D. LOS DIOSES
Hablar de dioses en el hinduísmo es una cuestión
compleja y equívoca.
1. El
"principio cósmico"
(el huevo de Brahma)
Por una parte Dios-creador (o incluso la
misma idea de creación) es inexistente. Al principio existe la "prakriti" -la
pre-acción-, una especie de sustancia cósmica que al desarrollarse, suscita el universo.
La prakriti se despliega, regresa, renace, disminuye para revivir indefinidamente. Cada
proceso dura 100 años brahmánicos (311.040 millares de millones de años humanos).
Cada una de estas "grandes edades" (kalpa)
tiene una duración de 4.320.000 años humanos. Las edades van disminuyendo en duración y
son también cada vez peores. La energía se va perdiendo y va empeorando la calidad de
las cosas. Actualmente estamos en la "kali-yuga" (o "edad negra") que
debe durar 432.000 años. Es la más corta y la peor de las edades, y debe acabar con la
catástrofe reparadora cuya proximidad será señalada con la venida de Visnú
encarnandose como Kali. este final está todavía lejano ya que nos encontramos en el
amanecer de la edad. Al final la catásftrofe hará desaparecer el mundo y todos los seres
(incluídos los dioses) serán reabsorvidos dentro del huevo cósmico de Brahma y después
de un reposo (o noche de Brahma), un nuevo universo surgirá, regido por la misma ley
precedente, condenado al mismo proceso y a la misma disolución y renacimiento final.
2. ¿33
millones de dioses o Trimurti?
Se habla, por una parte de "una sola divinidad
central: Brahma (el Ser-Unico-Total)". Así no existe más que esa fuerza cósmica de
Brahma, que es el gran principio universal. Una fuerza abastracta. Existe una especie de
"Dios que preside el universo", el "alma del mundo" tal como dicen las
antiguas sentecias:
"Tú, Brahma, eres mujer, tu eres hombre.
Tu eres la abeja de color azul oscuro.
Tú eres el papagayo verde de pupilas rojas.
Tú tienes la mirada de un niño.
Tú tienes los siglos y eres el mar.
Tú todo lo penetras, estás presente en todo lugar.
Todo lo que existe, de tí ha nacido"
"Si nosotros no vemos sobre la multitud de
las formas al Ser-Unico de toda la vida, somos víctimas de nuestra ignorancia y nos
engañamos"
Pero a su vez existen una legión de dioses (que
cambian de nombre, según épocas, aldeas, funciones...avatares...) venerados por los
hindúes. Como en todas las religiones primitivas, en la India hubo antiguamente
divinidades que representaban las fuerzas de la naturaleza: existía un dios sol, un dios
lluvia, un dios fuego, un dios viento... A los dioses de la naturaleza los hindúes fueron
añadiendo innumerables divinidades de los antepasados, dioses familiares...etc. Cuando
contemplamos la religión hindu nos parece como si Brahma hubiera sido olvidado. La
mayoría de los hindúes adoran los dioses de la familia y del pueblo, y al mismo tiempo
las dos grandes divinidades Visnú y Shiva (divinidades que reciben culto en templos
magníficos).
Esta diversidad (en la época védica se habla de
"33 millones de dioses" está presidida por una especie de "trimurti"
o trinidad a la que se reducen todos los aspectos de lo divino: la creación cósmica
(Brahma) , la conservación (Visnú) y la destrucción (Siva). En medio de la multitud
anárquica de divinidades los hindúes intuyeron la preponderancia del dios promotor del
orden del universo. El politeísmo ya no podía contentar a los sabios y así comenzaron a
explicar que la naturaleza y la diversidad de fuerzas provenían de una fuerza común:
Dicen los Vedas:
"Sólo existe una Realidad,
aunque los sabios la llamen con diversos nombres"
(Realidad que recibe el nombre de Brahma. Es
dificil encontrar una estatua de Brahma.
Lo más popular es la "Trimuriti" con
tres cabezas: Brahma y sus dos expresiones: Siva y Vishnú.)
3.
Brahma
Es el "creador", el "señor de las criaturas", el
"ordenador del mundo", el "único más allá de los dioses". Es el
primer personaje de la "trimurti". Representa el ser por excelencia en lo que
todo existe. Es una especulación intelectual y por lo tanto no supone culto ni santuario
popular.
Lo que se venera es "el poder de
Brahma" (no a Brahma), personificada bajo la forma de "Saravasti" (la
esposa de Brahma). De ahí que se le represente como una gran diosa
("Maha-Devi") como la concentración de todos los aspectos femeninos: virgen,
amante de su esposo, esposa fiel y madre. Es la hija, dueña y esposa de los dioses. Es el
poder cósmico.
4. Visnú
Es la segunda manifestación de la
"trimurti". Resulta tan dificil de captar como Brahma. En su raíz
"vis" significa penetrar. Es el que penetra (como el sol) y hace vivir. Visnú
es el Dios del espacio. Un dios benévolo y responsable del universo. Es él quien
sostiene cuanto existe (el "Gran Todo").
Visnú es el vigilante de la ley del
"Dharma" interviene periodicamente en forma de "avatares" para
aniquilar los "asuras" maléficas y restaurar el orden en el mundo. En las
epopeyas se llegan a contar 22 intervenciones (entre ellas en los héroes legendarios de
Rama y Krisna).
Los seguidores de Vishnú (los visnuítas) son
los más numerosos en la India. Los templos dedicados a Visnhú son incontables. Es el
Dios que conserva el universo, el dios del amor. Los visnuítas se esfuerzan por llegar a
la fusión con Brahma mediante la práctica del "bhakti" o entrega confiada y
amorosa al dios conservador y providente. Lo más normal es adorar a Visnhú en alguna e
las formas o figuras de las diversas encarnaciones con que se ha presentado a vivir entre
los hombres en forma humana. Así muchos Hinduístas llevan el nombre de Rama.
5. Siva
Es el tercer personaje de la "trimurti". A
la vez engendrador y destructor, protector y justiciero. Es un dios dual: crea, actúa y
dstruye sin fin. Es la contradicción que engentra a la vez la vida y la muerte.
La primera manifestación de Siva es el
"linga" o falo (piedra cilíndrica que surge de una especie de vasija que
representa la vulva). Pero el linga no es más que la representación material de la
presencia del dios de la vida, del que engendra, una especie de soporte devoto.
La imagen más popular de Siva nos lo muestra
danzando en medio de un círculo de llamas, aplastando a los demonios. Es
"Nataraja", el "señor de la danza". Es el símbolo de la destrucción
permanente del mundo, pero al mismo tiempo el símbolo de la liberación de las almas. El
dios que por medio de la danza aplasta a los demonios de la ilusión que nos hacen
apegarnos a la vida (la sed de vivir).
Siva es el dios ambiguo del tiempo. A través de
él nos conduce a la muerte, pero también, a través de ella, a la liberación y a la
bienaventuranza (la "ananda").
Los seguidores de Shiva (Sivaítas) han
representado la fuerza creadora del dios a través de un buey llamado "Dandhu" o
"Nandi". Los sivaítas dan una mayor importancia a la espiritualidad y la
meditación por encima de otros movimientos basados en devociones más exterioristas.
Según ellos el camino de unión con Brahma se logra a base del triunfo personal sobre la
ignorancia.
Más allá de las apariencias sexuales, el toro,
animal favorito de los santuarios, y el linga, revelan que Siva es el dios del deseo, el
dios de la ilsión de alcanzar a Brahma y fundirse con él (una especie de misticismo). El
yoga lo entroniza como su dios.
Cada dios de la trimurti tiene numerosos avatares
o manifestaciones y "diosas madres" que como esposas de Visnú y Siva enmarañan
el variopinto panteón del hinduísmo. En él todo es plural, infinitamente plural. Tanta
cantidad y tan variada manifestación de dioses proporciona también un culto complicado y
una casta de servidores de este culto (los brahmanes o sacerdotes).