No esperes ser llamado a grandes soluciones, a heroicas hazañas. No pienses en grandezas ni en magnas aventuras. Estás puesto en la vida para el gesto pequeño, para la breve ayuda y la corta palabra. Una sola moneda, una palabra sólo. Una caricia humilde, un pensamiento limpio. No es poco.
Si todos nos pusiéramos a hacer el bien pequeño que sí está a nuestro alcance, el mundo cambiaría.
José Luis Gago, OP