VI Encuentro Internacional
"Para que al mundo no le falte el Evangelio"
Roma
Agosto 2.000

 

Crónica del Encuentro

 

Una experiencia de VIDA...

Para algunos de nosotros era al primer Encuentro Internacional al que asistíamos, otros eran más veteranos, y la verdad, es que eso crea cierta excitación, algo de nervios; y sobre todo también genera esperas e ilusiones. ¡¡Por si fuera poco teníamos que dar un taller!!

A esto podemos añadir que el viaje hasta Roma era en sí una experiencia que todos esperábamos; por los momentos de compartir, que fueron muchos puesto que íbamos siete en una misma furgoneta, por los lugares nuevos que íbamos a ver,..., pero sobre todo, había algo en el viaje que lo haría especial, y así fue; durante nuestro viaje iríamos parando en el mayor número de casas dominicanas que pudiéramos según lo fuera permitiendo el tiempo. Teníamos especial intención de pasar una noche en Fanjoux con las Hermanas/os Dominicas/os del Cordero. Y, la verdad es que resulto ser un momento muy emotivo dentro del viaje.

Llegamos a la hora de las vísperas y celebramos con ellas/os una eucaristía en plena campina francesa aprendiendo de su contemplación, de su opción radical de pobreza evangélica, que por lo menos a
nosotros nos recordó que "no necesitamos tanto para vivir", que nunca viene mal que nos lo recuerden.

También fueron momentos bonitos y de sentirnos acogidos los que pasamos con las hermanas de Prulla, aunque sólo fueron unas horas.

En Gavinanna, las hermanas dominicas nos acogieron tanto que nos sentimos como en casa, incluso nos llenaron las alforjas con nutela (nocilla). En definitiva, pudimos comprobar la acogida de la verdadera Familia Dominicana.

De la otra gran parte del viaje, que es el Encuentro Internacional, nos han quedado varias cosas; la primera es..., que aunque sólo fuimos unos pocos, en todo momento era como si todos estuvierais all, siempre habiía algo que nos hacía pensar en los que no pudisteis venir. De la misma manera, nos dimos cuenta de la importancia que tiene asistir, porque realmente se hablan cosas que nos incumben a todos y es necesario que nuestra voz se oiga, tenemos que expresar claro y sin miedo aquello que nos da el sentido de ser cristianos y además cristianos dominicos, asistir también para aprender de la participación de otros hermanos/as nuestros, para hacer eco de nuestros sueños para la Orden de Domingo, así como también para conocer cuál es el apoyo que nuestros hermanos/as religiosos/as nos ofrecen. En definitiva, para vivir como verdadera familia que necesita verse, escucharse, hablarse, onreírse,....incluso conocerse.

Asimismo, hemos de reconocer que el asistir al Encuentro nos ha aportado también dosis de realismo que nos van ayudando a conocer la realidad, valga la redundancia, de esta nuestra Familia Dominicana, y que nos permite trabajar más concienciada y más concienzudamente para buscar siempre la VERDAD sea la que sea", como Javier Espinosa (MJD-Atocha) manifestó en una de sus intervenciones.

La segunda cosa que tenemos, creo, todos clara es la certeza de que ahora nuestros corazones están más llenos de gente que antes, y que ahora, como dice Pilar Bravo (MJD-Chile): "Más personas forman parte de nuestra vida", pero que tardaremos un tiempo en volver a verles, es decir, que también nos queda la morriña de tantas y tantas personas que sería imposible enumerarlas a todas ahora.

De cualquier manera, lo que os intentamos transmitir es que la experiencia merece la pena porque es VIDA, y como tal, tiene momentos de gran alegría, y otros no tan alegres, pero que son los momentos en los que se nos pasa la pelota para que reflexionemos acerca de nuestro compromiso y nuestra responsabilidad para con los hermanos/as que comparten su vida con nosotras/os.

Esperamos que con estas líneas os podáis hacer una idea de cuanto hemos compartido en Sasonne, y esperamos que se os hayan puesto los dientes largos, tanto que al siguiente encuentro no podáis dejar de ir.

Un abrazo y un beso fuerte,

 
 Autor:  Ana y Fer (El Levantazo)