5.- Divisiones actuales del
Judaísmo
El genocidio nazi granjeó para los judíos una
popularidad indudable a escala mundial que culminó en la creación del el Estado de
Israel, que concentra a más de 4 millones de judíos.
Fuera de él, las comunidades judías se dividen
en: comunidades de las diásporas antigua y medieval (del Viejo Mundo) y de la segunda
diáspora (el desplazamiento de numerosos judíos a América, especialmente en el siglo
XIX) que aglutinan a más de 10 millones de judíos. Además el judaísmo actual está
dividido, con grupos de presión diferentes , entre los que sobresalen los radicales
ortodoxos.
Las corrientes más significativas del judaísmo
las constituyen: ortodoxos, conservadores y reformistas.
5.1. Los judíos ortodoxos
Pese a la impresión generalizada, los ortodoxos
no constituyen un grupo compacto . Se diferencian por la defensa dogmática de temas
delicados (la construcción del templo, el sionismo, la custodia de los lugares santos,
los pactos de gobierno en Israel, la política de pactos con los palestinos). En Israel
son fuertes y muy influyentes. Poseen allí de grandes privilegios, siendo un grupo muy
respetado e incluso temido políticamente ya que poseen los medios de presionar al
gobierno y exigirle el cumplimiento de la ley religiosa (por ejemplo, impidiendo el
tráfico de autobuses públicos en sábado en Jerusalén).
Siguen de modo estricto la Torá y la
intepretación rabínica sometiéndose a todas las prescripciones, preceptos y
prohibiciones consolidadas desde comienzos de la era. Tienden a la segregación incluso el
la indumentaria, utilizando como seña de identidad el traje negro, de origen polaco, ya
que los judíos ortodoxos son mayoritariamente askenazíes (centroeuropeos).
Hay diferencias dentro de la ortodoxia, incluso en
lo que a este tema se refiere, puesto que los judíos sefardíes (originarios de la
Península Ibérica, denominada por ellos Sefarad) son más tolerantes frente a la
vestimenta. Algunos grupos ultraortodoxos tienen tendencias radicales y violentas contra
los que no se comportan como ellos, sean judíos o no, ya que se sienten amparados por la
Torá en sus acciones.
5.2. Los judíos conservadores
Los judíos conservadores tienen una
posición más flexible. Permiten la crítica textual bíblica (práctica que los
ortodoxos aborrecen) siempre que no se toquen puntos estimados como esenciales en la
revelación y que se consolide un mejor conocimiento del judaísmo y una comprensión más
correcta del texto bíblico.
Intentan conservar del pasado lo máximo dentro de
los límites de mitigar comportamientos aberrantes (en la cuestión del Sabat son más
laxos). Su mayor debilidad es que al no poseer unos límites conceptuales definidos, y no
disfrutan de la seguridad interpretativa de los ortodoxos.
5.3. Los judíos reformistas
Por último, los reformistas son más racionalistas.
Buscan adaptar el judaísmo al mundo moderno aceptando el contexto laico de los Estados en
los que viven y la moral común, haciendo del judaísmo una práctica privada que no
presente la mínima carga de autosegregación.
Aceptan la moral civil (sexual, matrimonial y
reproductiva) del resto de la población. Adaptan sus principios religiosos a los avances
de la ciencia . Respecto al a la crítica literaria, dudan del carácter revelado de la
Torá y del papel interpretador de los rabinos, no diferenciándose en su forma de
entender el mundo y de vivir la vida de sus convecinos no judíos. Esta tercera opción
del judaísmo se sumerge en el mundo de la secularización y su religión, aunque esté
presente en el interior de sus personales, no se evidencia en las actitudes exteriores.
BIBLIOGRAFIA:
- Baryko, J.: Introducción al judaísmo. Fleishman 1977
- Hattstein, Markus: Religiones del mundo . Könemann, 1997
- La Torá (traducción basada en el Talmud).- Martinez y Roca /
Grupo Planeta, 1999
- VIDAL MANZANARES, C. Textos para la historia del pueblo judío.
Cátedra, 1995