3.- El Corán (Al Qur'an)
"Cuando leas el Corán, ruega al Señor para que te preserve de
las asechanzas del maldito Satán" (Cor. 16,100) Corán significa leer pero es
más que eso significa propiamente "recitación". Es la palabra de Alá.
Recitando su palabra es como comprometerse con él. Viene a ser más semejante a la
Eucaristía cristiana que a la lectura de la Biblia.
Durante la vida de Mahoma, esas palabras de Dios se conservaron de
memoria. Algunos compañeros del profeta escribieron ciertos pasajes en fragmentos
cerámicos o en pieles. Más tarde fueron recogidos en papeles y entregados a la viuda de
Mahoma
En su redacción más antigua el Corán fue redactada por el califa Otmán (644-656) y
redactada por Zaid ibn-Tabib antiguo secretario de Mahoma quien las clasificó en 114
capítulos, llamados suras, cada uno de los cuales se divide en un número variable
de versículos, llamados aleyas. El capítulo más largo contiene 286 versículos;
el más corto, sólo tres. Los capítulos más largos se conocen como suras medinesas»,
pues se supone que fueron reveladas a Mahoma después de su llegada a Medina, a la vuelta
de su viaje desde la Meca. Los cortos se cree que fueron revelados antes, en La Meca, y
por ello se llaman "suras mekkinenses».
3.1.- El mensaje:
Una parte del Corán nos traza una historia de los pueblos de la antigüedad en
relación con el profeta. De acuerdo con la tradición islámica -y del mismo libro-, el
Corán es la última de una serie de revelaciones que Dios ha enviado a este mundo. Entre
Sus mensajeros estaban Moisés y los demás profetas hebreos, quienes trajeron la Tora, y
de Jesús, cuyos seguidores documentaron s u vida y sus enseñanzas en el Nuevo Testamento
de la Biblia. Al igual que ellos, Mahoma fue el portador de un mensaje divino: el Corán.
Sin embargo no explica la vida de Mahoma pero sí hay numerosas referencias a las luchas
que tuvo que sostener contra los incrédulos.
Por esta razón, los musulmanes no rechazan los anteriores mensajes
enviados a Moisés, Jesús y otros profetas que vivieron antes que Mahoma. Por el
contrario, la religión islámica ve con gran estima a estos anteriores profetas y
mensajes. Sin embargo, el Corán enseña que, a través del tiempo, tanto las escrituras
judías como cristianas han sido corrompidas por los hombres y mujeres que han tratado de
interpretarlas.-
3.2.- Temas
Además de la unicidad, se describen en el Corán otras
características de Dios. El primer capítulo del libro, llamado Sura al-Fatiah describe
algunas de estas cualidades: Según la tradición islámica, Dios es, ante todo,
misericordioso, dispuesto a perdonar al pecador siempre que la persona se arrepienta y se
disponga a adorar a Dios y a llevar una verdadera vida religiosa. Dios es también
generoso.
Pero Dios es asimismo el Señor del Día del Juicio, porque su poder y
su justicia son tan grandes como su gracia. Aquellos pecadores que se arrepienten
hallarán el perdón de Dios, pero a aquellos que persistan en sus formas corruptas, Dios
no los perdonará. E1 Corán ofrece vívidas descripciones del cielo y del infierno.
E1 Corán dice claramente que Dios espera de los humanos el seguimiento
de los actos rituales del Islam (los cinco pilares) y la lectura del Corán. Pero también
da instrucciones para vivir como un musulmán. De acuerdo con el Corán, los seres humanos
son cada uno responsables de sus propias acciones y pensamientos. En consecuencia, la
decisión de seguir el camino verdadero de Dios, de vivir sinceramente una vida religiosa,
corresponde a cada individuo. Los que escojan hacerlo obtendrán la gracia de Dios, y los
que no lo hagan, sólo obtendrán su ira.
3.3.- Sirk
El Corán condena a cada individuo o grupo que trata de asociar
cualquier objeto o ser con Dios. Los musulmanes usan el término sirk (asociar algo
con Dios) para este acto, el cual creen que es el único pecado imperdonable que los
humanos pueden cometer. Los musulmanes creen que los cristianos cometen un acto de sirk
cuando afirman que Jesús es divino.
Por tanto, los musulmanes asignan como el objeto del Corán el de
corregir los errores y las falsas ideas que los hombres y mujeres han añadido a las
revelaciones anteriores. Como revelación final de Dios, es para ellos la más perfecta.
Fue enviada para advertir a la humanidad que las revelaciones anteriores habían sido
corrompidas y para reconducir a los pueblos a la verdadera religión.
3.4.- Importancia
Es difícil expresar la profundidad de aprecio y dependencia que los
musulmanes sienten hacia el Corán. Para ellos, el libro es el único acontecimiento de la
historia de la humanidad. A menudo se define como el único milagro verdadero aportado por
Mahoma. Al representar el Corán la Palabra de Dios, se piensa que es un trabajo perfecto.
Al igual que Dios, es eterno e inalterable.
Los musulmanes se familiarizan con el Corán desde muy jóvenes y
muchos continúan estudiándolo toda su vida. Los versículos del libro son recitados al
oído de los bebés, y tan pronto como los niños musulmanes han crecido lo suficiente
para hablar, empiezan a memorizar y a recitar los versículos coránicos. Los niños
musulmanes aprenden a leer y escribir recitando el libro y copiando sus versículos a
mano. Cuando los jóvenes musulmanes se acercan a la edad adulta, aprenden a utilizar el
libro en las plegarias. El apego al Corán continúa hasta los últimos días de la vida
de un musulmán, cuando las secciones del libro son a menudo leídas al moribundo.
Finalmente, siguiendo la tradición islámica, algunos pasajes seleccionados del Corán
son leídos sobre la tumba de todo musulmán fallecido.
Los musulmanes también conceden gran valor ala recitación del Corán.
En todo el mundo islámico, los musulmanes reúnen para escuchar el libro recitado y
muestran un gran aprecio por aquellos que tienen la voz particularmente educada para ello.
Estas recitaciones se realizan siempre en árabe, ya que se cree que Dios reveló el
Corán a Mahoma en esa lengua: "Lo hemos revelado como Corán en árabe. Para que
así lo entendáis» (XII: 2).