Ya he dicho antes que no soy demasiado conocedora de otras comunidades. Si omito algo es porque no me ha llegado la noticia.
Acogida y celebración. Es verdad que muchos monasterios han tomado un talante más abierto desde hace algunos años. Cada comunidad podría valorar concretamente, si esta apertura ha mejorado su disposición para orar.
Los frailes. Creo que los frailes son siempre muy bien acogidos en nuestras casas, con mucho cariño, como a hermanos de verdad. Claro que normalmente siempre venís a dar. Si algo necesitáis de nosotras, si algo os molesta o enfría la relación podéis decirlo, somos hermanos, lo mejor es relacionarse con respeto y libertad.
A la hora de colaborar en la predicación, vosotros estáis más informados y podéis tomar la iniciativa; pero en las “celebraciones” es donde necesitamos vuestra ayuda. Creo que estamos dispuestas a mejorarlas de modo que, algunas veces, no sean sólo para nosotras mismas. La Eucaristía del domingo, en nuestro convento es una asignatura pendiente que deberíamos revitalizar.
Un grupo que acude a nuestra misa dicen que “se sienten arropados por aquellas quince vidas que atestiguan, que hacen visible, la entrega de Jesús, como pan repartido a los necesitados”. (Así me lo dijo un joven, ya mayor, hace muy poco.) Pero, cuando ha predicado un dominico, los seglares lo notan y lo comentan. Estamos en Xàtiva y es mucho el tiempo que se os pediría; ¿pero podríamos intentar, de algún modo, suplirlo o resolverlo?
Nuestros Laudes y Vísperas, tal como están, tan apropiados a nuestra vida meditativa, a los seglares que no acostumbran a rezar así, les llama a una postura pasiva. Nos oyen rezar y les gusta, pero no es su modo de orar. Esta es también la experiencia de otros conventos; necesitan algo más suyo.
En esta Pascua, -después de asistir a un encuentro en el monasterio de Manresa, preparado con otros religiosos- una monja de mi comunidad, -en colaboración con jóvenes seglares- organizó una celebración pascual y festiva para invitar a un “encuentro oracional” entre todos los diversos grupos que vienen al convento. Fue un éxito de asistencia, de alegría y de petición de más. Todos colaboraron. Invitamos al P. Vicente Grau que centró, con pequeñas intervenciones, lo más importante de la fiesta. Los seglares concluyeron que estas celebraciones festivas son también necesarias para los cristianos.
Otros seglares de “Encuentro Matrimonial” celebraron en nuestra Iglesia, con nosotras, su reunión mensual con Eucaristía. Esto creó unos lazos de amistad y posterior relación; oramos por sus problemas, los hemos escuchado varias veces que lo han pedido, los conocimos a través de su asistencia al eneagrama, y ellos conocieron en posteriores encuentros nuestro interés y reconocimiento hacia ellos como cristianos activos.
Estos encuentros revitalizan nuestra vida de oración.
Dominicos seglares. En Xàtiva, desde siempre, los dominicos seglares tenían su casa en el Convento. Hoy en mi comunidad ésta atención la realiza como siempre el P. Promotor y tres hermanas.
Tenemos celebraciones de la eucaristía, a las que vamos todos; otras veces conferencias del Padre Vicente Grau, a las que asisten las promotoras enlace. Éstas se ocupan del tú a tú entre los seglares.
Las hermanas luego nos cuentan… Está creada una relación familiar entre la comunidad contemplativa y los seglares dominicos. Si hace falta una información sobre la Orden etc. y el padre no puede venir, lo prepara una hermana.
Creo que, de acuerdo con los seglares dominicos, también esta relación podría ser mejorable por parte de los monasterios; teniendo en cuenta la situación actual de cada comunidad. En nuestro caso
Hay además otros modos de acoger en los Monasterios.
En nuestra comunidad de Xàtiva atendemos a grupos de seglares cristianos que nos piden colaboración.
* Os presento la información de una hermana de mi comunidad. Lo que dijo, de ella misma y de nosotras, en una reunión parroquial:
- Aquí se nos conoce como monjas de oración; la gente lo sabe, muchas personas y familias nos piden que recemos por ellos, por algo concreto de su vida. Esto lo hacemos. Ponemos vuestras necesidades en las manos del Señor; y nuestros deseos de ayudaros también.
- Es cierto que hay otro aspecto en nuestra oración real, que parece desconocido generalmente: pedimos, pero luego, en la oración, nos paramos a escuchar. Dios tiene cosas que decirnos sobre nuestra vida diaria, sobre su ajuste con el designio de Dios. Escuchando, aprendemos sobre aquello que pedimos, y el cómo poder realizarlo bien, nosotras y vosotros…
Luego, después de un prolongado contacto con Dios, podemos comunicar lo aprendido en la oración a quienes lo solicitan.
* Respuesta de otra hermana, al recibir un premio local a la ayuda ciudadana, en un ambiente menos religioso.
- ¿Qué hacen ustedes por los demás?
Respuesta: - Hemos abierto, “un poco”, las puertas de nuestro Monasterio a quienes nos necesitan. Pero sobre todo les hemos abierto nuestro corazón.
Estas respuestas, creo que definen bien lo que venimos haciendo.
Entre nosotras, los contactos con grupos cristianos, siempre han partido del grupo seglar por alguna necesidad circunstancial. La gente sabe que, si vienen trataremos, de ayudar: en lo material, en cederles una dependencia, en prepararles una colaboración escrita, (hemos preparado varias para la prensa local), un favor, un consejo… Sobre todo procuramos mucho respeto y cariño… Es ya una tradición comunitaria.
*Intentaré concretar las cosas que vamos haciendo por los demás desde hace mucho tiempo.
Ha costado que la Comunidad las asumiera como propias, pero muy poco a poco han ido abriéndose paso. Ya hemos comentado antes lo arraigado que está en nosotras las monjas lo de “solo contemplativas” y es difícil comprobar que el amor al otro, dentro de un orden de prioridades, no sólo no impide, sino que apoya, y puede vivificar, la oración. A veces lleva años entenderlo
Predicación. En nuestra comunidad una hermana atiende a grupos de jóvenes en la temporada en que lo han pedido en diferentes ocasiones. A veces preparan ellos el comentario personal al evangelio. Otras veces aceptan un esquema preparado por la Hermana. Luego todos comentan. La hermana se supone que lo ha estudiado más, y, sobre todo, ha intentado más seriamente ponerlo en práctica. No suelen entender una religión desde arriba, de normas celebrativas y morales. Tienen una palabra que decir, y quieren decirla. Aceptan y desean una interpretación razonada y asequible del evangelio.
Saben muchas ciencias, y muchas cosas…, pero respecto a vivir, a solucionar problemas correctamente…, manifiestan que lo tienen difícil, que no saben cómo hacer.
Después, todo esto resuena en nuestra oración y la vivifica:
“…Me da lástima de esta gente porque andan como ovejas que no tienen pastor…” Madres cristianas se quejan de que a sus hijos no les interesa lo religioso…; no hemos encontrado el lenguaje adecuado que ellos entiendan…:
O el momento adecuado en que lo piden…
O quizás el testimonio de una vida que a ellos les gustara seguir….
Yo, cuando veo monjas, que las hay, y muchas, tan buenas, tan preparadas para dar la vida a favor del otro que las necesita, sólo se me ocurre una petición: Ustedes que caminan hacia la vida: ¿no sería bueno que se dejasen ver…?
* También vienen al convento un grupo numeroso, más constante, de personas adultas. Se reúnen cada semana con la monja. Es gente que busca de verdad ser cristiana y ser feliz.
Preparamos los temas según las necesidades que van surgiendo en los grupos.
Hemos comentado libros de teología; algunos de psicología (con este tema se llena la sala); pero lo que más tratamos ya hace tiempo es el evangelio; primero apoyados en algún exegeta que nos ayudara a aplicar el evangelio a nuestra vida; luego ya, cada vez más, vamos directamente, al evangelio.
Repartimos unos esquemas que nos sirven de guía. Hacemos comentarios abiertos al diálogo. Durante la semana cada cual, en la oración, intenta aplicarlo a su vida real, y en la reunión siguiente comenzamos por una puesta en común
* También hemos hecho talleres de oración. Quieren aprender a orar y lo consiguen. Más del sesenta por cien ora en su casa diariamente. Sin una catequesis previa les resulta difícil la oración personal y el aplicar el evangelio a la propia vida, para mejorarla, siguiendo a Jesús.
* Hay una biblioteca en la sala de reuniones, mayoritariamente religiosa, que financian ellos mismos. Leen bastante. Unos a otros se animan y se ayudan a escoger los libros.
Todo esto crea una amistad y una convivencia hermosa entre cristianos.
* Otra monja, dos veces al año, imparte cursos de conocimiento personal a través del ENEAGRAMA. Eso tiene un éxito rotundo. Se matriculan con antelación y siempre rebasan el cupo de entrada.
Hay un pequeño grupo de apoyo, primero avisaban de tú a tú, y en poco tiempo se han multiplicado los asistentes, vienen cristianos y muchos alejados de la religión. Ahora el grupo de apoyo controla las entradas, preparan fichas, adecuan el local, etc.
La monja es artista, prepara las clases con mucha profundidad y belleza. La gente está encantada. Como final les regala el evangelio y les dice que ella ha llegado a donde está por ese camino.
* Estos cursos y reuniones dan pie a innumerables encuentros personales, el tú a tú. La gente es respetuosa con los deberes conventuales de las hermanas y les gusta que mantengamos nuestros rezos, nuestra relación con Dios, que al fin ven que es la fuente de nuestra alegría.
Todo esto anima a vivir, a encontrar un sentido alegre a nuestra vida escondida, a nuestras carencias, y empuja a alabar al Señor con alegría por sus dones.
* También acogemos a emigrantes que acaban de llegar y no tienen casa ni conocidos. Dos hermanas los atienden repartiendo el pan material. Un grupo de seglares agencian los alimentos, un grupo más grande colabora económicamente. Otra hermana les enseña español. Se sienten valorados y se crea amistad. Si tienen otra necesidad de papeles etc., los ponemos en contacto con jóvenes seglares que los atienden y acompañan gratuitamente.
Todo esto, así enumerado, parece que no hacemos otra cosa. Pero en la vida real… Cada hermana se cuida de su parte y la comunidad sigue su vida
El eneagrama se imparte dos veces al año. Lo realizan una hermana y los seglares. Las reuniones semanales, la atención a los emigrantes, todo, lo realizamos en el tiempo del estudio o del trabajo, de acuerdo entre las hermanas y supervisado por la priora. La vida de estudio y oración no queda mermada, al contrario intercedemos con más fuerza, viva, real; son cosas concretas que hemos experimentado. Estudiamos con más sentido, es para alguien. Podemos ver a Dios por todas partes. El “conmigo lo hicisteis” llena la vida. Descansamos en la oración con el espíritu más atento. Son las cinco mejores horas del día.
Este modo de entender nuestra vida contemplativa no ha mermado la vida de oración en treinta años; al contrario, en muchos aspectos, por lo que yo veo o sé apreciar, la ha revitalizado, desarrollado, y lo más importante, la ha acercado al Jesús del Evangelio, que al fin es lo que todo el mundo entiende y necesita.
Hemos pedido información, y de otros monasterios nos escriben:
Desde Orihuela: Contribución de nuestra comunidad a la Predicación.
Acogemos a grupos de colegios o institutos que en clase de religión deciden conocer nuestra vida. Se entabla un diálogo con los jóvenes sobre nuestra vida, sobre la figura de Jesús, sobre sus problemas respecto de la fe. Suele costar el suscitar su interés en un principio, pero luego difícilmente desean irse. Siempre los introducimos en nuestro claustro para que observen por sí mismos que nuestra vida no es “encerrada” en cuatro paredes, lo que tanto le intriga a ellos; es una experiencia que los deja siempre sorprendidos.
Quienes quieren compartir nuestra oración de vísperas u oración los dejamos entrar con nosotras sin ofrecerles separación física.
Hay encuentros esporádicos con jóvenes organizados por una hermana de comunidad.
Nos han pedido la sección de jóvenes de la adoración nocturna de Orihuela poder celebrarlo en nuestra Iglesia con nuestra presencia, a lo que hemos accedido hoy mismo.
Acogemos a emigrantes que necesitan ser escuchados en su situación. También hay personas que vienen a compartir su fe, sus problemas de familia o profesionales; personas que hace poco han descubierto al Señor y necesitan sentirse acogidos, acompañados.
En los tiempos de oración desconectamos los encuentros materiales y a cambio, los llevamos en el corazón hacia las manos del Padre.
Correo desde la Comunidad de Manresa:
- En nuestra comunidad cada segundo sábado de mes realizamos una Vigilia de oración en la que participan jóvenes y gente de diferentes edades. Son preparadas de forma alternativa por los diferentes grupos que asisten regularmente. Es un espacio para orar la vida a la luz de la Palabra y de los acontecimientos que nos rodean. Hay espacios para el silencio y para compartir la palabra. Después compartimos en el locutorio un momento de fraternidad e intercambio.
- Desde hace 11 años el monasterio acoge el Grupo de diálogo interreligioso en el que participan las 8 religiones presentes en la ciudad. Se realizan charlas en los diferentes centros y hacemos 4 plegarias anuales en la nave gótica de nuestro monasterio.
- Nuestra casa es el punto de encuentro, diálogo y mediación de conflictos entre diversos grupos religiosos y/o culturales.
-También cada 15 días se reúne un grupo de mujeres para prepara las lecturas de la misa del domingo. Un espacio de Lectio divina que se va fortaleciendo cada vez más. Este curso se ha comenzado con las oraciones con las familias en la que participan los niños. Una experiencia muy enriquecedora.
-También, juntamente con las HH Dominicas de la Anunciata y de la Enseñanza estamos organizando encuentros para jóvenes de una jornada. Tienen muy buena acogida. Participan también los hermanos de San Juan de Dios.
- El monasterio mantiene la página web de la escuela del Silencio y una de las hermanas tiene un programa de radio –en la cadena SER- de una hora semanal. En televisión -Localia- media hora cada 15 días, en los que hay un espacio de silencio y reflexión preparado por una hermana de las Dominicas de la Enseñanza.
-La experiencia de compartir la misión es muy enriquecedora.
- La comunidad ha tomado la opción de abrir las puertas para compartir los bienes espirituales. La gente está muy receptiva, y esto, además de hacer bien a la comunidad, nos abre perspectivas de presente y futuro.
En Santa Catalina, Paterna, durante un tiempo prolongado, se retransmitió por radio la celebración de la Eucaristía conventual el domingo. Sabemos que fue muy bien acogida en ambientes cristianos. Conocimos valoraciones muy positivas a la homilía del celebrante y al magnifico coro de las monjas, en donde la celebración quedaba muy bellamente enmarcada.
Esta misma comunidad tiene y atiende una hospedería muy frecuentada.
Actividades del Monasterio de La Inmaculada de Torrent:
-Una vez al mes, viene a rezar completas con nosotras el consejo pastoral dela Parroquia de La Asunción. Suele ser el día antes de tener consejo, la celebración dura una hora, tenemos exposición del Santísimo, preces personales, ecos de acción de gracias.
- Durante el año jubilar se han celebrado muchos encuentros de oración con jóvenes, niños y familias.
- Un canal de TV valenciana nos ha pedido grabar un programa sobre las ordenes religiosas.
Hace dos semanas, las dominicas de Toro, explicaron por radio su modo de vivir la contemplación más en contacto con los que quieren acercarse a su monasterio
Otras comunidades vamos empezando poco a poco con páginas web y otros contactos que nos acercan a los hermanos para llevarles la “buena noticia” de que hay Salvación, que Dios está cerca y nos espera, que Jesús, como al joven rico, nos mira con cariño.
Esta es nuestra vida hermanos. Dentro de lo que somos desde siempre, estamos a punto para colaborar. Eso creo yo.
