V Encuentro Nacional
"Gratis lo habéis recibido..."
Ocaña
Noviembre 1.998

 

Crónica del encuentro

 

Una vez más, aunque cada vez sea nueva, volvimos a reunirnos en el convento de los frailes en Ocaña, (que ya es indudablemente nuestro también y donde la acogida y la estancia es siempre agradable y fraterna), para compartir y vivir intensamente nuestro común carisma dominicano.

Se hace muy difícil condensar sobre el papel todo lo que allí junt@s experimentamos, vivimos y compartimos (y más teniendo en cuenta que éste fue un "encuentro hormigonera", debido a la gran cantidad y variedad de información, formación y vida que mutuamente nos transmitimos); así que a quienes no pudieron asistir les recomendamos que, mejor, pregunten a quienes tuvieron la suerte de estar allí presentes.

Aquí, de momento, trataremos tan sólo de esbozar el cuadro del encuentro con unas cuantas pinceladas.

Lo primero a destacar fue el reducido número (en comparación con otros encuentros) de asistentes. No llegábamos siquiera a l@s significativ@s 72 del primer encuentro. Sin embargo, tras el posible pesimismo y abatimiento iniciales, llegaron la serenidad y el optimismo. Al fin y al cabo, aquello era fiel reflejo de la realidad del MJD en España hoy.

Tanto por la cantidad... como por la calidad. Y es que tal vez seamos menos, pero l@s que quedamos (y parece que l@s nuev@s que llegan) nos sentimos (y comportamos) cada vez más madur@s, comprometid@s y "empapad@s" (hasta los huesos) del carisma dominicano.

Significativa fue también la numerosa presencia (en proporción) de frailes y hermanas, o aspirantes a ello. Es algo que echábamos en falta: una mayor implicación y participación, de igual a igual, de miembros jóvenes de todas las ramas y grupos que formamos la Familia Dominicana- Confiamos en que quienes asistieron se sintiesen y sientan plenamente identificad@s miembros y parte de derecho y de hecho del MJD; y en que con verdad podamos decir de éste que es fiel reflejo de toda la FD.

Hay que reseñar también la presencia de personas que asistieron al nacimiento y primeros pasos del MJD con las que parecíamos haber perdido contacto, y que reaparecían ahora con renovada energía ilusión. La misma que traían (junto con su curiosidad) quienes por primera vez venían a compartir con nosotr@s.

Parecían reunirse, pues, las condiciones perfectas para retomar el camino, resurgir y renacer con fuerza, tras un aparente periodo de "crisis" (algo normal en todo proceso de crecimiento y maduración ¿no?) Esa ilusión tenían quienes lo habían organizado... y las expectativas quedaron suficientemente satisfechas.

En la evaluación final alguien dijo:

"Se ha reunido la comunidad en sí"


Esta es la mejor expresión y resumen de lo que allí ocurrió. No éramos simples amig@s que se reunían para compartir anécdotas y experiencias (que también lo fuimos y lo hicimos). Se notaba un "algo más". Un compartir más profundo, unos lazos más estrechos, relaciones auténticamente fraternas, cimentadas en oraciones, estudios y misiones comunes y compartidas. Se palpaba que el MJD es "comunión de comunidades" , mas allá (y mas acá) de las distancias geofráficas y de las deficiencias y limitaciones los grupos y l@s individu@s.

Se pretendía hacer un breve alto en el camino para recapitular nuestro trayecto, asimilar los últimos logros conseguidos (y sus consiguientes compromisos) y asentar cimientos. Siguiendo el símil que nos proponían Mariela Mª Carmen, se trataba de nuestro paso de la adolescencia a la madurez.

Fue por eso que tratamos de retomar nuestra historia y lo que había sido el MJD en nuestra vida, para tomar conciencia de lo que es hoy y empezar a realizar lo que queremos que sea mañana.

A todo esto nos ayudaron los testimonios de Javi Saavedra, como quien lleva en esto desde principio, y lo ha hecho vida en su vida; de Paco Collantes, como fraile, sacerdote y párroco de una parroquia a quien el MJD ha revitalizado, y de Cristina Fernández como miembro del MJD con esperanza, ilusión y confnlanza en el futuro.

Antonio Luis Ferreira y Fernando Nieto, como jóvenes frailes, nos plantearon dónde deberíamos situarnos con respecto al mundo que nos rodea, y nos presentaron los siguientes retos o líneas de acción:

- ¿Es el anuncio de la buena Noticia el centro de nuestro interés en el grupo?
- Formación teológica y social.
- Crear o ampliar espacios de vida comunitaria.
- Potenciar la vida comunitaria y personal.
- Adquirir un compromiso social
- Atender también a las necesidades internas del grupo y sus miembros.
- Cuidar la metodología y las dinámicas de trabajo.
- Movilizar a l@s mojas, frailes, hermanas y aspirantes a ello.

Mariela Martínez y Mari Carmen Román también nos compartieron su experiencia y su vivencia del MJD como jóvenes religiosas, desde su congregación y su grupo. Hicieron hincapi&eoacute; en la generalidad y aparente relatividad del Movimiento y por eso, en los retos que también nos plantearon, pidieron:

- Una mayor definición y claridad en la identidad.
- Colaboración e integración entre los diversos grupos.
- Un mayor compromiso de vida.
- Integrar bien los cuatro pilares en nuestras vidas y grupos.
- Cuidar y tomar en serio la formación (con el compromiso y la implicación de l@s monjas, frailes y hermanas).

Fr. José Antonio Alvarez nos habló de una manera más amplia acerca del compromiso. Del compromiso con el anuncio y realización de la Buena Noticia, del compromiso de l@s jóvenes hacia l@s jóvenes, de la formación de la conciencia comprometida y del compromiso de la importancia de la comunidad para el compromiso de la concreción y realización del compromiso ...

Para ayudarnos a tomar conciencia de parte de la realidad en que se encuentra el MJD "más allá de nuestras fronteras", Miguel Peiro, (que represent6al IDYM en el capítulo General de los frailes este verano) nos presentó los textos de las actas de dicho capítulo que hacen referencia a nosotr@s. Es un gran paso ser reconocid@s como "miembros de la FD". Aunque también implica una mayor responsabilidad por nuestra parte.

Mº Dolores Bueno (que nos representó en la Reunión de Representantes del IDYM en el Encuentro Internacional de este verano) nos dio una visión de lo que "se cuecen" a nivel internacional. Nos habló de un rápido crecimiento, de una mayor coordinación y colaboración...

Pilar del Barrio (secretaria del IDYM) completó la información anterior, añadiendo algunas novedades, unas pinceladas del Encuentro del cono sur americano, y el resultado de sus pesquisas en busca de lugares de cooperación.

Finalmente, David del Cid trató de recapitular y replantear algunos de lo retos que eatán frente a nosotr@s:

- Vivir en FD (Crear conciencia, contactar, colaboración, aportar)
- Recrear o revitalizar el MJD.
- Ayudar a nacer y formarse a otros grupos de l MJD.
- Formarnos a nosotr@s mism@s
- La posibilidad de establecer comunidades de vida mixta.

Asimismo nos presentó la encuesta para tomar conciencia y evaluar la realidad de los grupos locales y del MJD a nivel nacional.

Tambien tuvimos momentos (como siempre, escasos) para compartir en pequeños grupos, para evaluar y para hacer una breve puesta en común. (por supuesto también funcionó el "diálogo de pasillos").

La liturgia (oraciones y eucaristia) fuew sencilla, pero muy cuidada, profunda y acorde con lo que vivimos día a día.

Y, cómo no, hubo también lugar para la distensión y el entretenimiento, para compartir unos dulces, junto a la labor, proyectos y vida de algunos grupos (incluso ausentes); y para ser un tanto "superficiales" asistiendo en primera línea a la boda del año.

La despedida (siempre triste) no lo fue tanto esta vez, porque sabíamos perfectamente que se trataba de un "hasta luego", pues son muchos los proyectos y tareas que nos unen y reunen.

De hecho, no nos separamos.
Estamos más unidos que nunca.

 
 Autor:  David del Cid