Como el empedrado de un viejo portal, la vida está construida de pequeñas piezas, de minúsculos cantos, de sencillas vitudes para convivencia: saludar, dar la mano, ceder el paso o el asiento, prestar el periódico al vecino, informar al transeunte, cumplimentar un impreso, atender una visita... Son gestos solidarios que hacen amable la vida en comunidad. En las cosas sencillas nos identificamos.
José Luis Gago, OP