C. LA DOCTRINA
La tolerancia es típica en el hinduísmo. Si hay
una religión antidogmática es el hinduísmo. De hecho acepta pluralidad de caminos para
conocer y alcanzar no tanto la fe en una divinidad sino más bien para aceptar un orden
universal y cíclico que rige el mundo y la sociedad.
Más que una fe, el hinduísmo es una sabiduría.
Una manera de vivir. Una religión social más que una fe religiosa. Un sinnumero de
enfoques, caminos o religiones en las que entresacamos un tronco común: las doctrinas de
la conquista de la liberación de la implacable rueda de las reencarnaciones.
1. El Brahman
El Brahmán en los Libros de los Vedas designaba
el poder, la energía eficaz de los encantamientos rituales, los mantras y los
sacrificios. Debido a la complicación del Ritual Védico sobre el Sacrificio, éste se
desconecta del panteón védico para convertirse en un fin él mismo.
Más tarde, los Brahmanas y los Upanisads
identificaron esta energía con la fuerza creadora que mantiene el universo. Las
reflexiones posteriores (s.VIII a. JC) llevará a considerar el Brahman como lo unico que
existe, la esencia de la realidad y de los fenómenos. Es el "Gran Uno"
("tat"), la totalidad, lo absoluto impersonal e indefinible que transciende todo
el universo. Es el alma neutra del mundo. No los dioses sino la esencia de los dioses.
Por una serie de mutaciones naturales se llega a
transformar la adoración de los dioses védicos (personales y protectores de la
naturaleza) en un principio único llamado Brahma (realidad pasiva y estática por encima
de los otros dioses que pasan a ser unos super-hombres ("devas" o luminosos) que
plasman diferentes facetas de "Lo Unico". Hay, pues, una minusvaloración de los
dioses que quedan sometidos a "LO UNICO".
El "Atmán" es la manifestación
individual de ese "uno universal". El Brahma se manifiesta y se hace presente en
cada uno por el atmán. Cada uno no es más que un aspecto de ese gran "tat".
De ahi surgen las siguientes leyes o
constataciones:
El hombre sufriente:
1ª) La existencia empírica es un mal en sí
2ª) La existencia empírica supone una serie de
nacimientos y muertes en cadena (Doctrina del Samsara), debidas al efecto de las obras
(Doctrina del Karman), de las cuales no hay escapatoria posible (pesimismo)
La sed de liberación:
3ª) Una liberación de este ciclo es deseable y
equivale a una salvación (Doctrina del Moksha)
Búsqueda del camino:
4ª Esta liberación (o Moksha) se obtiene ante
todo por el conocimiento de la Suprema Verdad sobre el Brahmán-Atmán, que confiere al
poseedor decidir su destino propio. El alma es un peregrino cuyo destino y objetivo final
es la extinción del deseo.
5ª) La disciplina ascética y la castidad son
preliminares necesarios para la consecución de un estado de conciencia que haga
necesariamente posible tal conocimiento y la consiguiente ruptura de la rueda de
reencarnaciones.
2. La doctrina
del Samsara

Es lo que llamamos comunmente la "transmigración de las
almas" y que sería mejor llamar "metempsicosis" o
"metemsomatosis" (transmutación de un cuerpo en otro).
La palabra viene de "Sam si" (fluir
con). El samsara es la corriente perpétua y cíclica que arrastra el "atmán",
el alma individual, a través de las reencarnaciones sucesivas. Está simbolizado en una
rueda siempre en movimiento, o también en la sucesión de las olas de un río incesante.
El "atmán", el alma eterna, está
desterrada en el cuerpo. A esta situación de cautividad se le llama "hamsa".
Como un ave migratoria, el "hamsa" va volando de cuerpo en cuerpo, sin fin,
durante toda la duración del ciclo cósmico, antes de romper definitivamente con esa
sujeción y fundirse con el "brahmán".
Pero embarazada por el peso de sus malas
acciones, va bajando en la escala de los seres, renaciendo en el cuerpo de un hombre de
categoría inferior, y hasta de un animal o una planta. O bien, aligerada por sus buenas
acciones, se va elevando hasta alcanzar el "brahman".
3. La doctrina del
Karman
Esta palabra, en sánscrito, significa
"acto", "obra". Más concretamente, el karman es la fuerza
"invisible", "inaudita", que emana de todos los actos humanos. Esta
energía es la que hace al "atmán", al alma, prisionera de un cuerpo y le
obliga a reencarnarse. El karman hinduísta es algo así como el balance de nuestros
actos: de nuestras y malas acciones. Así dice la ley del karman: "somos lo que hemos
hecho, seremos lo que hagamos o haremos". Pero la conciencia del débito acumulado
desaparece con la introducción del atmán en otro cuerpo.
Para evitar la pesadez del karman, el ideal
sería no obrar. este camino ha tentado siempre a numerosos hinduístas. Vivir como si no
existieramos: esto respetaría a la vez el orden del mundo y aliviaría el karman. De ahí
esa impresion de fatalismo y de inercia que pueden ofrecer las masas indias frente al
activismo febril de los occidentales. Ahí hay que inscibir la permanencia (de facto) del
sistema de castas en la India pese a que la Costitución de la República India considera
a toas las personas iguales.
Otros piensan escaparse del karman mediante la
devoción o los sacrificios a su divinidad preferida: Visnú, Siva, Krisna... o mediante
la ascesis del yoga, desatando así todos los vínculos con el mundo. Los
"Shadus" o santones hindúes y "Yoguis" o ascetas son numerosos en la
India y parte de su conglomerado socio-religioso.
De esta manera la ley del Karman queda paliada en
su fatalismo ya que depende de los esfuerzos del hombre para liberarse de dicho peso. Esta
esperanza da sentido a la existencia del hombre. El objetivo de la existencia, a pesar de
los renacimientos es la liberación. Los hindúes la llaman "moksa". Dicha
liberación deja el alma libre del "karman" y se funde definitivamente con el
"brahman".
4. La ley del
"dharma"
Dharma proviene de una palabra sánscrita cuya
raíz "dhr" significa sostener, mantener. El dharma es la ley que mantiene el
orden del mundo.Esta noción es fundamental en el hinduísmo de modo que le da nombre
("Sanatana dharma": La ley eterna).
El orden que existe en el universo, el de los
dioses y sus relaciones, la naturaleza y su ciclo de astros, estaciones que regulan las
cosechas y el brote de las plantas, el hombre y sus relaciones sociales con sus jerarquía
de las castas y el ordebn moral de cada hombre. El "dharma" es el funcionamiento
armonioso del universo.
Pero existe un "a-dharma" o ausencia de
orden, una especie de mal que todo lo distorsiona y que se traduce en sed de ganancia,
violencia, apetito de los placeres, ganancias, éxito... Todo eso aleja el momento de
liberación. Por eso el respeto el "dharma" exige aniquilar en uno mismo la
ambición y la concupiscencia (el "a-dharma"). El culto y ritos ayudan a ello y
sobre todo la devoción o "bhakti" (relación espiritual y mistica del fiel y su
dios).