En la obra su contenido se ha organizado en diez capítulos, que son los siguientes:
- Bautismo
- Tentaciones
- Reino de Dios
- Bienaventuranzas
- Padrenuestro
- Discipulado
- Parábolas
- Imágenes del evangelio de Juan (agua, vid, sarmientos, pan, pastor).
- Confesión de Pedro y Transfiguración
- Autodenominaciones de Jesús (Hijo del hombre; hijo, yo soy).
Esta breve indicación de la distribución deja ver que la obra recorre algunos momentos de la vida y misión de Jesús, para terminar analizando en los tres últimos capítulos la cristología contenida en el evangelio, y que se expresa en las imágenes joánicas y en los títulos cristológicos.
Como ya se ha indicado, el autor deja la reflexión sobre la infancia de Jesús para un segundo volumen. Y es de suponer que en ese volumen se trate la muerte y resurrección. Y también la cuestión de los milagros. Llama la atención que no haya sido tratada en este volumen en el que tiene tanta presencia el ministerio público de Jesús.
Comenzar la presentación de Jesús por su ministerio público, es coherente con el proyecto del autor. Se trata de comprender el significado de su persona tal y como lo presentan los evangelios. Es en la realización de la misión recibida de Dios Padre, en dónde Jesús se da a conocer en la peculiaridad de su vida.