Tercera semana: día primero
(Si buenamente puedes, haz este rato de oración delante de un crucifijo).
 |
No puedo negar la realidad del mal en el mundo
|
 |
No puedo negar la realidad del pecado en mí.
 |
Recordar Gen. Cap. 3º
|
 |
Recordar también mis pecados.
|
|
 |
Reflexiona sobre tu propia responsabilidad
|
 |
Lee algún salmo penitencial: el salmo nº 50.
 |
Párate en algún momento, reflexiona, repite las palabras del salmista.
|
|
 |
Reza despacio un Padre Nuestro.
 |
Te detienes un momento de decir: “PERDÓNANOS”.
|
|
 |
Guarda silencio: déjate perdonar, déjate RECONCILIAR:
 |
Reconcíliate con Dios.
 |
Contigo mismo
|
 |
Con los demás.
|
|
 |
(Prepara tu reconciliación con el sacerdote).
|
|
 |
QUITA TODO RESENTIMIENTO:
|
 |
Que la GRACIA sane, vaya sanando las heridas que produce el mal, el resentimiento.
|
Escribe lo que se te ocurra en este momento.

“Agua del costado de Cristo, lávame”
Señor, que tuviste piedad según tu misericordia:
De mis heridas, sáname, purifícame porque yo
También estoy enfermo;
Soy débil de voluntad;
Me acobardo ante las dificultades;
Me dejo dominar por el respeto humano;
Tengo complejos.
Purifícame de todas mis inmundicias.
(Rezo las oraciones finales)