banner1.jpg (13970 bytes)

Menú Conventos

Añadir a Favoritos

Comunidad Actual - cincuentenaria

La Anunciación

 libreria.gif (112 bytes) Historia
 libreria.gif (112 bytes) Comunidad
 libreria.gif (112 bytes) Misión
 libreria.gif (112 bytes) Instituciones
 libreria.gif (112 bytes) Actividades
 libreria.gif (112 bytes) Religiosos

 


 

 

 

 

 

 

 


El actual convento fue restaurado en el año 1951. Siendo Provincial el P. Justo Fernández, el obispo de la diócesis de Girona ofreció a los dominicos el templo expiatorio Diocesano del Sagrat Cor y la vivienda adjunta como una forma de restaurar la presencia de la Orden Dominicana en Girona, presencia que había sido interrumpida a raíz de la exclaustración del año 1835.

Habían pasado 116 años de ausencia oficial de los dominicos en Girona. Los cuatro primeros religiosos que tomaron posesión del convento y la iglesia fueron: los Padres Jesús Pla, Joan Parcerisa, Dionisio Irízar, y el Hermano Luís Calvo. Al ser erigida canónicamente la comunidad el año 1952, se incorporó como superior de la misma el P. Claudio Solano.

Al llegar se impuso la ineludible tarea de mejorar mínimamente las condiciones materiales de la vivienda, dejada hacía varios meses por los Padres Jesuítas. Los Padres tuvieron desde el primer momento la valiosa ayuda de las Hermanas Dominicas de la Anunciata del Colegio de la calle Norte y los Colegios de Salt y Pont Mayor. También hay que constatar el apoyo incondicional recibido por las Dominicas de clausura del Monasterio de Santa Catalina de Siena, actualmente asentadas en la Creu de Palau.

De los Padres Jesuítas, además de la hermosa iglesia neogótica de principios de siglo, temple expiatorio del Sagrat Cor y de la vivienda contigua, heredamos las instituciones del Apostolat de l´Oració y la Adoració Nocturna, y las entonces florecientes Congregaciones Marianas. Además, especialmente heredamos la asistencia de un numeroso grupo de fieles cristianos de la ciudad y alrededores a los actos de culto, especialmente de la Eucaristía y el sacramento de la Penitencia, en el Templo del Sagrat Cor.

Durante estos cincuenta años de vida dominicana "restaurada" en Girona, aunque la comunidad dominicana ha realizado muy diversas actividades apostólicas, la atención a la pastoral del templo del Sagrat Cor ha sido siempre, de acuerdo con la intención principal del obispo Cartáñá que nos abrió las puertas de la diócesis, su tarea esencial e irrenunciable.

Desde el principio de la restauración de nuestra comunidad el número de religiosos ha oscilado entre siete y nueve. Ciertamente en la última etapa el trascurso de los años está repercutiendo en la comunidad. No obstante, siguiendo la indicación del anterior Maestro General, Timothy Radcliffe en su visita a esta comunidad de Girona, teniendo en cuenta nuestras limitaciones, intentamos entregarnos a la misión evangelizadora y amar al pueblo, al pueblo concreto, en nuestro caso Girona, con su cultura y su lengua; y a la iglesia de Girona de la que formamos parte. Nuestro Maestro nos subrayó que la evangelización ha de estar por encima de cuestiones que sean puramente políticas; aunque siempre hemos de ser sensibles a la cultura propia del lugar en el que vivimos, para nosotros ahora Girona.

 

 

 

 

 

 

 

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: