido en una realidad.

 La misión que los llevó más allá de los Pirineos no pudo ser cumplida... sin embargo el Señor había sembrado una semilla que daría abundante fruto. Partir más allá de las fronteras del mundo conocido, de Osma y su entorno, cambió definitivamente la vida de Diego de Aceves y Domingo de Guzmán ¡y –por qué no decirlo- cambió la nuestra!

 Conocemos la historia... Pero a 800 años el anuncio gozoso del evangelio a los pobres y la itinerancia dominicana continúan hoy señalándonos el camino como la estrella de Belén.

 Como mensaje de Navidad, vaya una historia real fecunda en la esperanza. Por eso repito a toda la Familia Dominicana: Annuntio vobis gaudium magnum!

 Hace 40 años, el Concilio Vaticano II promulgaba el decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia (7.12.1965). El decreto se refiere también al deber misionero de las comunidades contemplativas, exhortando a estas a fundar monasterios en los países de misiones (Ad Gentes 40). Invitadas por el Obispo local, fieles a su vocación dominicana contemplativa y a este espíritu de renovación conciliar, las monjas de la Federación de Santo Domingo en España iniciaron generosamente la fundación de un Monasterio en la diócesis de Bethlehem (en la localidad de Senekal) Sudáfrica.

 El 9 de marzo de 1985 la Santa Sede autorizó a esa Federación dicha fundación. Siete monjas procedentes de varios monasterios formaron parte de la primera comunidad. La primera Vicaria, Sor María Isabel, falleció en un accidente en agosto de 1987. Otras regresaron por diversos motivos. El 13 de febrero de 1988 se bendijo el Monasterio y se estableció la clausura.

 Con el correr de los años, ante la situación de las comunidades contemplativas en España, la Federación de Santo Domingo no pudo garantizar, como hubiese deseado, un número suficiente de monjas para la esperada erección canónica del monasterio conforme a las Constituciones. En tanto, tres monjas africanas se incorporaron a la comunidad, dos de Sudáfrica y una de Mozambique.

 En los últimos años se inició un diálogo con la Federación intentando salvar la fundación con la ayuda de otros Monasterios de África. El proceso no se preveía fácil. En todo el continente africano existen por ahora 6 monasterios autónomos y 2 fundaciones (Senekal y Kwito Bié en Angola). Los monasterios son muy distantes entre ellos y en diversos países. Además de las lenguas locales que muchas monjas hablan, las lenguas “oficiales” de las comunidades son: inglés (Senekal en Sudáfrica, Nairobi en Kenya y Bambui en Camerún); francés (Rweza en Burundi; Douala y Toumi en Camerún) y portugués (Benguela y su fundación en Kwito Bié, ambos en Angola).

 El pasado mes de abril, se reunieron en Senekal, las prioras de los Monasterios de África. Ellas decidieron dar los pasos necesarios para poder sostener el Monasterio Saint Dominic de Senekal. El sostén de la Familia Dominicana sudafricana fue muy importante para ello.

 El Monasterio Corpus Christi de Nairobi, Kenya, aceptó el compromiso de sustituir a la Federación de Santo Domingo en la responsabilidad de sostener el futuro del Monasterio de Senekal. Además de las tres monjas africanas de la comunidad de Senekal, se sumaron a la “refundación” dos monjas del Monasterio de Nairobi y otras dos del Monasterio Saint Dominic de Bambui en Camerún.

 A partir del 1º de agosto se encuentran en el Monasterio de Nairobi las siete monjas que intentarán continuar la fundación: Sor Visitación, Sor Francis (ambas sudafricanas) y Sor Dolorosa (de Mozambique) –las tres pertenecen a la comunidad de Senekal-; Sor Judith-Mary y Sor Ermelinde, nacidas en Camerún e hijas del Monasterio Saint Dominic en Bambui, Camerún; Sor Joyce Rita y Sor Mary Rose, nacidas en Kenya e hijas del Monasterio de Nairobi.

 Ellas se preparan intensamente para continuar el sueño iniciado hace más de 20 años por otras monjas. Si Dios quiere, el 2 de febrero próximo, fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo y Jornada de la Vida Consagrada, iniciarán la vida en común en el Monasterio Saint Dominic de Senekal, Sudáfrica.

 Será un día de Fiesta para todos. En ese monasterio las esperan las cinco monjas que, entonces, podrán regresar a sus respectivas comunidades en España. Lo harán con la alegría de haber sido fieles a una historia preñada de esperanza en ese rincón de Sudáfrica. Así es la itinerancia dominicana, unos damos a otros el “testimonio” como en las carreras de relevo.

 Vaya la gratitud de la Orden a estas nuestras hermanas contemplativas, son la raíz oculta de la predicación dominicana. Estas hermanas, nacidas en países tan diversos como España, Sudáfrica, Mozambique, Kenya y Camerún, desde su pobreza han ofrecido su vida como ofrenda a Dios. Como Domingo y Diego han aceptado viajar más allá de las fronteras para dar a luz algo nuevo.

 En el 2006 se cumplirán los 800 años de la fundación del Monasterio de Prouilhe. En cierta manera podemos decir que es la primera comunidad de la Orden. La Providencia así lo ha querido. Esta historia real que hoy relato se suma a la de los inicios de la Orden.

 En muchas ocasiones pensamos que somos muy diversos, que no podemos afrontar en colaboración la iniciativa de una presencia en otras geografías, en otras culturas para anunciar el Evangelio a todas las naciones. Nuestras hermanas contemplativas nos vuelven a enseñar por dónde hemos de caminar...

 Annuntio vobis gaudium mágnum: en la diócesis de Bethlehem de Sudáfrica, Dios ha vuelto a visitarnos.

 ¡Feliz Navidad para todos!

  

Fray Carlos A. Azpiroz Costa OP

Maestro de la Orden

 

Roma, 21 de noviembre de 2005

Memoria de la Presentación de María al Templo

Jornada Pro Orantibus por la vida contemplativa