CARTA ABIERTA A LA FAMILIA DOMINICANAQueridos hermanos y hermanas en Cristo y Santo Domingo:
Nosotros, reunidos en el IV Encuentro Internacional del Movimiento Juvenil Dominicano este año celebrado en León, España, os envíamos un cordial saludo a todos nuestros hermanos y hermanas por todo el mundo.
Dominicos - laicos, laicos profesos, hermanas, monjas y frailes - de cuatro continentes y veintiún países, se han reunido para reflexionar sobre el lema: "Bebiendo De Nuestro Propio Pozo". Nuestros diez días de peregrinar juntos empezaron en Caleruega, lugar de nacimiento de Santo Domingo, donde bebimos del pozo para simbolizar nuestra reflexión y profundización en la riqueza de nuestra tradición dominicana que nos vivifica y nos inspira para predicar el evangelio dentro de/y a las distintas culturas y situaciones de vida en las cuales vivimos y trabajamos. Igual que todas las familias que regresan a su casa de visita, celebramos, contamos historias, compartimos la comida y nos regocijamos al renovar viejas amistades y conocer nuevos amigos. Sin embargo, fieles a nuestra tradición de Familia Dominicana, después de descansar un rato nos pusimos rápidamente en camino hacia León para comenzar nuestro tiempo de vida en común, marcada por la oración, el estudio y la predicación.
El gozo de estar juntos ha sido realzado por la presencia de nuestros hermanos Timothy Radcliffe (Maestro de la Orden), Jean-Jacques Pérennès (Socio para la Vida Apostólica) e Yvon Pomerleau (Socio para la Familia Dominicana). La triste noticia de la muerte de nuestro hermano Pierre de Claverie OP en Argelia nos horrorizó y nos conmocionó pero también nos permitió concentrarnos con más fuerza en la necesidad, siempre presente, de predicar el evangelio de justicia y paz sin concesiones ni miedos. Su vida, como la de tantos otros en la gran tradición de la Familia Dominicana, nos inspira a seguir adelante con esperanza, proclamando los valores del reino de Dios a un mundo que anhela sanación.
Durante nuestro encuentro hemos celebrado y estudiado el surgimiento simultáneo e independiente de Movimientos Juveniles Dominicanos por todo el mundo. Jóvenes en todas partes del mundo están descubriendo su identidad de dominicos y van encontrando un hogar espiritual dentro de la Familia Dominicana. Alimentados por una vida de oración, estudio y comunidad se están capacitando para colaborar plenamente en la vocación de la Orden entera de predicar la Buena Nueva. De una forma especial este encuentro ha afirmado la verdadera y auténtica identidad dominicana de estos jóvenes laicos. Recordamos las palabras del Maestro: "Os animo a ser jóvenes y a permanecer jóvenes, buscando constantemente el lenguaje apropiado para predicar a culturas contemporáneas. Toda la familia necesita vuestra creatividad y coraje en nuestras tareas comunes."
El encuentro también reconoció el surgimiento de estos nuevos movimientos como don del Espíritu Santo para toda la Familia Dominicana y para la Iglesia. El encuentro afirmó la necesidad de buscar y encontrar formas de fomentar el crecimiento y la maduración de estos nuevos movimientos con vistas al futuro.
En nuestro encuentro hemos estado profundamente conscientes de tantos dominicos, hermanas y hermanos en todo el mundo que trabajan en situaciones extremadamente difíciles. A los que predican sin cansarse, a los traspasados por el dolor, a los pobres y oprimidos, les envíamos un mensaje de solidaridad y una palabra de ánimo. En los momentos de decepción y desilusión os invitamos a beber profundamente del pozo de nuestra tradición y a que encontréis la fuerza y el entusiasmo para poder seguir los pasos del fraile alegre, Santo Domingo.
Al leer esta carta, nuestra esperanza es que algo de la alegría y el espíritu que nos ha animado en nuestro encuentro, os inspire y os anime a vosotros también. Que el agua viva que nos ha alimentado aquí os sostenga para que, juntos, sepamos seguir como familia para alabar, bendecir y predicar.
