Temas de estudio y reflexión

 

 

 

 

Una visión panorámica de América Latina y El Caribe

Situación religiosa

Concluimos con un breve apunte relativo al panorama religioso. Es sobradamente conocido que la situación ha cambiado y está cambiando a un ritmo vertiginoso. El catolicismo sigue siendo mayoritario en prácticamente la totalidad de los países, pero, según datos del CELAM, más de 3,5 millones de personas lo abandonan anualmente. Tal abandono concierne particularmente a los sectores más populares y es especialmente abultado en Brasil. Guatemala, Puerto Rico, México, Colombia y El Salvador. Si hace una década un 80% de la población latinoamericana se consideraba católica, en la actualidad la cifra ha descendido a un 70%.

            Por el contrario, continúa adquiriendo una presencia creciente el protestantismo, tanto el de las confesiones tradicionales como el de las nuevas, muy en especial las pentecostales. Se calcula que el 16% de la población latinoamericana es protestante. La importancia del pentecostalismo es tanto cuantitativa -es preferible no ofrecer cifras porque las que están disponibles son descaradamente divergentes- como cualitativa, dada la influencia que está ejerciendo tanto sobre el protestantismo tradicional como sobre el catolicismo. Algunos estudiosos hablan, en general, de una pentecostalización del cristianismo latinoamericano.

            Cabe igualmente destacar la importancia y extensión de las nuevas religiones postmodernas, que concierne, según algunos aventuran, a unos 40 millones de personas. Se da también una significativa presencia del Islam, unos 6 millones, en rápida expansión. Tampoco deben echarse en el olvido el judaísmo, el budismo, el hinduismo, el espiritismo y las religiones indígenas.

            Llama fuertemente la atención el fenómeno de la doble afiliación religiosa de los cristianos. Es el caso, según estimaciones, de un 15% de la población (más 80 millones de personas), muy por encima del resto del mundo, donde este fenómeno representa un promedio de 5 %.

            Estas cifras relativas a la situación religiosa deben ser tomadas son muchas cautela, pero las tendencias parecen ser inequívocamente las señaladas.

            Ponemos punto final con unos extractos del discurso dirigido el pasado 8 de enero por Benedicto XVI al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. Su análisis de la coyuntura latinoamericana destacó con satisfacción, entre otras cosas y cito literalmente, la mejora de algunos indicadores económicos..., los esfuerzos para mejorar el acceso a la educación, para combatir el desempleo y para reducir desigualdades en la distribución de las rentas”. Consideró que “si estos progresos se consolidan, podrán contribuir de manera determinante a vencer la pobreza que aflige a vastos sectores de la población y aumentar la estabilidad institucional”. No anda muy desencaminado el Papa. Esperemos que tampoco lo anden los obispos que se reunirán próximamente en Aparecida.

Francisco Javier Martínez Real

Enero de 2007