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Basílica Ntra. Sra. de Candelaria

Tenerife

 

NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA

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La tradición anterior a la Conquista de Tenerife por las tropas castellanas nos habla del hallazgo de una imagen de la Virgen por dos pastores guanches (pobladores prehispánicos) en las costas del Sureste de la isla.

La imagen portaba al Niño Jesús en el brazo derecho y una candela en la mano izquierda, por lo que vino a ser designada, tras la cristianización de la isla Nuestra Señora de la Candelaria, celebrándose la primera fiesta el 2 de febrero de 1497, apenas completada la Conquista de Tenerife con la consiguiente incorporación de la isla a la Corona de Castilla.

El 7 de noviembre de 1826, en medio de un fuerte temporal de lluvia y vientos, la imagen desapareció. Inmediatamente después los frailes dominicos encargaron una nueva talla al escultor Fernando Estévez del Sacramento, quien ejecutó la imagen actual con originalidad de artista y en fidelidad a las líneas fundamentales de la anterior: color moreno, candela en la mano izquierda, etc. En 1830 fue bendecida esta imagen, que inmediatamente recibió la acogida favorable de todos los devotos.

El 12 de diciembre de 1867, la Sagrada Congregación de Ritos declara Patrona Principal del Archipiélago Canario a la Santísima Virgen en el Misterio de su Purificación (Candelaria), señalando el 2 de febrero como día de su fiesta, confirmando así un hecho que se remonta a 1559 en tiempos de Clemente Vlll y del que hay constancia clara en 1675.

El 13 de octubre de 1889, la imagen es coronada canónicamente por el Obispo de Tenerife Don Ramón Torrijos, Delegado del Papa León Xlll para dicho acto, Fue ésta de Candelaria la quinta imagen mariana de España en recibir la coronación canónica, tras las de El Pilar (Zaragoza), Covadonga (Asturias), Montserrat (Barcelona) y los Desamparados (Valencia).

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EL SANTUARIO BASÍLICA DE CANDELARIA

La misma tradición que narra el hallazgo de la Imagen nos informa de cómo los prodigios que rodearon ese acontecimiento motivaron que fuera llevada a la cueva del mencey Acaymo en el barranco de Chinguaro, en la zona de Güímar, donde los guanches la conservaron durante un buen número de años.

Posteriormente los propios guanches trasladaron la imagen a la cueva de Achbinico (incorporada hoy al conjunto de Ermita y Cueva de San Blas, a unos 400 metros de la Basílica) situada junto al mar. Aquí la encontraron los castellanos. Y ése fue el primer Santuario de la Virgen en Tenerife.

Pocos años después, en 1526, se levanta una capilla, en las proximidades de la Cueva, y en ella es instalada la Imagen. En 1530 el Obispo de Canarias Don Luis Cabeza de Vaca entrega la Imagen y la Capilla a la Orden de Santo Domingo, los Frailes Predicadores o Dominicos. El Cabildo de Tenerife confirmó cuatro años después esta entrega, y lo mismo hicieron sucesivamente la Reina de Castilla y el Romano Pontífice, quedando así unidos los Dominicos y la Virgen de Candelaria hasta el punto de que en el momento de adquirir autonomía respecto a los Frailes de Andalucía, los dominicos canarios fueron agrupados bajo la denominación de Provincia de Santa María de la Candelaria.

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En la segunda mitad del siglo XVII, el Obispo de Canarias Don Bartolomé García Jiménez promovió la construcción de un nuevo edificio en el que alojar la Imagen. Ese Santuario fue levantado en el mismo emplazamiento en que se encuentra el actual. Era también un edificio amplio, de tres naves. Pero este templo fue pasto de las llamas el 15 de febrero de 1789, ardiendo juntamente la iglesia y el convento de los frailes. La Imagen pudo ser salvada del fuego y trasladada a la Cueva de San Blas, lo que fue la ocasión para que el primitivo recinto de la cueva de Achbinico fuera ampliado con la construcción de una capilla adosada con la que vino a formar un solo cuerpo.

Inmediatamente después, los frailes emprendieron la reconstrucción del convento y del Santuario. Finalizada la obra del convento habilitaron un ala del mismo para templo provisional, y trasladaron la Imagen en 1803, hasta que el nuevo Santuario estuviera concluido.

En 1836 los dominicos tuvieron que abandonar Candelaria, dejando sin concluir la obra del Santuario. La Imagen permaneció en el templo provisional donde habla sido instalada en 1803, y esta provisionalidad duró más de un siglo, de modo que ese espacio sagrado fue recibiendo los elementos decorativos de un templo definitivo, mientras los muros y las columnas de la Iglesia permanecían sin rematar.

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El 9 de julio de 1922 vuelven los Dominicos a Candelaria, toman posesión nuevamente de la Iglesia y del convento, devueltos por el Obispo Don Gabriel Llompart i Jaume, y reanudan las obras abandonadas casi un siglo antes. A los pocos años, y queriendo evitar los riesgos de temporales, se quiso edificar el Santuario en lo alto del risco de la Magdalena, según planos del arquitecto Aliot. Pero este proyecto fue abandonado muy pronto, reasumiéndose el emplazamiento inicial, junto al convento, según planos del arquitecto Don Eladio Laredo, que aprovechó lo edificado por los frailes antes de la exclaustración. Pero los acontecimientos de 1936 hicieron detener nuevamente las obras.

Por fin, el llamamiento del nuevo Obispo de Tenerife, Don Domingo Pérez Cáceres, en 1948, encuentra eco en la sociedad tinerfeña, que acomete la finalización de la obra del Santuario, con un nuevo arquitecto, Don Enrique Marrero Regalado, en un esfuerzo mancomunado de los responsables eclesiásticos Obispos y Dominicos) y civiles (Cabildo y Ayuntamiento), que tiene su culminación el 1 de febrero de 1959, día en que el Nuncio de S. S. Mons. Ildebrando Antoniutti consagra el nuevo edificio, al que es trasladada la Imagen el día de su fiesta litúrgica, el 2 de febrero de 1959, casi ciento ochenta años después del incendio que destruyera su anterior Santuario.

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LA VILLA DE CANDELARIA

A partir del traslado de la Imagen a la Cueva de Achbinico, y en las proximidades de la Cueva fue surgiendo un poblado que tomó el nombre de la Virgen, llamándose así Candelaria.

De esta forma, se estableció un estrecho vinculo entre la Imagen y el lugar, que quedaron indisolublemente unidos hasta el punto de ser Ella, sencillamente, la Virgen de Candelaria.

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Convento de Ntra. Sra. de Candelaria - PP. Dominicos

Plaza de la Basílica, s/n.

38530 CANDELARlA - Tenerife

Telf. 922-500100 - Fax   922-502922

        E-Mail: candelaria@dominicos.org

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